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Si la realidad artística está determinada por múltiples factores políticos, económicos e ideológicos, su expresión cultural se obtiene en cierta medida de los medios de información. La fuente periodística ayuda a conformar su espectro, de acuerdo al énfasis en una u otra producción artística, al punto de vista desde el cual la aborda, a sus criterios de valor.

Si habláramos de una información cultural tradicional y otra progresista, la primera consistiría en difundir básicamente lo que las instituciones reconocidas promueven, y en apoyar valores que consideran el momento creativo y las posibilidades formales y «artísticas» como cualidades primordiales en la obra; la segunda buscaría definir la validez de la fuente, qué parte de los acontecimientos registra y a partir de qué enfoque. En el caso de unomásuno, puede decirse que la mayor parte de los artículos sobre eventos artísticos y culturales que publicó durante 1979 se limitan a describir, sin «actitud crítica» por parte del reportero; no obstante, el hecho de tratar cierto acontecimiento y no otro, implica un criterio normado por la política del periódico, o por la falta de ésta.

MI REINO POR UNA EXPOSICIÓN

En artes plásticas, la mayor parte de los artículos reseñan exposiciones de arte extranjero en México -arte búlgaro, senegalés, británico- o de artistas internacionales -Watruba, Barzilai, Rusev. En menor grado, artistas con gran respaldo publicitario- José Luis Cuevas, Sebastián, Rufino Tamayo, Manuel Felguérez -o ligados a instituciones gubernamentales- Jesús Hernández Delgadillo en el Salón de la Plástica Mexicana, Juan O’Gorman y José Clemente Orozco en Bellas Artes, Vicente Rojo y Roger von Gunten en la Juan Martín, Myra Landau en Pecanins. Hay entrevistas con autores supuestamente progresistas o populares -Mario Orozco Rivera, Jorge Alzazo y José Chávez Morado en el primer caso, Briggitte Nielsen en el segundo-, pero aún en estos casos la actitud ante la realidad artística queda en boca del autor y no del periódico; tal es el caso de fotógrafos como Nacho López que defienden el papel de la fotografía vinculada a la sociedad. Otros artículos transcriben intervenciones de funcionarios relacionados con el mundo de la cultura: por ejemplo, si se reseña la exposición de Orozco en París, se reproducen las palabras de funcionarios mexicanos y franceses en la inauguración, que se limitan a frases hechas.

De la escultura, la información se concentra en tres eventos: Templo Mayor, el traslado de la estatua ecuestre de Carlos IV y la Trienal de Escultura, dos de ellos patrocinados directamente por el Estado, y el otro relacionado con problemas de urbanismo a causa de los ejes viales. Los demás artículos, también de carácter informativo, refieren exposiciones individuales.

EL SENA Y LO SENIL, QUE NO ES LO MISMO

En la información internacional, París se ve todavía como el centro cultural por excelencia. Se informa de artistas mexicanos que viven en dicha ciudad o la visitan. Se habla de sucesos culturales que ahí se desarrollan -Forum de les Halles-, se entrevistan autores que al regresar a México relatan «las maravillas de París». Nueva York, más que centro de vanguardia artística, se muestra como el campo más importante de la compraventa.

Durante 1979, la información sobre artes plásticas se limita a los eventos reconocidos por la política cultural del país, patrocinados por instituciones gubernamentales o privadas, con prestigio en el mercado del arte; no se aclara, por lo demás, si tales noticias son inserciones pagadas, o si difundirlas obedece a la política cultural del periódico.

OTROS ROLLOS

En la crítica de arte predomina igualmente el relato de los eventos. Las más de las veces los autores hablan de sus propias exposiciones, describen su obra aprovechan para criticar lo que les afecta: las instituciones que no les han permitido exponer, las galerías que califican de «malinchistas» o no profesionales -pero a las que se quieren incorporar- o la falta de conocimientos técnicos en los artistas mexicanos.

El reducido número de artículos que realiza crítica de arte se apoya en categorías tradicionales, formalistas, psicologizantes y lírico-poéticas, utilizando los valores de genio, originalidad y prestigio. Tomás Segovia, en una serie de artículos, pretende cuestionar estos valores y descubrir a qué mecanismos de nuestra civilización corresponden, pero sin llegar a situarlos en nuestra sociedad («Elogio del Oficio» VII, 20 de julio, 1979).

Existe mayor apertura al tratar problemas de teorización, análisis y critica de aspectos del arte y la cultura de México y Latinoamérica cuando los eventos culturales no son directamente obra plástica -Coloquio Nacional de Museos, Homenaje a Alfonso Reyes, Simposio sobre Cultural y Creación en Latinoamérica Festival de Oposición. Sin embargo, el periódico no se compromete directamente; sólo relata lo que dijo o señaló alguna personalidad en tal o cual ponencia.

CIUDAD SIN MUROS

Los temas de actividades y acciones sociales que inciden en la producción o uso de espacios constituyen el mayor número entre los recopilados de la información cultural de unomásuno durante 1979. Son abundantes los que tratan sobre espacios públicos y escasos los dedicados a construcciones en particular; por parte del periódico, estos últimos reciben atención sólo a partir de categorías histórico-artísticas o estéticas. En ambos casos se les desvincula de su proyección social o ideológica. Los temas urbanos que constituyen la preocupación más notoria, tratan principalmente asuntos de la administración pública, obras de infraestructura, mantenimiento y abuso de autoridad. En segundo término, los problemas de tenencia y uso del suelo: ocupaciones, desalojos, expropiaciones, fraccionamientos y vivienda. El siguiente nivel de atención lo ocupa la vialidad y el transporte, después la ecología y por último la forma urbana. 

De manera más clara que el resto de los colaboradores, los articulistas y algunos reporteros marcan la política del periódico, en este caso en relación a la ciudad. Los comentarios de Rafael Cardona, basados en la ironía, si bien son oportunos resultan un tanto superficiales, pues no se sustentan en una base teórica sólida que permita relacionar los temas que maneja y titulan su columna: Ciudad y Gobierno. Alberto Aguilar publica denuncias de grupos casi siempre marginados, con lo cual cumple una importante función social. 

Una posición más moderada es la de David Siller, cuya labor es básicamente informativa y sólo ocasionalmente crítica. La participación de Antonio Mori, aunque menor, proporciona valiosos análisis críticos, ubicando los problemas urbanos en un contexto más amplio que los demás. Los artículos de Héctor Marcovich, descriptivo-explicativos, están sustentados por un amplio conocimiento de los problemas tradicionales de la arquitectura.

La arquitectura, como las otras producciones plásticas, sólo se entiende en su significación social. Uno de los factores que permite su comprensión es el modo en que éstas se insertan en el entorno urbano. En esta medida resultan de primordial importancia los elementos que uno más uno proporciona sobre dicho entorno y su problemática específica. 

SABADABA

En cuanto al semanario cultural Sábado, Fernando Benítez, director, señala: «La cultura está en manos de los escritores, de los pintores, de algunos artistas y de pensadores aislados. Fuera de las universidades como instituciones, o de Bellas Artes, casi no hay cultura de masas y no la habrá mientras exista el monopolio de la televisión o de la llamada `gran prensa’, tal como existe ahora». («La difusión de la cultura en Bellas Artes y la Universidad», Sábado 28 de julio, 1979.) A partir de estas palabras, la política a seguir por este suplemento sería la de orientar, difundir, criticar y aún promover polémicas -cuando el tema lo amerite-, para no caer en el juego o seguir con la nefasta tradición de la llamada `gran prensa'». Por otra parte, la organización del semanario en relación al material e información literaria y filosófica sería deseable para el caso de la plástica que es tomada en cuenta de manera secundaria.

LOS DE AFUERA

El papel que juega unomásuno el proceso de conocimiento y producción del arte y la cultura, apoya la idea de que en el panorama cultural de México no hay más arte que el patrocinado por el Instituto Nacional de Bellas Artes -a través del Museo del Palacio de Bellas Artes y del Museo de Arte Moderno-, la Universidad Nacional Autónoma de México, o las extravagancias de los «conocedores» de galería. Ignora los eventos culturales del Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma Metropolitana y otras dependencias oficiales que en el propio diario se anuncian. Contribuye también a que el lector considere al arte como vanguardia progresista o popular, al incluir en su iconografía elementos relacionados con los estratos más bajos de la sociedad. Pero un arte y una cultura en este sentido implicarían, entre otras cosas, mayor apertura (no sólo en los medios de difusión sino, sobre todo, en los de creación artística y cultural) a estratos que generalmente quedan fuera de la posibilidad de hacer arte; así, una actitud crítica del periódico enfatizaría las necesidades de cambio y difusión en tal línea, apoyando las manifestaciones artísticas y culturales correspondientes.

PLEASED TO MEET YOU

En su artículo «La quiebra de la cultura» (19 de julio, 1979) José Joaquín Blanco hace un análisis en este sentido, advirtiendo que por el momento el Estado mexicano no tiene una cultura que proponer y se sostiene sólo por medio de «golpes publicitarios espectaculares: Sor Juana, El Templo Mayor». Lo contrasta con la cultura que propone el capital privado, Televisa, en la cual «nada hay de patriotismo». Por lo tanto, dice, es necesario permitir la democratización de organizaciones obreras, campesinas y civiles que así puedan manifestar otra alternativa cultural, diferente a la propuesta por el capital privado y más ligada a los intereses de nuestra sociedad.

Si son señaladas posibles diferencias, es porque la información de esa fuente periodística resulta importante para conocer acontecimientos artísticos y culturales, respaldados por el gobierno y los «conocedores». La información está normada por los temas del momento y la actualidad de la noticia; no por una política sistemática, predeterminada. Así, deja fuera la posibilidad de recibir información sobre exposiciones «marginadas», escuelas de arte y actividades en provincia.

Es evidente que unomásuno tiene una actitud abierta en otros campos. No sucede lo mismo en lo que se refiere a actividades culturales. Su posición es la respaldada por el grupo «hegemónico» que continúa normando criterios y categorías para evaluar la cultura. Sería deseable que el periodismo que desarrolla en otras áreas se hiciera extensivo a los problemas culturales, apoyándose en una actitud crítica que no limite sus posibilidades como factor de cambio, de modo que también contribuyera a nuestra simpatía por ese diario.

SEHA Seminario de Historia del Arte de la Dirección de Estudios Históricos, INAH – Esther Acevedo, Rosa Casanova, Estela Eguiarte, Beatriz Iturribarria, Sonia Lombardo, Mariano Monterrosa, Ruth Solís, Leticia Talavera, Eloisa Uribe.