Revista del Taller de Poesía Sintética. No. 4. 1er. Trimestre de 1978. Ciprés Núm. 134-1, Col. Santa María.

José Buil, Arturo Trejo Villafuerte, Joel Piedra, Víctor M. Navarro, Roberto D. Ortega, Carlos Daniel Gutiérrez y Rafael Vargas integran el Consejo de Redacción de estos cuadernos que han ido mejorando tanto en la presentación gráfica como en la calidad y variedad de los textos incluidos. La entrega cuarta confirma hasta qué punto el lenguaje y su reflexión animan a este grupo. José Buil dedica un poema al “Extravío” del cuerpo y el nombre. Roberto D. Ortega emprende unas “Lecturas de tu cuerpo”: “con un pronombre que te busca/ con una palabra que te asedia/ con el eterno intento de precisarte/ exploro los follajes de mis frases.” En “Hechizo” Carlos Santibáñez increpa a las palabras en un tono hace tiempo familiar: “Cásense, palabras, no hay impedimiento!/ Hagan en la oración sus bodas de oro,/ cultas, vulgares, hijas del acantilado./ Tírense de lo alto,/ como todas las noches/ se les aplaudirá en La Quebrada./

Más adelante se encuentra una “Ultima noticia” sobre “La jirafa que murió de amor”, poema humorístico colectivo (Buil, Navarro, Ortega) que recuerda mucho algunas de las fabulillas de Renato Leduc. También aparecen varias versiones de Dylan Thomas y Leonard Cohen.

Pero las colaboraciones más destacadas de Sitios son los dos poemas de Sevastiano Vasalli traducidos por Guillermo Fernández. Las cuartetas del italiano tituladas “Hacer poesía” dicen así:

Hacer poesía con las palabras significa,

precisamente,

Mezclar las palabras acostumbradas, esto

es, calle, árbol, piedra

Hoyo en el zapato, aurora, absurdidad,

intención,

Causa, amor, y luego todas las demás con

frecuencia variable.

A esta ley no se escaparon Mallarmé,

Pound,

Apollinaire, Marinetti y los que vivieron

después.

Es verdad que las palabras se pueden

inventar, revolver

Usarlas como espacio negros, como

entidades fonéticas.

Hacer poesía con las palabras, qué

juego tan difícil.

Hacer poesía con las imágenes significa

restituir

A las imágenes-cosas las imágenes, sus

reflejos

Del café instantáneo, del traje hecho

De la palabra-imagen, hasta cerrar el

círculo.

Hacer poesía con las imágenes, qué

tautología inútil.

Hacer poesía con los gestos significa

vivir en un círculo

Cerrado como la propia vida, como la vida

de uno

Que hace poesía gestual para vivirse,

y por ello se vive

La poesía propia como vida generalmente

reflejada.

Hacer poesía con los gestos, qué

presunción estúpida.

Cierra el número cuarto de Sitios un hermoso cuento ¿autobiográfico? sobre lo que nuestro excesivo y crudo Código Penal llamaría “perversión de menores”. El autor es fan de Led Zeppelin y se llama Javier Córdoba