Las reacciones en línea a las opiniones de Nicolás Alvarado sobre Juan Gabriel fueron catárticas, encolerizadas y ordinarias. A sus expresiones burlonas, la multitud tuitera respondió con insultos y memes. Más tarde, su salida de la dirección de TV UNAM fue una inquietante señal de las consecuencias que puede tener la intolerancia contra opiniones que desagradan a la mayoría. Pero lo que resulta sin lugar a dudas una manifestación de autoritarismo y fundamentalismo es la decisión del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, CONAPRED, que le ordenó a ese escritor que ofreciera una disculpa, le indicó cómo y acerca de qué debería escribir a partir de ahora y lo remitió a tomar “un curso de sensibilización” para que aprendiera a no discriminar.

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Ilustración: Víctor Solís

Erigido en policía del pensamiento, para asegurarse de que no haya mas que un pensamiento que las mayorías en Twitter o los funcionarios en alguna oficina burocrática consideren políticamente correcto, el CONAPRED formuló la tarde del 1 de septiembre una de las declaraciones más intimidatorias de la libertad de expresión que puedan recordarse en la historia reciente de México. Una institución del Estado le dice a un ciudadano qué lenguaje debe emplear, cuáles opiniones tiene que evitar y, por añadidura, lo manda a una escuela de readaptación que recuerda los cursos de reeducación que se imponían a los disidentes durante la revolución cultural en China.

Este viernes 2 de septiembre, en un boletín con fecha del día anterior, el CONAPRED anunció que las “medidas precautorias” que había dispuesto contra Alvarado quedaban sin efecto porque él ya no es funcionario universitario. Sin embargo la declaración de la tarde anterior no indicaba que a Alvarado se le hicieran extrañamientos debido a su calidad de directivo en la UNAM (la cual no se menciona en ese comunicado) sino por lo que dijo “en su columna periodística difundida en un diario de circulación nacional”. El CONAPRED no ha retirado sus señalamientos acerca de Alvarado y sus puntos de vista. Simplemente quiere cancelar la discusión suscitada con su inopinado documento. Ese texto fue retirado del sitio web del Consejo pero puede ser leído en uno de mis blogs.

Alvarado publicó opiniones irritantes para muchos. Las dijo en términos que pueden resultar discutibles, en un texto iconoclasta y sarcástico. Se puede discrepar con esos puntos de vista. Aunque él mismo se declaró allí defensor de la “cultura gay”, allí hay apreciaciones duras hacia los modos que definían a Juan Gabriel. A esas posiciones, quienes discrepen con ellas tendrían que haberlas discutido de manera abierta.

Pero no fue la deliberación, sino la persecución lo que prevaleció en las redes sociodigitales acerca de ese tema. En pocas horas la oleada indignada y agresiva se convirtió en trending topic. La congoja de muchos ante la muerte del Divo de Juárez, la puntillosidad de las críticas de Alvarado y la capacidad expansiva de Twitter se amalgamaron para que las injurias en línea se multiplicaran. Las redes digitales, como tanto hemos dicho desde hace tiempo, son espejos de la realidad. En estas ocasiones muestran la incivilidad y el fanatismo que junto a otros rasgos existen en la sociedad.

Esas reacciones, y no su desempeño como funcionario, condujeron a que Alvarado dejase la dirección de TV UNAM. La Universidad Nacional informó que él renunció, pero al final del comunicado se dice que esa institución refrenda su compromiso con la tolerancia, la pluralidad y la diversidad. Si Alvarado fue destituido por opinar como lo hizo, entonces queda en entredicho ese compromiso. La Universidad ha sido y debe ser espacio abierto a las más variadas opiniones, no sólo a las que algunos consideren políticamente correctas. En la Universidad y, vaya, también en cualquier segmento del espacio público en el país, tiene que haber garantías para que cualquier ciudadano pueda reírse de las lentejuelas de un cantante e incluso, como hizo Alvarado, para declararse clasista. Esas son definiciones personales, ciertamente debatibles pero, precisamente por eso, hay que discutirlas en el terreno de las ideas. No excluyéndolas con medidas de autoridad.

El paroxismo persecutorio desembocó más tarde en las instrucciones del CONAPRED. Creada con muy nobles y reivindicables propósitos, esa institución se contradice a sí misma. Con el pretexto de sancionar posiciones posible o realmente discriminatorias, se constituye en guardián de la moral pública.

La censura jamás resuelve las diferencias de opinión. Peor aún, cuando son censuradas las ideas así reprimidas son realzadas y mitificadas. Pero antes que nada, en una sociedad que quiere ser democrática y abierta tiene que garantizarse la libertad para expresar todas las opiniones, por desagradables que les puedan resultar a algunos.

Hay quienes sostienen que Alvarado no tenía derecho a decir lo que dijo mientras era funcionario de una institución pública. También discrepo con esa apreciación. Un funcionario no deja de tener puntos de vista personales, no deja de ser ciudadano, y su compromiso institucional no lo obliga a someter sus juicios a las posiciones de la institución para la que trabaja. Sostener lo contrario es reivindicar los tiempos de la unanimidad priista. Pero además, como se dijo antes, la institución para la que Alvarado trabajaba es, por definición, la que debe ser más generosa con la discrepancia en todos los terrenos.

Las instrucciones del CONAPRED, en todo caso, no se debieron a la adscripción institucional de Alvarado sino a su opinión en un periódico. En ellas, los funcionarios de ese Consejo encontraron “manifestaciones… que pudieran considerarse presuntamente clasistas y discriminatorias”. A partir de una presunción, se condena a ese ciudadano.

Lo que hace el CONAPRED es discriminar y vulnerar los derechos de Alvarado y, junto con él, los derechos de todos nosotros a la libertad de expresión y a la opinión crítica. Se trata de una declaración inaceptable. Cuando desde el Estado hay quienes actúan como policías del pensamiento no es exagerado recordar a Orwell.

Nota personal. Discrepé públicamente, desde el primer momento, cuando Nicolás Alvarado fue designado director de TVUNAM. Expuse mis razones en distintos espacios. Su salida de esa televisora no se ha debido a sus proyectos o a su desempeño en ese cargo, sino a las consecuencias de la persecución pública contra sus opiniones.

Este artículo fue actualizado a partir de que el CONAPRED anunció que las “medidas precautorias” quedaban sin efecto.

 

Raúl Trejo Delarbre
Investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

 

117 comentarios en “Guardianes del pensamiento único

  1. La persecusión de la que es víctima Nicolás Alvarado es una muestra del verdadero nivel cultural de la mayoría de los mexicanos y nuestras autoridades, disentir no es el único problema, tan solo negar la posesión de un disco de Juan Gabriel, provoca un linchamiento en estos días.

    • Haciendo uso de mi libertad de expresión creo que tu comentario más allá de ser joto, es naco. Saludos

    • Lo peor no es eso, sino que esos ataques los puedes recibir hasta de gente con posgrado. Por muy lgbtq que sean las personas, o por mucho que estudien las manifestaciones cuturales de modo crítico, es sorprendente y patético que ante un sujeto tan dudoso como juan gabriel sólo exista la unanimidad, el fanatismo y la falta de autocrítica. Como bien dice siempre Enrique Gánem en sus distintos espacios de ciencia: la unanimidad siempre es sospechosa.

    • No estoy de acuerdo. Se dejarían de tanta discunsión sin sentido cuando entiendan que lo que escribió Nicolás Alvarado no venía al caso, no dice nada. No estoy de acuerdo con la Conapred, pero tampoco con los que dicen que Alvarado tenía derecho de decir lo que quisiera. No, no tenía derecho, porque no estaba en su blog personal. Más que mandaron a un curso de sensibilización necesita unas clases de Periodismo, pero de periodismo tradicional, bien hecho, no de lo que hacemos ahora los que queremos opinar de todo.

  2. No estoy de acuerdo. La libertad de expresión de respetó. Las formas en las que Alvarado hizo uso de su derecho son a todas luces una forma inequívoca de ataque no sólo a la persona sino a una comunidad que de identifica, en este caso, con el artista. No se le critica a Alvarado si derecho de no gustarle Juan Gabriel, sino por hacer un uso, desde su posición como personaje público, de su libertad de expresión de una forma en la discutiblemente homofóbica. Por el contrario, aplaudo a CONAPRED por expresarse no en términos de contenido sino de forma que tiene igual o más importancia que lo que se dice.
    Por otro lado, me parece que aún no se ha comprendido que las redes sociales son una realidad que ha trascendido las viejas formas con se concibe la comunicación contemporánea. Las redes sociales censuran y son un motor que, como queda demostrado, tumba funcionarios. Creo que ni Alvarado y el autor de este texto fallan en comprender el fenómeno actual de la comunicación.

      • ¿Qué va a hacer la CONAPRED, con los jerarcas católicos y toda la gente convocada a marchar contra los matrimonios igualitarios y que, de paso, aprovechan para agredir a la comunidad LBGT? Yo si creo que hay un exceso en la comisión pero, al tiempo.

        • Por supuesto que es un exceso; difícilmente veremos a norberto rivera y a toda la conferencia del episcopado mexicano siendo reprendidos y sancionados del mismo modo, a pesar de que sus declaraciones y sus actos sí son indiscutiblemente homofóbicos y que buscan lesionar los derechos humanos. En cambio, a Nicolás Alvarado se le sometió por la suposición de que un artículo suyo es clasista y homofóbico sólo porque utiliza una forma particularmente fina y peligrosa de sarcasmo.

          • ¿Realmente consideras esa columna una forma “particularmente fina y peligrosa de sarcasmo”?

            Más allá de que el linchamiento fue desmedido, bruto y casi en su totalidad absurdo-como también es la prosa (?) de Alvarado- yo soy incapaz de ver una fina ironía en su texto.

    • El que no te guste como cante, se vista, actūe o las preferencias sexuales de un artista, no tiene por quė interferir con tu puesto de trabajo
      En lo personal , desapruebo el movimiento gay y todo tipo de desviacion sexual y no soy el unico.
      Las culturas historicamente mas importantes, empezaron a desmoronarse , al permitir estos compprtamientos.
      Es muy probable que los musulmanes lleguen a dominar el mundo en un futuro no lejano, al no permitir estas degeneraciones en su religion.

      • Hola Alejandro, solo como comentario, muchos países musulmanes si bien rechazan la homosexualidad, defienden el travestismo…

        • Y más que eso, Irving. En Irán el Estado está dispuesto a pagar las operaciones de cambio de sexo con tal que los hombres y mujeres transexuales se comporten de acuerdo con la moral religiosa.

      • En efecto, Alejandro, quizás no seas el único, pero si a ti no te afecta en absoluto la sexualidad de otra persona, como defiendes, no tienes por qué aprobarla o desaprobarla de entrada. Nadie se mete con tu heterosexualidad, ¿o sí?

        La homosexualidad no es una desviación y una degeneración como la llamas, simplemente es otra expresión de la sexualidad humana. La nuestra, por otro lado, no es la única especie en el reino animal en la que las interacciones sexuales entre individuos del mismo sexo son parte de la vida cotidiana. Y ojo, aunque hay colectivos e iniciativas que llevan su línea de acción a través del activismo político, tampoco es un movimiento ni una ideología.

        Las civilizaciones se derrumban por factores políticos y económicos, no por la moralidad o inmoralidad de sus integrantes. Y a final de cuentas, la moral varía según las épocas y las sociedades. La sociedad mexica era tan homófoba y doblemoralista como los conquistadores, y sin embargo su civilización se derrumbó porque en América nunca hubo metalurgia y porque no tenían anticuerpos contra los virus europeos. La civilización romana, en cambio, se derrumbó porque su sistema político no estaba lo suficientemente bien diseñado para administrar un imperio y, sobre todo, porque el cristianismo se convirtió en religión del Estado y con el tiempo dividió en facciones a teólogos y funcionarios, al punto que el imperio se fragmentó y eso diezmó su fuerza militar y política. Que los romanos fueran doblemoralistas respecto a la sexualidad (porque no toleraban la homosexualidad del todo) poco tuvo que ver.

        Finalmente, que tú y muchas personas consideren inaceptable la homosexualidad no altera el hecho de que algunos de los logros más notables de la humanidad han sido alcanzados por homosexuales. Los ha habido en todas las épocas, todos los lugares, en todos los oficios y con todas las ideologías políticas. Quizás en lo único en que se distingue nuestra época es que, por lo menos como noble intención, las personas no tienen que padecer estigmas por lo que son ni por lo que viven.

    • No existe ni debe existir tal cosa como la “libertad de expresión de respeto” la libertad de expresión es así de fácil… libre. No estar de acuerdo con lo que tu piensas no es una falta de respeto.

    • ¿Artista? De vuelta al laberinto, Alberto Aguilera Valadez nunca hizo arte, este discurso de “artista” lo crearon las televisoras, Juan Gabriel era un excelente trabajador, se hizo intuitivo de lo que desarrolló con el tiempo, ¿pero artista? Eso es otra cosa. Saludos.

      • Tan sencillo como eso. Pero ni siquiera la gente más letrada de nuestro país lo acepta. Y no por eso quien lo comente (en este caso tú, Gustavo), no tiene por qué ser llamado clasista o pseudointelectual.

      • La ansiedad me mata esperando saber qué es un “artista”. A ver qué clasificación decimonónica nos da,

  3. No todo fue censurar a N. Alvarado. Me identifico con lo dicho por Yuri Vargas. Una crítica atendible sr. Delante, más allá de filias y fobiss

    • Pero por mucha razón que tuviera en su artículo, Yuri Vargas se refirió a Nicolás Alvarado sin ningún respeto, con el mismo estilo visceral de que acusa al otro. Su artículo, por otro lado, se concentra en demostrar que juan gabriel era un artista porque sabía aplicar la métrica de la música popular y tradicional mexicana a sus canciones, cuando lo que promete en el mismo artículo es demostrar que la música y la técnica interpretativa de ese sujeto es de lo mejor que ha dado México. Con todo respeto para don Yuri, juan gabriel no es ni será nunca Silvestre Revueltas y sus letras, por mucha métrica que tengan, son de mal gusto. Ni siquiera se comparan con las décimas que hacen los copleros verdaderamente populares.

      • no se compara con un compositor clásico. Pero eso no las demerita, son muy buenas y son populares por su identificación con las emociones y vivencias comunes en los seres humanos. No es arte clásico, es arte popular.

  4. Sr. Trejo, primero te dejo mi opinión, creo que sí vas un poco lejos con lo de los campos de disidentes y Orwell, será tu estilo pero no ayudan a tu argumento porque quieres criticar la exageración y moralidad de la sociedad mexicana, exagerando y pecando brevemente de moralista. Estoy totalmente de acuerdo con la necesidad de dialogar antes de usar la autoridad como medio correctivo, al menos en este tipo de casos y con la necesidad de dejar los golpes de pecho y abrir conversaciones. Me parece realmente inquietante que la gente se queje de la discriminación respondiendo con insultos. O que en vez de abrir una conversación sólo emitan opiniones sin argumentos. Sin embargo, sí me parece desafortunado no leer que lo inaceptable en México el día de hoy, y más en las redes sociales es declararse abiertamente “clasista”. La simple idea de pensar que se es superior a alguien más nos indigna porque es algo que experimentamos todos los días y que como sociedad ya no estamos dispuestos a tolerar. Los derechos no pueden estar unos arriba de otros y creo que ese es el punto interesante del debate y la conversación. Finalmente, coincido en que fue un error actuar unilateralmente y que aquí perdemos todos, cuando la moral y lo “políticamente correcto” ganan a una reflexión y diálogo serios sobre nuestros valores como sociedad y lo que significa no poder expresarse libremente o ser agredido todos los días por personas que piensan que son superiores y que lo minimizan diciendo “soy snob y es mi derecho”.

  5. No fue un ejercicio de libertad de expresión, que libertad tengo yo de llamar naco y joto a otro? Sí Nicolás Alvarado convierte un espacio público en irresponsabilidad e insultos, pronto veremos no solo en diarios insultos a gays y gente de nivel socioeconómico bajo, también insultos a judíos, indigenaa, afrodescendientes, todo en pro de la libertad. La libertad es una gran responsabilidad.

    • Perfecto tu comentario. Entonces empecemos a insultar a medio mundo por la libertad de expresión. A mi tampoco me gusta la musica de Juan Gabriel y no me da derecho a descalificarlo como joto y naco.

    • Nicolás Alvarado se dio permiso por un artículo de ser sarcástico y de usar los términos “naco” y “joto” para potenciar ese sarcasmo. Y en cambio, no vemos al CONAPRED clausurar los changarros de televisa y tv azteca por construir un discurso políticamente incorrecto todos los días. Es patético ver cómo ahora hasta en los programas más deplorables de ambas empresas se escandalizan porque un periodista escribe esos términos en un artículo cuando en esos programas, con o sin uso de esos términos, la discriminación es moneda corriente.

    • Así que según tú no se debe llamar blanco al blanco ni negro al negro. No me pueden señalar por ser católico ni distinguirme de los musulmanes. No me pueden decir mujer ni hombre porque eso sería señalar una notable diferencia que a muchos molestaría. Y entonces ahora todo debe ser gris, sin adjetivos y sin nada.
      Por favor, ve al CONAPRED y lleva una copia del semanario Desde la fe, a ver si le piden al obispo que se disculpe por su homofobia. Y de paso les recuerdas los comentarios de Trump, a lo mejor lo obligan a disculparse.
      Yo por si acaso ya estoy haciendo mi guardadito, y ya compre las lentejuelas fucsia para mi saco, no vaya a ser que por no coincidir con otros me vayan a dejar sin trabajo.

  6. El asunto es muy simple, él era DIRECTOR de TV UNAM y como tal debe guardar ciertos modales y estar acorde con las formas que se esperan de alguien que ocupa ese cargo, y se le destituyó de dicha dirección. Como periodista e individuo aislado, podrá decir y seguir diciendo lo que quiera y ni quién se lo critiqué.

    • Después del leer el reportaje de Reforma de hoy estoy convencido que el artículo de Milenio fue solo un pretexto para deshacerse de Alvarado. Seguramente el rector ya se había dado cuenta que fue un error ponerlo ahí y estaba esperando un pretexto para deshacerse de él. Tontamente Alvarado se los puso en bandeja de plata.

    • Como el mismo Raúl Trejo dice, si la sanción contra Nicolás Alvarado fuera porque él dijo esas cosas como director de TVUNAM, el CONAPRED lo habría expresado en esos términos (de hecho, sospecho que habría calcado tus palabras), Graue habría emitido un comunicado oficial, y la renuncia (que disfrazara el despido) se habría dado al día siguiente. El punto de Raúl Trejo es que se le acusa por cosas que sí está diciendo a título personal partiendo de una presunción, y se le sanciona como si lo hubiera dicho el mismo rector, o incluso un magistrado de la Corte. Ya quisiéramos que el CONAPRED hiciera lo mismo con norberto rivera o con cualquier otro que desde el cargo o tribuna que ejerce dice Y HACE cosas peores.

      La UNAM, por otro lado, lo que debe hacer no es “guardar modales” o “estar acorde con formas”, sino analizar de forma crítica todos los fenómenos sociales que se presentan. Quizá lo que es más criticable en todo este asunto es la incongruencia del propio Nicolás Alvarado: ¿por qué programar bajo su administración un homenaje a juan gabriel en la televisión universitaria al mismo tiempo que escribe, a titulo personal, un artículo deliberadamente polémico? El solo homenaje a un sujeto dudoso que, lejos de contribuir con su trabajo a la educación, cultura y desarrollo de la nación mexicana, fomentó el analfabetismo emocional y solapó la doble moral, y por parte de una institución que lejos de homenajearlo debería estudiar sus causas y efectos para que fenómenos como ese no vuelvan a darse, es para mí causa suficiente de despido; pero encima de eso, la incongruencia lo agrava todo.

  7. En donde queda lo público y privado? El emitió su comentario como funcionario de una institución pública de cultura!!

  8. Estoy a favor de la libertad de expresion sin duda, pero eso da derecho a la ofensa? Además el momento del comentario, tuvo 50 años para emitirlo, porque no lo hizo cuando juanga pudo haber dicho “me viene guango” por si mismo. Creo que quiso hacerse el gracioso y no es su fuerte, Demasiado pagado de si

    • NICOLÁS ALVARADO SÍ CRITICÓ ANTERIORMENTE A JUAN GABRIEL, LO HIZO EN SU PROGRAMA “FINAL DE PARTIDA”. LA CRÍTICA IBA MÁS O MENOS EN EL MISMO SENTIDO, Y NO PASÓ NADA. NADIE SE OCUPÓ DE SUS DICHOS. EN ALGUNOS OTROS PROGRAMAS TAMBIÉN EXPRESÓ QUE NO LE GUSTABA JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ Y DIO SUS RAZONES. EN OTROS COMENTÓ LE GUSTABA PEDRO INFANTE Y NO DIJO POR QUÉ. SÍ ES PREOCUPANTE QUE EN ESTA ÉPOCA SURJA UNA MODERNA INQUISICIÓN Y QUE SE QUIERA LIMITAR O ENCAJONAR EL ESPÍRITU CRÍTICO QUE DEBE PREVALECER EN LA CASA DEL CONOCIMIENTO, COMO ES LA UNIVERSIDAD, INDEPENDIENTEMENTE DE LO QUE SUCEDA EN LOS ASUNTOS DEL MERCADO MUSICAL Y DE LOS MEDIOS COMO LA TELEVISIÓN Y EL RADIO.

      • La circunstancia cuenta mucho. Ahora los sentimientos esta(ba)n a flor de piel. No leí ninguna queja en la prensa cuando a Alberto Aguilera no se le invitó al Festival de Vallarta que organizaba entre otros El Pirulí; y a Rocio Durcal, sí; por aquello de la composición juangabrielina que dice “y vimos a lo lejos el Puerto de Vallarta”

  9. Un principio básico para la libertad de expresión es que propicie el diálogo, la discusión, el debate. De lo contrario, estamos frente al insulto, al vituperio, a la amenaza. Javier Aranda Luna publicó un texto en La Jornada en el que afirmó que no le gustaba la música de Juan Gabriel (la música, no las personas que la escuchaban o quien la interpretaba) y analizó y ponderó el fenómeno musical y social que es Juanga. Eso espera uno de un comunicador que está en la palestra, no que exhiba sus prejuicios y se vuelva un Donald Trump de sus opiniones. Si se comporta así y además es funcionario de una institución cuyos principios básicos son la tolerancia, la igualdad y el diálogo, me pregunto cómo pudo haberse sostenido en el puesto. El artículo de Nicolás Alvarado se hubiera quedado en un pésimo intento de ironía y sólo hubiera refrendado el derecho que esgrimimos muchos a no leerlo, pero se reveló a sí mismo clasista y desde allí flamígeramente clasificar lo naco. En una sociedad tan desigual y afrentada por el poder, la reacción fue fulminante.

    • Coincido. Le dije a alguien que Nicolás no se sabe comunicar; ha leído mucho pero tiene ese lastre.

    • Como dicen algunos comentadores más arriba, si Nicolás Alvarado hubiera escrito el mismo artículo 10 años antes, nadie habría dicho nada y hasta la intelectualidad y la socialité habrían admitido estar de acuerdo. No se parece a Donal Trump porque éste último no hace sarcasmos y todo lo dice con la mayor liviandad del mundo.

      Ahora bien, el artículo que mencionas de Javier Aranda no dice nada respecto a su gusto personal por juan gabriel, y sí me mete de lleno, colgándose de Monsiváis, a “analizar y ponderar” el fenómeno social, pero no se mete en absoluto con el fenómeno musical, cosa que nadie hace y que es lo fundamental aquí.

  10. En todo su análisis nunca encontré la palabra 2 palabras claves para entender porqué molestó tanto lo que escribió Alvarado, desde mi punto de vista. Le dijo “naco” a una persona (en este caso a Juan Gabriel). La palabra naco en clave, es un insulto. La segunda palabra es arrogancia. Aunque yo creo que el reconocimiento de su clasismo como uno de los factores para no gustar de la música de Juan Gabriel, no solo es válido sino que hasta podría haber resultado en detonador de un interesante debate sobre la influancia del clasismo en nuestos gustos musicales, pero creo que la forma tan arrogante con la que lo planteó, transformó esa posibilidad en provocación. Yo si considero que como funcionario público y más aún de la UNAM, tiene todo el derecho de opinar lo que uno quiera pero no tiene derecho a insultar. Opinar no es igual que insultar. En lo sí que coincido es en que me parece muy extremo el despido o renuncia si fue sólamente por lo que escribió. Bastaba una disculpa, y no por sus juicios sobre la música o la ropa del cantante sino por la ofensa y quizá por el tono arrogante de su escrito. Probablemente por por esa misma arroganciala renunció. Probablemente prefirió renunciar a disculparse.

      • Acabo de leer en las redes un comentario de una de las 700,000 personas que fueron a darle su último adiós a Juanga: ” A ése cabrón de Alvarado hay que preguntarle si es lo mismo estarse echando unas chelas escuchando a Juanga o chingárselas escuchando a Mozart.

    • Tienes razón, su ego no le permitió disculparse ante las ordas que lo criticaron, y menos sabiéndose clasista.

    • Eso es falso. No escribió ni publicó el artículo a título de funcionario universitario sino a título personal. No todo lo que hace un funcionario lo hace en razón de su cargo, ni la ley que norma la actuación de los servidores públicos los obliga a renunciar a sus derechos constitucionales como ciudadanos, en este caso, el derecho a expresarse.

    • Es verdad. Todo mundo está perdiendo de vista que en la actualidad “joto” no ofende más que a quienes no están seguros con su propia sexualidad.

      Ahora bien, el clasismo como definidor de gustos en un país clasista es algo que todas las personas ejercemos, incluso involuntariamente de tan interiorizado que lo tenemos. Yo en lo personal no dejo de sentir interés por la música verdaderamente popular, o por la música que se hace en pueblos y comunidades, si bien es raro que ponga grabaciones de esa música en mi celular; por otro lado, no dejo de diferenciar los elementos de esa música del mal gusto en ciertos productos musicales (cosas que esas sí jamás figurarán en los tracklists de mi celular): la banda me da risa; la cumbia me indigna; el movimiento alterado me aturde. Cuando ambos ámbitos se cruzan, no puedo dejar de hacer corto circuito. Quienes en esos lugares gustan de esos productos musicales merecen, como personas, todo mi respeto, pero sí me queda claro que si gustan de esas cosas es a fuerza de la repetición por parte de los medios que no les dan acceso a otra cosa, y que su necesidad de educación musical es urgente, ya sea para que abracen y/o revivan su propia tradición musical, o para que creen una propuesta propia.

      Hay cantidad de músicos (algunos grandes amigos míos) que se dedican a esa labor intensamente, y estoy seguro que entre ellos jamás figuró juan gabriel.

  11. Cuando se es funcionario público, se trabaja por y para la gente. Es de esperarse que los que cubran esos puestos deben de tener un espíritu de servicio, colaboración, solidaridad y atención hacia la gente, a sus problemas, aspiraciones y planes. Si alguien que desempeña un encargo así, demuestra que algunas de sus convicciones son discriminatorias, clasistas y despectivas hacia un importante sector de la población, es obvio que no está preparado para cumplir con el trabajo que debería hacer. Se puede decir lo que se quiera, pero se debe ser honesto y coherente con la gente con y para la que se trabaja.

    • Perdón, pero ser funcionario en una institución cultural pública, o incluso simple empleado, no obliga a nadie a solapar el mal gusto de la población, o su falta de educación en ciertos temas. Lo de declararse snob y clasista de acuerdo, es incongruente (que no incoherente) con el hecho de ser funcionario público, pero si se está al cargo de una institución cultual pública hay cierta responsabilidad no escrita en cuanto a educar, lo cual creo yo es lo más criticable de todo este asunto, porque ni siquiera eso hizo bien el señor al detentar el puesto. De ser otro, y si la audiencia se lo hubiera pedido fervientemente, el director ideal de TVUNAM habría autorizado la transmisión de un programa en que se analizara el fenómeno juan gabriel, sus causas y efectos, pero destacando las razones por las que es malo y enfatizando que cosas así no deben volver a ocurrir. Y citando a musicólogos egresados de la propia UNAM, no a los amigos. Es decir, hay una clara distinción entre ser clasista, servir a la gente, y decir las cosas que se deben decir aunque no gusten. El único error de Nicolás Alvarado es que confundió las tres cosas y las hizo mal.

  12. El “ser” mexicano no se halla tanto en la “melancolía” sino en el delirio de superioridad, reflejado en acto concreto: la discriminación.

    Para discriminar socialmente se ha usado la palabra “naco” como un arma de choque y segregación. Cuando se trata de burlas risibles es inocente pero muchas veces se convierte en el inicio de algo mayor. Y Nicolás la usó, si bien no se refirió con ella a la gente.

    Hay que poner atención en el lenguaje que utilizamos (indio, prieto, jodido) y quizás nos encontremos con esa “esencia” escondida del mexicano.

    • Perdón, pero las “burlas risibles” que provoca la palabra “naco” jamás han sido, son ni serán inocentes. Que televisa haya hecho negocio durante décadas con eso no tiene nada de inocente y sí mucho de indignante.

      Ya quisiéramos ver a Martha Debayle sometida a las mismas sanciones que el CONAPRED por su legendaria afirmación de que “no hace radio para jodidos”.

  13. Lo que Nicolás Alvarado piense y expresa, es legitimamente su derecho y su problema, en tanto lo haga como individuo, No así, como Director de un Espacio de Cultura de la Universidad Nacional, Porque se paga con recursos públicos y se norma a través de un instrumento que se llama la ley de responsabilidades de los servidores públicos, que específicamente en el art 8, oblige a todo servidor publico a conducirse con respeto e imparcialidad. en un país tan necesitado de legalidad, dejemos de rasgarnos las vestiduras y de ver a este personaje como victima del sistema: No lo fue. Sucumbió ante su propio ego y su inmensa arrogancia, y ante el desconocimiento de un precepto que estaba obligado a acatar en el desempeño de sus funciones: la ignorancia de la ley, no lo exime de su cumplimiento.

    • Ninguno de tus puntos es aplicable. El comentario no lo escribió ni lo difundió a través de los medios oficiales de la UNAM. Lo escribio en un diario privado de circulaciòn nacional, no en su caracter de funcionario público

      • Pues si a imparcialidades vamos, se atrevió a autorizar un homenaje a juan gabriel en TVUNAM. Y lejos de invitar a musicólogos para afirmar que es malo (como debió ser), en ese programa se llega a las mismas falsedades alabatorias que en el resto de los medios de comunicación. Si tuvieras razón, ¿cuántos profesores de la UNAM no serían despedidos por afirmar en sus clases lo mismo que afirmó Nicolás Alvarado contra juan gabriel, o contra las telenovelas, o contra cualquier producto mediático que ningún bien hace a la nación mexicana? Es decir, afirmarse clasista como una reducción al absurdo para denotar que un producto musical es malo, a título personal, y en un medio de comunicación privado, difícilmente califica como causal para aplicar el artículo 8 que mencionas.

      • Seguía siendo un funcionario publico, devengando un sueldo del erario federal. Tal cargo no es algo que deja colgado en el perchero cuando deja su oficina; de hecho ejercerlo conlleva obligaciones, entre ellas, como ya señalé, la de la imparcialidad y el respeto. Qué bueno que el Sr. Alvarado, en un acto de congruencia, presentó su renuncia, para que con toda libertad pueda opinar lo que major le parezca, ahí sí, sin ningún tipo de restricción. Como ciudadano, estará en todo su derecho, como funcionario público no.

    • Yo no leía a Alvarado en TV UNAM. Despedirlo demuestra lo tolerante, abierta y políticamente incorrecta que no es la universidad. Qué país. Si el director de TV UNAM no cuenta con libertad de expresión ¿que nos espera a los simples mortales? ¿Tendremos que terminar como los priístas, aplaudiendo las ideas grandotas del presidente y su gabinente?
      Por si acaso compren un disco de Juanga y aprendan a bordar con lentejuelas. Y no escriban lo que piensan, se pueden quedar sin trabajo. Mejor aun: no piensen.

  14. Coincido totalmente con Raúl y casi en su totalidad con lo expuesto por Nicolás Alvarado en su texto. El casi es porque yo no hubiera utilizado la palabra naco. Y no por moralina, vergonzante y estulta posición de esa inmensa mayoría que convirtieron las llamadas redes sociales en las actuales piras en que se quema a quienes disienten del pensamiento único. No, es porque no me gusta la palabra (tampoco me gustan baboso y quizá, por ejemplo), aunque sirva a todos para referirnos y entender por convencion que cuando la usamos es para referirnos a alguien con mal gusto. ¿O no? Claro que no es lo mismo hacerlo en familia y con los amigos en la sobremesa, en la cantina o en el café que hacerlo cómo lo hizo valiente, sincera y, por supuesto, provocativamente Nicolás.
    ¿Quienes no hemos tenido ni escuchado voluntariamente un disco o canción de Juan Gabriel porque no nos gusta debemos no decirlo públicamente? Digo que no. Brindo por el disenso e insisto: no me gustan Juan Gabriel ni Luis Miguel ni Chavela Vargas ni Pedro Infante ni… a los que quieren matar a la diferencia, a la libertad de expresión y a la inteligencia.

    • —¿ni Jorge Negrete? … a mi tampoco, como a tanto nacos y baboso que pulula en las redes, que sí… ;)

  15. Escribes todo esto para defender una columna pobre de argumentos, que gratuitamente discrimina e insulta a JG? “a buen arbol te arrimas”.

    Exiges tu derecho de decir lo que tu quieras y como quieras pero no respetas el derecho de Juan Gabriel de nacer homosexual al defender una columna que hace un crimen de odio al insultarlo?

    Cometimos muchos errores en el pasado, que no deseo volver a ver jamás, los artistas de cualquier preferencia sexual deben de ser respetados para que sigan creando, el mundo no seria el mismo sin sus contribuciones como: Freddie Mercury, Elton John, Leonado Davinci, y en las ciencia, Alan Turing.

    • —entiendo tu argumento pero la comparación con estos personajazos en la música y en la ciencia, puesta así, es exageradísima… en efecto, el mundo no sería el mismo sin Da Vinci o Turing, sin Elton o Freddie, aún si no hubieran sido homosexuales… pero ¿sin Juan Gabriel?

    • 1) Ante todo, juan gabriel no era un artista.
      2) El ser homosexual no autorizaba a juan gabriel a perpetrar crímenes de lesa música como los que cometió toda su vida.
      3) Lejos de utilizar su influencia mediática para transformar conciencias y “aplastar la homofobia”, como algunos afirman, juan gabriel se negó a afirmar su homosexualidad cuando se le preguntó por ella directamente, fomentó el analfabetismo emocional, hizo de la victimización de la gente lgbt una aspiración y un ideal, y solapó al pri.
      4) No existe punto de comparación posible entre lo que hizo Freddie Mercury y lo que hizo juan gabriel, tanto en el papel pautado como arriba del escenario, ni en su calidad de figuras públicas, si bien hay que preguntarse si de verdad Freddie Mercury no se ayudó de una ventaja que juan gabriel no tenía: su belleza.
      5) Quizá Elton John se dedique a algo parecido a lo que hizo juan gabriel, pero hay una diferencia esencial: Elton John sabe cantar.
      6) No es válido equiparar a juan gabriel con Alan Turing ni Leonardo da Vinci porque los logros de los dos últimos fueron lo bastante fundamentales para transformar la civilización, y por ello merecen el calificativo de genios.
      7) La crítica de Nicolás Alvarado no iba dirigida a la sexualidad de juan gabriel, sino a su obra y su espectáculo que, como ya quedó establecido, son muy malos productos musicales y mediáticos.
      8) El problema con lo que escribió Nicolás Alvarado es que lo hizo usando un sarcasmo que sólo él entendió, con palabras políticamente incorrecta, en el tiempo en que ejercía un cargo público, y al día siguiente de la muerte de juan gabriel, momento en el que la idolatría a este último estaba al tope.
      9) El punto de Raúl Trejo Delarbre es que el procedimiento del CONAPRED contra Nicolás Alvarado es desproporcionado y da la impresión de atentar contra la libertad de expresión en un país donde las Iglesias, numerosos funcionarios públicos, buena parte de los medios de comunicación y no pocas figuras públicas sí ostentan expresiones de odio y homofobia y participan activamente en la cancelación de derechos humanos contra la gente lgbt… y nadie hace nada.
      10) No digo nada de esto porque sea machista, priísta o del opus dei, sino simplemente porque ni se cometió un crimen de odio, ni es gratuito denostar a alguien cuando lo que realizó en su vida tiene poco de admirable y positivo. En otras palabras, creo que exageras con tu argumento.

  16. De acuerdo ambas decisiones del rector muy cuestionables, pero solicitar la renuncia por expresar su punto de vista es a todas luces algo que muestra la incapacidad de un buen médico venido a administrador público de una institución muy compleja.

  17. —como dice Luis González de Alba “Juan Gabriel era muy maricón, una charamusca torcida, un panzón horrible y se vestía peor que La Tigresa…” y su obra refleja el carácter pusilánime y agachón de las mayorías, sin dejar de ser divertidísima y no menos entretenida, y además el tipo era un chingón en el escenario… pero la motivación de Trejo aquí, tiene que ver poco con ello y más con la auto-erección de la CONAPRED como policia del buen decir y del bien hablar para que nadie se sienta aludido… ¡ahora sí mira nada más muy dignos de la honra pero desobligados del gasto!

    • Y lo sorprendente es que nadie quiera linchar a Luis González de Alba. O será que de plano ni para eso lo pelan XP

  18. Si bien la conducta del CONAPRED es inaceptable, es importante no hacer como que lo que dice un funcionario sobre asuntos de su competencia es irrelevante:
    “Esas reacciones, y no su desempeño como funcionario, condujeron a que Alvarado dejase la dirección de TV UNAM” Esto es falso. Emitir opiniones reposadas y sensatas es parte de lo que constituye el desempeño de un director de TV UNAM. Por supuesto que todo funcionario público puede opinar lo que buenamente le resulte convincente, pero Alvarado no era funcionario de PEMEX o de de la Secretaría del Trabajo, sino de un medio de comunicación de la UNAM. Me parece absurdo pretender que puede decir lo que sea respeto a figuras mediáticas porque a Alvarado no lo nombraron por su linda cara sino precisamente por sus conocimientos (opiniones que tiene) sobre los medios de comunicación. Que un director de TV UNAM califique a alguien de naco, sí indica actitudes que no convienen al puesto.
    A discusión quedaría si era suficiente para despedirlo y sin discusión queda que la CONAPRED no puede pretender hacer lo que intentó. Pero Alvarado no es víctima inocente. Lo hizo mal y si bien no se le puede obligar a disculparse, si no lo hace, peor para él.

    • Perdón, pero precisamente porque era director de un medio de comunicación DE LA UNAM tenía todo el derecho y hasta la obligación de decir lo que nadie quiere escuchar, por más evidente que sea y por más que la mayoría de la población se niegue a aceptarlo. El problema es cómo lo dijo. Con limitarse a usar los términos “naco” y “joto” (y ni siquiera referidos a la persona de aquél sujeto), el señor se hizo blanco fácil tanto de los fanáticos de juan gabriel como de quienes dentro y fuera de la UNAM querían que dejara el puesto. Si, en cambio, se hubiera acercado a musicólogos serios, si se hubiera informado lo suficiente para fundamentar sus opiniones, y hubiera organizado una mesa de debate seria en la que se dijera con claridad cuáles son las razones por las que fenómenos como juan gabriel son perjudiciales y no deben repetirse, entonces toda la intelectualidad y la socialité le habrían dado la razón y hasta lo habrían llevado en andas a Los Pinos. Pero hay que ver la hipocresía de ciertos sectores: hace diez años la misma intelectualidad y la misma socialité le habrían dado la razón por el artículo tal cual lo escribió.

  19. Alvarado se paso de tueste es decir le gano su Autoestima ( que ya vemos que no tiene que ver absolutamente con ser maduro y sabedor ante todo de las circunstancias sociales del momento ) ni modo ni modo a limpiarse la sangre y los mocos y a seguir combatiendo 8 mas inteligentemente claro verdad Nico ? )

  20. –No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo, como decía Voltaire…

  21. DR. Trejo, la energía de las redes sociales nos muestra que no siempre estamos de acuerdo con unos y otros, o que si coincidimos con algunos. Sin embargo hay voces que tienen un reconocimiento por sus trayectorias, como la suya. En ocasiones sorprende que no se manifieste en contra de las expresiones de violencia, el discurso de odio es un ejemplo del exceso de libertad. Los silencios también dicen mucho sobre la tolerancia implícita. Lo de Alvarado y Milenio combinado con Alvarado y Conapred es un sinsentido y aquí si aplaudo sus intervenciones pertinentes, inmediatas y ahora en este escrito argumentadas con contundencia. Eso que los trinos no tienen.

  22. No usaré palabras domingueras porque no soy intelectual, pero por ejemplo (repito, EJEMPLO) si yo digo: “La mamá de Nicolás Alvarado es una ruca con cachetes de sabueso que se viste como Federica Peluche y me irritan sobre manera sus horrendos pelos teñidos porque parece la prima de Trump”. ¿Estoy usando mi libertad de pensamiento? RE: Sí; ¿Estoy usando mi libertad de expresión? RE: Sí; ¿Estoy siendo un irrespetuoso, intolerante, ojete, hijo de la ….? SÍ, también. ¿Entonces de qué hablas?? No se puede ir por la vida insultando a loco y escudándose en la “libertad de expresión”… claro, si lo haces, entonces, como hombrecito asumes las consecuencias. Ahora resulta que cuando yo ofendo es libertad de expresión, pero cuando me ofenden mí, entonces es injuria, incivilidad y fanatismo. A este tipo lo corrieron por tonto… si yo me pongo a insultar al hijo predilecto de mi patrón, en menos de un minuto me corren a patadas. ¿Es muy difícil entender esto?

    • Completamente de acuerdo. Acá se debe llegar a un equilibrio entre libertad de expresión y las críticas con respeto.

      • Así es Miriam, cada quien puede tener sus gustos y libertad para expresarse (eso no está a discusión), pero cuando te expresas utilizando la burla y el insulto, lo menos que puedes esperar es que te feliciten por ello.

    • Que bien lo expresas, no se necesitan palabras domingueras para poner en su lugar a un snob hijo del priîsta y de la tal Tere Vale en su lugar. Entonces por mi libertad de expresion digo del obeso cara de sapo traumado por feo q sus modos no son de lo mas viriles, sino muy jotas.

  23. Leí íntegro el citado artículo del sr. Alvarado. La terminologia que utilizó, vaya pensó, escribió y publicó no reflejan creo yo más que una serie de complejos personales, sociópatas quizá. Su libertad de expresión no sustenta la mofa con la que expresa su opinión, incluso desprecio al confesar la existencia de un album doble de Juan Gabriel “propieded de su esposa” como se apresuró a señalar. Eligió un pésimo momento y forma para hacerse notar, yanos habíamos olvidado de él por su ausencia en televisa y el 22. No se notó UN solo cambio en la televisora de la unam. Inteligencia no es igual a intelectualidad, para muestra un botón. ¿Censura? Aqui todos dicen lo que quieren.

    • Por supuesto que todos dicen lo que quieren, incluyendo norberto rivera, la conferencia del episcopado, martha debayle su radio que no es para jodidos, y hasta invitan a donald trump para que diga lo que quiera.

  24. De entrada, Nicolás Alvarado no es santo de mi devoción. Sin embargo, mi falta de simpatía por ese señor no ciega al grado de no darme cuenta de que sus opiniones sobre Juan Gabriel –cualesquiera que sean– las manifestó, a título personal, en uns columna periodística y no como Director de TV UNAM. Por tanto, quien discrepara de sus opiniones sobr Juan Gabriel tenía que dirigirse al articulista, con argumentos, no con denuestos, y su permanencia o no como Director de TV UNAM debió haberse dado por su desempeño como funcionario y no por las ideas u ocurrencias que plasma en sus artículos.

  25. Tu derecho a decir lo que quieras termina, cuando lo que dices lesiona la dignidad, ofende el decoro de las personas, insulta el ser y hacer de una persona.

    Cuando eso pasa, no se llama libertad de expresion, se llama libertinaje y no es censura como muchos estan alegando y lo que señala el articulo de marras de que la CONAPRED tomara cartas en el asunto y llamarlo al orden.

    No es la inquisicion que lo llama al orden es la que tutela que no haya lo que ocurrio con Hitler por poner un ejemplo, donde lo dejaron decir que los judios eran una amenaza, que eran menos que humanos, llego al poder y lo que dijo se tradujo en acciones. Obvio no es lo mismo con Alvarado pero se le parece, si asi se expreso de un ser muerto, por supuestamente vestir como señalo, las lentejuelas las vemos en las marchas LGTB o en la ropa que usaba Juan Gabriel en sus conciertos pero NO; en su vida cotidiana.

    Por ello lo que dijo Alvarado, de meterse con la ropa y demas si tuviea poder no dudaria que fuera un Hitler pequeño, es decir, un represor tipo Serrano Limon y como dicen los catolicos, Dios nos libre.

  26. Nicolás Alvarado no sólo emitió su opinión sino que violó la ley. La libertad de expresión es un derecho que, como todos los derechos, se acota en el derecho de los demás. Nadie debe adjetivar a otro ser humano pisoteando su dignidad, calificándolo como naco, joto, simio, indio, etcétera. Por otra parte la CONAPRED no lo sancionó por el fondo de su opinión o por el sentido de la misma o por no ser parte de una “pensamiento único”, sino por emitir una diatriba discriminatoria, aunque sea en grado de presunción , al no existir sentencia que determine como verdad legal la discriminación presumida. Además, todo funcionario público es en primer lugar un SERVIDOR PÚBLICO, y su primer obligación es tratar con respeto a TODOS LOS CIUDADANOS (aunque hubieran fallecido, pues en tal caso los titulares del debido respeto son sus deudos). Piendo que Nicolás Alvarado tiene derecho a pensar como le de la gana, aunque no me sea especialmente agradable su opinión, pero debe expresar su opinión respetando la dignidad de los demás.

    • ¿Nos podría usted indicar por favor como es que Alvarado violó la ley?¿Articulos y numeros del código civil, penal o la constitución que hayan sido violentados?

  27. La CONAPRED es un organismo siniestro, con origenes de una suprema intolerancia, callar todo lo que se oponga al llamado pensamiento único. Muy pronto sera imposible opinar, criticar y oponerse a muchos conceptos.

  28. YO CREO EN LA LIB ERTAD DE EXPRESION MPERO CREO TAMBIEN QUE LAS OFENSAS E INJURIAS DEBEN DE PENALIZARSE ..EL SR ALVARADO TUVO LA RECOMPENSA DE SU EXTRAVIO ,HOJALA ASI FUERA TODO EN MEXICO ,Y QUE LOS INFRACTORES PAGUEN POR SU INFRACCION Y ASI ES DE SENCILLO SIN METERSE EN HONDURAS

    • Sí, que todos paguen por sus faltas. Empezando por las de ortografía. Hay que poner una multa por promover la incultura y el desconocimiento. ¿Iniciamos la petición en redes sociales?

  29. Y POR SUPUESTO ,LAS ACCIONES Y LA VIRULENCIA DE LAS REDES ,EVIDENCIAN NUESTERA CULTURA :: SOMOS UN PAIS INCULTO Y LOS INTELECTUALES EN VEZ DE SER PRUDENTES ,Y OBRAR CONFORME A SU CONOCIMIENTO ,SE COMPORTAN COMO LA PIRUJA CONCENTIDA DEL LUPANAR: ESPERANDO QUE TODOS HAGAN LO QUE DICE ,TOMEN LO QUE BEBE ,ASIENTEN LO QUE ASIENTA Y SE MUEVAN COMO SE MUEVE”””

  30. Más allá de los argumentos en favor o en contra de Alvarado, o de Juan Gabriel, me parece que estos alegatos más parecen chismes de salón de belleza o de estética unisex. Si somos seres humanos mesurados y centrados, esta clase de discusiones no tienen razón de ser, a cada quien su vida y sus gustos, pero los fenómenos culturales no tienen significado por sí mismos, sino por su relación con ¿qué tema? aquí se habla de las redes sociales, de la discriminación CONAPRED, de los derechos a la libertad, del respeto y todo lo que ustedes quieran y manden, pero me pregunto y les pregunto, ¿cuál es su propósito?

  31. Creo que el artículo intenta exonerar de su responsabilidad a Nicolás Alvarado, culpando, a los que lo sancionan, de “intolerantes”: La verdad es que él le faltó al respeto a los seguidores de Juan Gabriel, es otro el momento y otro el lenguaje en que estas críticas pueden expresarse.

  32. Fue un exceso de mal gusto la “docta” defensa de Yuri queriendo hacer pasar una canción de Juanga como si la métrica la hubiese hecho un poeta del siglo de oro español, peca de snob y oportunista, tan mal se vio la crítica fuera de lugar de Alvarado como la del “maestro” para apabullar al caído, sabiendo que le aplaudirían a rabiar las masas identificadas con esa “cultura popular mexicana”
    Con esa retórica Ad hominem, se pierde la objetividad, coincido con Raúl en defender la libertad de opinión y respetar los gustos de los demás, pero sobre todo en no permitir el linchamiento y el escarnio a quien difiere del vox populi.
    Desafortunadamente somos lo que hay, ese es nuestro nivel de “artistas”. Por otro lado, estamos mal, si de manera chauvinista queremos justificarnos y hacer ampuloso lo que tiene serias limitaciones, por mucho que a las masas les cautive; superemos nuestras deficiencias culturales, dejemos de autoengañarnos y rechacemos la intolerancia!

  33. Lamentable es que en este país se defienda más el derecho a discriminar que los derechos humanos: de llorar.

  34. No partiicpo de la opinión del Dr. Delabre. Nicolás Alvarado actuó como el mismo lo dice de manera classta usando términos peyorativos hacia la comunidad homosexual y palabras discriminatorias como el de naco. Tampoco simpatizo con Juan Gabriel como cantante o autor, pero los comentarios de Nicolás Alvarado no contribuyen a la construcción de una cultura de la tolerancia y mucho aportan a una cultura discriminatoria por todo lo que huela a “joto” y “naco”.

  35. el gravísimo error que comente Nicolás Alvarado es meterse con un alienado de el PRI y un producto de la empresa Televisa la cual aún recibe regalías por Juanga siendo que la coordinadora a de difusión cultural UNAM es Teresa Uriarte una mujer de corte PRIISTA esposa el el Gobernador Labastida mismo que le encargo esos Horrorosos Jingles a Juanga grave o inocente error por no conocer como el mismo dice en la carta la trayectoria de JUANGA

  36. Si bien la respuesta institucional es excesiva, no vulnera los derechos de Alvarado porque parte de su publicación cae en las excepciones mencionadas en el artículo 6o. constitucional.
    Por otro lado, si tomamos literalmente el artículo 19 de la declaración universal de los derechos humanos, las leyes atentan contra su persona, gracias a que en ese mismo documento el artículo 30 invalida en ciertos casos al artículo 29.

  37. No me parece correcta esa apreciación, no se trata de ser “políticamente correcto”, hay expresiones que no piden ser difundidas, como el odio por raza, preferencia sexual y aceptar el clásico como algo natural. Eso es lo q nos tiene metidos en este mundo tan desigual. La universal, por supuesto, no debería aceptar estas expresiones que no son nada plurales ni incluyentes.

  38. En la inteligencia de los letrados, no había mérito más excelso a considerar a Alberto Aguilera que las lentejuelas nacas.
    Desde mi particular opinión consideró que Mx y su grado de machismo y homofóbia es alto, más en los años que le tocó desarrollar la carrera artística del personaje y solo eso, tener el valor y la trascendencia, gana mi admiración.
    Del resto es solo un sentido villamelón de closet, por entenderlo.

  39. ¿Libertad de expresión? Vean con TRUMP lo que pasa por permitir ser políticamente incorrecto (respaldado con la libertad de expresión). El resultado son: masas enardecidas contra los mexicanos, debido a que son violadores y delincuentes. BIEN por CONAPRED por estar atento y no permitir que estas cosas despeguen. ¡CONAPRED la agarro en el aire!

    • Pregunta, ¿dónde puedo ver la solicitud/recomendación/orden del CONAPRED para que Trump se disculpe por sus comentarios? ¿Y la del Obispo primado por su homofobia? ¿Y la de Martha por su contenido para jodidos? ¿Y la de Fox por las lavadoras? ¿Y la de peña por no ser la señora de la casa? ¿Y la del acosador de Tania Reza? ¿Y los que discriminan a las mujeres? ¿y la de la UNAM contra la libertad de expresión?…

  40. ¿Por que ahora parece que solamente hay que defender la opinión de Alvarado?, si los terminos jota y nacas, no son discriminatorios aunque muy su punto de vista, atentan contra la dignidad de alguién, independientemente de un personaje, ahora resulta que hay que convocar a diálogo cuando quien empezó todo con una desafortunanda publicación fue Alvarado, y no solo por tratarse de un servidor publico hay que aconsejarle que tenga mas consideraciones a la hora de emitir una opinión, sino por que este señor es ante todo un COMUNICADOR que debe observar ciertas reglas pues no se trata una charla en un café, es un espacio abierto que puede influir negativamente en otros y por ende PROVOCAR esas mismas reacciones de intolerancia , si es su gusto no tolerar el personaje “Juan Gabriel”, bien por él, solo debe guardar respeto, por los términos que usa, además hay que dimensionar a la CONAPRED como órgano que hace recomendaciones que se pueden seguir o no, nadie puede ser censurado a partir de una advertencia de ese órganismo. Luego entonces si Nicolás no debe nada, entonces no debe temer NADA, ¿si no estaba equivocado entonces por que renunció, o permitió que lo hicieran renunciar?…

  41. Como ya se dijo sobradamente el problema no es la idolatría a Juan Gabriel sino el tono de burla, intolerancia y falta de sensibilidad de Nicolás hacia los sentimientos de mucha gente. Este señor nunca estuvo a la altura de la UNAM, esta institución es algo muy diferente.

  42. Esta mal. sin duda Nicolas tiene derecho a opinar, pero su texto constituye una falacia ad hominen y fue incorrecto. Al final, bueno, es un tipo inteligente, pero se equivoco en su articulo totalmente. saludos

  43. es de lamentarse no la inportuna critica y opinion de el sr Alvarado, sino la reaccion casi uniforme de la opinion publica y de comentaristas oficiosos, Juan Gabriel es un icono de la cultura popular de este pais, pero no por eso no se pueda criticar su musica, su persona y su talento, dejarse ir con la corriente es lo mas seguro pero es valido nadar contra ella aunque lo mas probables es que se ahoge quien lo intente y asi sucedio

  44. NICOLAS ALVARADO, TIENES ESPEJOS EN TU CASA, PORQUE SI LOS TIENES, NO TE VES, VERDAD, HABLAS DEL SR. JUAN GABRIEL, SU VESTIMENTA PERO Y TU TE VISTES CON ROPA DE TUS ANTEPASADOS VERDAD, Y DICES DE JOTAS Y TU EN VERDAD TE VES ALEGUAS SE TE NOTA, DICES SER UN CRITICO INTELECTUAL, PERDON, PERO YA QUISIERAS HABER TENIDO LA INTELIGENCIA DEL SR. JUAN GABRIEL

  45. Muy preocupante la promoción e imposición del pensamiento único por parte de la CONAORED. El pensamiento único siempre será discriminatorio.