La Cannabis sativa es una planta que sintetiza alrededor de 400 sustancias, entre ellas el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), que es la molécula que ha sido más estudiada y a la cual se le atribuyen la mayor parte de los efectos asociados al consumo de esta droga. La marihuana o Cannabis sativa produce cambios en algunas funciones mentales y su empleo se relaciona frecuentemente con sensaciones que los usuarios describen como agradables. Para entender por qué gusta, recordemos que es el cerebro el que reacciona a un estímulo y el que produce la sensación de placer. Hay un sistema cerebral “del hedonismo”, que es responsable de las sensaciones placenteras asociadas con una serie de estímulos, desde reírse hasta el orgasmo, pasando por una serie de actividades como comer, beber agua y otras, que son esenciales para la supervivencia. Todas las drogas, incluyendo a la marihuana, actúan sobre este sistema, generando placer. Además, a este “sistema del hedonismo” lo activan sustancias que el cerebro sintetiza naturalmente y que llamamos marihuanas endógenas o más técnicamente endocannabinoides.

Las marihuanas endógenas son lípidos que las neuronas producen para modular su actividad y tienen los mismos efectos que la marihuana, es decir, hacen naturalmente lo que la marihuana: nos inducen placer al comer, al beber agua, al estar sexualmente con la pareja, nos relajan e incluso nos inducen sueño.

Este sistema del placer, que es esencial para la sobrevivencia, puede verse “sobreestimulado” por la acción de la marihuana y de otras drogas de abuso, lo cual promueve que el usuario reincida en el consumo de una sustancia y con el tiempo es posible que el uso repetido lleve al sujeto a padecer una dependencia o adicción.

A pesar de que el mito urbano dice que los usuarios de marihuana no desarrollan dependencia, sí lo hacen. Las personas que la usan con frecuencia requieren consumir cantidades cada vez mayores para obtener el efecto deseado, lo cual se conoce como “tolerancia”. Cuando un sujeto que ha empleado cannabis por periodos prolongados y en cantidades importantes suspende el consumo puede cursar con un síndrome de abstinencia, el cual no es motivo de complicaciones mayores, pero ocasiona malestar.

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Además del “sistema del placer” el cerebro cuenta con un “sistema de defensa”, el cual se activa ante las situaciones amenazantes y produce una respuesta de miedo y ansiedad, y en situaciones extremas pánico y la sensación de que existe el peligro de morir. Durante el síndrome de abstinencia a las drogas en general,  la marihuana incluida, este “sistema de defensa” entra en acción, pues el cerebro experimenta la privación de la droga como una situación que amenaza el equilibrio del organismo, lo que también contribuye a que los sujetos con una adicción recaigan en el consumo.

Las marihuanas endógenas participan de manera natural en regular funciones como la memoria y la toma de decisiones ¿Qué pasa cuando se consume THC? Básicamente, se presenta una disminución en la actividad en algunas regiones del cerebro. Además, al observar la conducta vemos que los sujetos se vuelven más lentos para responder y tienen fallas en la memoria y en la atención. ¿Cuál es la relevancia de que la atención esté afectada? La atención es la capacidad para seleccionar estímulos importantes y así facilita la eficiencia del individuo para responder al medio que le rodea. Sabemos que la atención influye otras funciones como la memoria. Si la atención está alterada, la memoria también lo estará. ¿Y qué es la memoria? Es nuestra capacidad de almacenar información del mundo y de nosotros mismos. La intoxicación con marihuana también altera otras funciones cognitivas, como el pensamiento, la percepción de sí mismo y de la realidad, la socialización y el estado emocional. Por lo tanto, cuando una persona consume marihuana observamos una gran cantidad de alteraciones en la actividad cerebral.

Las marihuanas endógenas participan en el proceso que permite la formación de las conexiones entre las neuronas o sinapsis. Es decir, para que una neurona, por ejemplo de la retina, se comunique con neuronas de la corteza cerebral y así podamos ver y estar conscientes de lo que vemos, se requiere que estas neuronas estén conectadas. Hay un momento en la vida embrionaria, durante la formación del cerebro, en el que se lleva a cabo esta conexión. Si no se realiza o se lleva a cabo de una manera anormal, la persona tiene problemas con su visión. Existen algunos “periodos críticos” en los cuales el cerebro es capaz de adquirir nuevas funciones y durante los cuales nuevas sinapsis entre las neuronas se establecen y otras más se pierden. Así, si la función de las marihuanas endógenas se altera durante estos “periodos críticos”, es posible que se altere la función del cerebro. Por ello si una mujer fuma marihuana durante el embarazo se afectará el desarrollo del sistema nervioso del feto, y con ello el funcionamiento de su cerebro. Durante la adolescencia empieza a madurar una parte del cerebro conocida como corteza prefrontal, la cual se ubica detrás de los huesos de la frente y sirve, entre otras cosas, para tomar decisiones y planear nuestra conducta. Ésta es la última parte del cerebro que madura, pues hasta los 30 años todavía se forman conexiones entre sus neuronas y este proceso se puede ver alterado por el consumo de marihuana.

Es por ello que los sujetos que inician el consumo de marihuana antes de los 17 años pueden presentar aún durante la edad adulta alteraciones en la atención y en otras funciones cerebrales, como la capacidad para razonar, planear, tomar decisiones y generar el lenguaje. Parece que conforme más temprano en la vida una persona inicia el consumo de marihuana, más se afectará su atención y su memoria. Por lo tanto, las personas que inician el consumo antes de los 18 años pueden volverse más lentas para entender la información y existe el riesgo de que estos efectos permanezcan a lo largo de la vida aunque la persona ya no consuma marihuana.

 

Óscar Prospero García
Trabaja en el Laboratorio de Cannabinoides del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

 

14 comentarios en “No apta para menores

  1. Mas sin en cambio muchos estudiantes del IPN y de la UNAM tienen sitios especificos en los cuales pueden ir a tomar sus minutos de esparcimiento dentro de las instituciones mencionadas y a la vista de todos.

    • Daniel Rios: Hablando de malas conexiones, no es “mas sin en cambio”. O bien es ” en cambio”, o “sin embargo”, o incluso ” mas sin embargo”. “Mas sin en cambio” es una aberración del uso de la lengua española. (Breviario cultural)

  2. Buenas tardes

    Yo creo que obvio no es apta para las personas, pero el riesgo esta latente en todos lados, las calles, las escuelas, lugares de trabajo, lugares de esparcimiento.

    Nota: No me pareció el comentario que IPN y UNAM la consuman a la vista de todos.

    Saludos desde Monterrey , N.L

  3. ahh como hay gente pendeja pues considerando que la mariguana es una planta con efectos comprobados en el ser humano, claro que no es apta para el consumo inadecuado de menores al igual que el cafe, la coca cola, el cigarro, el alcohol, etc.el pendejo ese que dice que en el ipn y la unam lo usan sin discriminacion no entendio la parte de “menores de 17 años”

  4. Yo creía que el consumo era de lo mejor, planeaba consumir en vacaciones o muy de vez en cuando. Empece a consumir frecuentemente y hasta ahora entiendo, 10 años después, de que lo mío es una adicción. El síndrome de abstinencia y una sobre dosis es de lo peor: me generó psicosis, ideas suicidas, desconexión del sistema y una serie de ideas negativas que me han llevado en 2 ocasiones al hospital, 1 vez a una fundación de rehabilitación para adictos, al psiquiatra, al psicólogo, y por último a un grupo de auto ayuda (tales como NA: narcóticos anónimos, o AA -doble A- ó alcohólicos anónimos y a un acercamiento espiritual que me ha ayudado a retomar mi existencia libre de adicciones. Creo que quienes son consumidores y aún no pasan dificultades tan profundas, tienen mayor resistencia al consumo y sus consecuencias: pero al final, o en algún momento durante el consumo, serán inevitable las terribles consecuencias: abandono de responsabilidades, mayor dependencia y depresión. Me siento más segura sin adicciones, creo que la adición es un terrible defecto, tuve que vivir las peores consecuencias para darme cuenta, o como por ahí dicen, toqué fondo. Las drogas te transforman totalmente, y al consumirlas, se corre el indeseable riesgo de volverse dependiente o adicto, en donde surge la obsesión y la ingobernabilidad. De ahora en adelante tengo que vivir en una resistencia contra el consumo de drogas; yo ya descubrí que también para mí son muy nocivas. O sea que presento cada vez menos la ansiedad de recaer o volver a consumir, pero al recordar las feas consecuencias prefiero mi abstinencia. Prefiero generar experiencias de mucho placer de una forma más creativa, como socializar amablemente con mi familia y amistades, leer una colección de libros, hacer pintura en mis ratos libres, estudiar una licenciatura, planear a largo plazo, servir y trabajar. De alguna forma los adictos lucen abandonados de sí mismos, evaden sus problemas emocionales o responsabilidades, y son menos entusiastas. Me siento feliz de poder ser una adicta en rehabilitación que cree en la abstinencia, me siento bien de aún poder decidir el decirle No a las drogas. Existen más opciones para ser feliz.

    • Paulina, me gustaría saber ahora que estas rehabilitada, como es que logras mantenerte en abstinencia, porque mi hijo esta en rehabilitación y ahora que ya este fuera del centro quiero apoyarlo para que no vuelva a las drogas, si me puedes ayudar con tu comentario, gracias.

      • Hola Monica, lamento mucho por un lado que tu hijo se encuentre en rehabilitación y que sientas que corre el riesgo de no lograr rehabilitarse. Mi hermano mayor aún es un adicto en negación, que quiere decir algo así como que es adicto, acepta que eso le trae problemas, pero que aún no decide querer dejar de consumir ni rehabilitarse. Bueno, me parece que no es algo sencillo. Yo me estoy rehabilitando porque me dí cuenta que toqué fondo, que peor no podía estar, que ya no quería nada, que deseaba suicidarme; y afortunadamente mis papás me ayudaron en ésta ocasión internándome en una fundación de rehabilitación en donde manejan los doce pasos de doble A. Es un proceso largo, debía estar internada mínimo tres meses seguidos, yo estuve dos, había compañeras que llevaban el año, conozco casos de personas que han estado internadas más de dos veces, a veces las personas de las fundaciones se escapan. Creo que te tienes que rendir, aceptar que te hace daño, decidir dejarlas. Un buen seguimiento que podría tener tu hijo sería una vez saliendo de rehabilitación, ir diario a juntas de NA (Narcóticos Anónimos) o AA (Alcohólicos Anónimos) para empezar ir diario durante tres meses y después una vez a la semana, dos o tres veces a la semana, lo que más se pueda, también lo que hice fue inmediatamente después de salir de la Fundación de Rehabilitación decidí inscribirme a un lugar donde también internan a los adictos pero yo voy a consultas externas, se llama “Centro Estatal de Atención Integral de las Adicciones Hidalgo” ahí me revaloraron, ellos también te pueden dar la sugerencia de volver a internarte, pero en mi caso llevaba 2 meses internada y me sentía segura, así que voy a consultas o sesiones con un psicólogo, éste personaje me direccionó con un psiquiatra (Antes decidí dejar el psiquiatra particular, así que me fui con “uno del estado” de los de servicios de salud, donde las sesiones son gratuitas, éste psiquiatra me vió y afortunadamente me quitó los medicamentos, pero si tu hijo aún tiene receta, que la siga y que le den seguimiento saliendo de rehabilitación; yo le recomiendo que se integre a un grupo de NA o Doble A, que visiten a un psicólogo y a un psiquiatra, pueden tomar consulta externa con un psicólogo en algún centro de rehabilitación de su cuidad, y consulta psiquiátrica en servicios de salud de tu estado y ciudad.
        Algo fabuloso para mí, fue apegarme a las lecturas de Doble A y NA incluso en google puedes encontrar los libros y las reflexiones diarias “del sólo por hoy” Para tí también existen grupos, se llaman “Familias Anónimas”. Monica te entiendo mucho, yo veo cómo mi Mamá sufre por ésta situación, antes era yo, ahora la veo sufrir por mi hermano mayor. Yo creo que para recuperarse sí tiene que ser una decisión personal, pero si tu hijo continúa en negación y provoca problemas pues lo que más se recomienda es que siga internado en clínicas de rehabilitación. También me funcionó asistir a “Un retiro de Cuarto y Quinto paso” de Alcohólicos Anónimos, lo tomé un mes o dos saliendo de rehabilitación. Ahora ya dirijo la sesión de mi grupo de NA una vez a la semana, por que me he comprometido. Te entiendo y sé que puede resultar difícil por que yo veo cómo mi hermano odia los grupos y es lo que menos desearía hacer, también lo acabo de escuchar decir que sólo está vivo para poder consumir, ósea que eso me dice a mí que en el fondo, tiene una profunda depresión o falta de motivación. Lo que ofrece un grupo de NA y doble A es un espacio donde reflexionamos sobre nuestra enfermedad (En una clínica empiezas a involucrarte con el programa de doble A de los doce pasos, vas paso por paso, necesitas guía, en la clínica y afuera necesitas “un padrino” alguien que tuvo el mismo problema y se mantiene en abstinencia que te escucha y da consejos, tienes que aprender que tu problema es una enfermedad, debemos aceptar que la adicción es una enfermedad que no tiene cura, tenemos que aprender a vivir con esto, y encontrar motivos para no recaer) además en los grupos debemos aprender a convivir con otros adictos, pero, adictos que también desean recuperarse y no consumir. Es importante que saliendo de su clínica de rehabilitación, tu hijo no tenga contacto con su círculo de consumo, que evite relacionarse con otros adictos, que evite lugares de consumo, esto podría o no ser temporal, pero es importante que al principio así lo sea, por ejemplo, si tu hijo siempre que hiba a un concierto o alguna fiesta, o casa de amigos, se drogaba, no debe ir a éstos lugares mínimo durante un año. Es importante que se ocupe, que tenga un calendario de actividades, que asuma responsabilidades. Y puede recaer. La primera vez que escuché que ncesitaba alejarme de las personas con quienes consumía, y que debía alejarme de lugares donde consumía, los mandé a volar y no me importó, lo seguí haciendo. Luego recaí de nuevo y fué peor, y lo lamenté mucho, y estaba segura de que no quería volver a sentirme así, así que me aferré a la ayuda que me ofrecieron en la clínica de rehabilitación y allá afuera en los grupos y el psicólogo, y el psiquiatra. Además de las lecturas que te ayudan a entenderte mejor. Me sirvió “Introducción a narcóticos anónimos” “El libro azúl” (Que es de Doble A y de ahí se desprende NA) El libro verde, el libro Sólo Por hoy….
        En los grupos se te invita a escuchar la reflexión y a participar en una tribuna. Ahí te presentas, “Hola soy Paulina y soy Adicta” tienes que aceptarte como adicto, y luego puedes hablar y compartir sobre lo que la reflexión del día te hace sentir sobre tu situación, o puedes hablar en tribuno sobre cómo te fué hoy, debes hablar sobre lo que te molesta, lo que te causa problemas, al principio puedes hablar sobre cómo caíste en la drogadicción, puedes compartir viejas o recientes experiencias, puedes hablar sobre lo que te está motivando paradejar las drogas, hablar sobre tus planes, y los deseos de dejar de consumir. Es muy importante la interacción con otros adictos en recuperación dentro de un grupo, que lo que tienen en común es querer vivir sin drogas. Las personas que vamos a grupo somos personas que nos hemos rendido ante el consumo. Aceptamos querer dejar de consumir por que aceptamos que es un problema para nosotros y para nuestra familia. Queremos ser responsables. Entonces tu hijo tiene que platicar con adictos en recuperación que estén apegados a un grupo, darle seguimiento, como cualquier otra enfermedad crónica y progresiva como diabetes o cáncer. Por último apegarse a un interés espiritual, creer en Dios o un poder superior, dialogar con esa concepción, estudiar, sesiones budistas, yoga o una religión. Mis consejeros durante mi internamiento en la clínica de rehabilitación, me decían que era más importante mi salud, que eso era más importante que en mi caso mis estudios de universidad, que si era necesario, que perdiera el semestre, o la oportunidad de seguir estudiando con tal de continuar en rehabilitación para entender mi enfermedad y salir de ese problema, casi pierdo la universidad, pero me recuperé pronto, le heché ganas, seguí los pasos, el primero, el segundo, a fuera el tercero, en el retiro el cuarto y quinto paso, … No perdí la universidad, pero si fuera necesario me entregaba totalmente a mi recuperación. A lo mejor pierdes un año de estudios pero es mejor el logro de tu recuperación y abstinencia. Con lo que he batallado es con las ideas de volver a consumir, de contactar amistades de consumo, pero son momentáneas, debo recordar lo mucho que me ha hecho sufrir, lo mucho que he hecho sufrir a mis padres, todo lo que hemos invertido económicamente en mi recuperación, y eso me sensibiliza y me obliga a decir: No. “Solo por Hoy” “Hoy No” “Felices 24 horas limpia” Un adicto se clava en esas ideas y hace hasta atrocidades con tal de poder conseguir más dosis. Se llama “generar” el psiquiatra dice que tener ideas de “generar” indican que de nada ha servido el tratamiento. En NA platicamos que es normal tener esas ideas, lo importante es no aferrarse a esas ideas y meditar en ello para zafares de esas ideas autodestructivas y obsesivas. Recordar lo mucho que has sufrido con las drogas, pensar en tus objetivos, preferir salir a caminar, escuchar un nuevo disco, trabajar, hacer tarea, platicar con el hermano, con algún familiar, incluso con un amigo del grupo cuando tengas ganas de consumir ayuda a salir de esas. El grupo de Familias Anónimas también te ayuda a tí a saber controlar un poco más la situación, a independizarte de sus ideas obsesivas, a aprender a no dejarte manipular, a poner límites. Y no aferrarte tanto a sus ideas de autodestruirse. Compartir con otras madres que sufren lo mismo y conocer sus limites también te pueden ayudar a ser más fuerte. Pero te entiendo. Yo no me imagino cómo reaccionaría si mis hijos son adictos: supongo que los internaría siempre que recaigan, los obligaría a trabajar les recortaría el dinero, yo me tomaría unas terapias también para aprender a vivir con un adicto, y ya por último los dejaría morir a su antojo siempre y cuando puedan ser independientes. Si van a consumir, tengan un trabajo, vivan en su propia casa. Aunque no sé si un adicto pueda tener esa facultad. Conozco a un primo súper adicto desde siempre, que ya no vive con su mamá ni estudia, ni trabaja, pero su mamá le pasa dinero cada mes para pagar su renta. El primo se está suicidando lentamente cada día. Se la pasa viendo películas, haciendo música, horrible. Tu hijo debe ser muy sincero, por que lo hace, entender que no está bien, desear cambiar, tener más propósitos que lo motiven. Gracias por tu atención, y mucha fuerza.

  5. Yo creo que no es bueno el consumo a ninguna edad, solo que en la actualidad los consumidores son mas jóvenes cada vez, estoy asistiendo a un centro de rehabilitación, porque mi hijo es adicto y comenzó con marihuana a los 15 años, y veo que cada vez hay chicos mas jóvenes en rehabilitación, aún no se si mi hijo logrará rehabilitarse, aunque lo deseo con todas mis fuerzas, pero la marihuana o cualquier otra droga están a la mano de todos.

  6. Yo he consumido marihuana desde ls 15 años y me siento con la necesidad de contar mi experiencia.

    Ahora que tengo 27años he logrado terminar una licenciatura en una prestigiosa universidad de la Ciudad de México de la que megradué con meción honorífica. Desués hice una maestría en la misma universidad, terminé como el primero de mi clase y recibí un premio de excelencia académica. Ahora estoy en Estados Unidos en una de las mejores universidades del mundo realizando estudios de posgrado. En paralelo he trabajado activamente en la sociedad civil, como activista, y he sido exitoso al perseguir mi carrera artística.

    Durante toda esta trayectoria marihuana practicamente diario, aunque entre 15 y 18 solamento lo hacía de manera frecuente, al igual que la mayoría de mis amigos. Todos personas respetables y exitosas que admiro mucho. Eso sí, intento no beber alcohol frecuentemente, ya que lo considero una droga que produce demasiada intoxicación y tiene severos efectos secundarios, tanto fisiológicos como sociales, bastante fuertes que prefiero evitar.

    Escribo esto porque es importante tener otra perspectiva de las cosas. La marihuana es una sustancia que tiene muchas cosas buenas. En lo personal, me ayuda a mantenerme creativo y concentrado, a explorar ideas y nuevos estímulos. Me ha ayudado a ser introspectivo y autocrítico, a no me dejarme influenciar por ideas que no considero constructivas ni individual ni socialmente. No sería poco decir que gracias a la marihuana logré ser admitido a la universidad en la que estudio actualmente al manterme enfocado en mis ideales y luchar por las cosas que considero correctas e interesantes, mas allá de lo que la sociedad esperaba de mi o la inercia misma de las cosas.

    La marihuana me ha ayudado a ser más productivo en el trabajo, ya que un toque al llegar agotado del trabajo me provoca una energía creativa que canalizo a través del arte y la música. Me ha ayudado a trabajar en equipo y a crear dinámicas creativas muy interesantes de las que han salido muchos proyectos que se han materializado.

    Esta es mi opinión y mi experiencia, y sé que las drogas pueden tener efectos distintos en cada persona. No estoy tratando de decir que todos debería usarlo, y mucho menos menores, ya que estoy convencido de los riesgos que trae , aunque quizás tuve suerte al no ver una reducción en mi capacidad cognitiva. Sin embargo, creo que también es importante hacer una comparación con la disponibilidad actual de drogas legales, como el alcohol y el cigarro, en la salud de los jóvenes. Lo digo porque este argumento se hace como argumento en contra de la legalizaicón de la marihuana y frenar una política de narcóticos basada en evidencia científica y no en intereses económicos. Por supuesto que la marihuana no es apta para jóvenes y se debe restringir su acceso, este artículo presenta evidencia de esto.

    Mis dos centavos son para evitar una stanización de esta sustancia, cosa que nos ha traído un enorme costo social.

    Legalización y regulación!

  7. Amigo Daniel Ríos, no se dice y/o escribe Más sin en cambio; en todo caso debería decirse y escribirse Sin embargo.

    Saludos.

  8. Qué interesante artículo, con fundamentos científicos que descartan la idea tan difundida de que la marihuana no hace daño y no provoca adicción. No se trata de satanizar el consumo sino de informar y concientizar. Felicidades y gracias por compartir.

  9. Creo que por las implicaciones de los argumentos y el modo en que son presentados –con el respaldo aparente de la ciencia-, estos debería contar con las referencias que sustentan cada aseveración, de otra forma el articulo alimenta una visión dogmática y fantástica sobre la maldad de la marihuana. En este caso no hay contrastación de ideas, no se explica la muestra sobre la cual se han elaborado las generalizaciones respecto al consumo excesivo, cual es la noción de enfermedad desde la que se organiza la caracterización de la dependencia, o si los factores ambientales o culturales son predisponentes. Es decir, queda claro que al autor no le gusta la marihuana y como propaganda el artículo es muy bueno; así lo hacen constar los comentarios que disputan las cualidades ortográficas o gramaticales de los comentaristas o que aceptan como indisputables los prejuicios sobre el consumo de esta planta, pero ciertamente la cientificidad no es uno de sus atributos. Lo mismo cabría decir de aquellos que establecen una defensa igualmente ciega del consumo