Hace 20 años se levantaron en armas los pueblos indígenas “no para pedir limosnas ni regalos”, decían, sino para “pedir el derecho a vivir con dignidad, igualdad y justicia” de la misma forma en la que, según contaban, habían hecho sus padres y sus abuelos (EZLN, 1994).

Corría el día uno del año 500 de su lucha, la lucha que comenzó aborreciendo la esclavitud y continuaba aborreciendo la pobreza. La pelea “de los que morían de hambre y enfermedades curables, sin nada, sin absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación (EZLN, 1993)”.

Así, declararon que no dejarían de “pelear hasta lograr el cumplimiento de sus demandas” (EZLN, 1994b) y 20 días después las exigieron por escrito (EZLN, 1994). Eran 341.

Algunas de las demandas inviables, ambiguas o inalcanzables sólo lograban torcer bocas. No. Lo cierto es que no iba a renunciar el Ejecutivo federal como lo pedían en el segundo punto del pliego petitorio. La eliminación del código penal de Chiapas sonaba caprichosa. Las peticiones se sucedían unas a otras. La verbena del pedir: condonación de deudas; perdón incondicionado a todos los zapatistas; indemnizaciones monetarias a los que encabezaron la lucha. Vagas referencias a “que se acabara con el saqueo de la riqueza de nuestro México”. Peticiones onerosas como la creación de guarderías, la disponibilidad de lavadoras y televisiones en todas las viviendas, y la creación de hospitales de primer nivel en todas las cabeceras de los más de 120 municipios de Chiapas (EZLN, 1994).

Otras demandas sonaban imposibles, no por su inviabilidad, sino porque mostraban un México de desposeídos y miseria. No el del TLCAN.

Chocante era el México de las desigualdades. Salía a la luz el Chiapas de los tres millones de habitantes y los 700 mil indígenas (INEGI, 1995). La tierra donde uno de cada tres no sabía leer o escribir, y dos de cada cinco tenían hambre (INEGI, 1995; Coneval, 1990). El de los 2.3 millones de pobres, el de los 1.2 millones sin agua, los 1.5 millones sin piso firme, y el del millón sin drenaje (Coneval, 1990). El Chiapas de 1994 era el estado más pobre del país, el que tenía mayor grado de analfabetismo, el que más carecía de electricidad, el que más padecía de hacinamiento, y en el que más individuos ganaban dos o menos salarios mínimos (Coneval, 1990; Conapo, 1990; INEGI, 1995).

Corre el día uno de los 520 años de la lucha y Chiapas es, en muchos sentidos, el mismo. Un poco menos marginado porque cuenta con mejores servicios en sus viviendas, pero también un poco más pobre y un poco más hambriento2.

Chiapas es más pobre hoy que en 1994 (Coneval, 1990-2010). El día del levantamiento zapatista las cifras mostraban que el 75% de la población del estado no tenía ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas patrimoniales. Hoy la cifra asciende a 78%. A nivel nacional, la pobreza ha disminuido de 53% a 51% en el mismo periodo. Pero Chiapas ha sido uno de los cuatro estados que han aumentado su pobreza. Quintana Roo y Chihuahua aumentaron cinco puntos porcentuales (pp), Baja California cuatro y Chiapas tres3. Chiapas es hoy el estado más pobre de México, más de lo que era en 1994.

Chiapas tiene más hambre hoy que en 1994 (Coneval, 1990-2010). En 1990 el 46% de la población no contaba con ingresos para alimentarse, hoy es el 48%. Chiapas es el estado con más hambre del país, muy por arriba de sus competidores. Guerrero es el segundo estado con más hambre (38%) y aun así se encuentra 10 puntos porcentuales debajo de Chiapas. Mientras que a nivel nacional sólo dos de cada 10 mexicanos no tienen ingresos suficientes para comer (18%), en Chiapas la mitad de la población sufre hambre. Chiapas es hoy el estado más hambriento de México.

Chiapas es más desigual, no porque haya empeorado su distribución de ingreso, sino porque a diferencia del resto de los estados no la ha mejorado (Coneval, 1990-2010). En 1990 Chiapas era el quinto estado con mayor desigualdad económica de México (Gini=0.54), sólo un poco por debajo del Gini4 nacional de 0.56 puntos. Hoy Chiapas es el estado más desigual de México con un Gini de 0.51 y se encuentra arriba del nivel nacional (0.49). Cada uno de los estados que en los noventa eran más desiguales que Chiapas, son hoy menos desiguales. Todos menos Chiapas. Jalisco redujo su Gini en 0.11, Querétaro en 0.10 y Puebla en 0.07. Chiapas es hoy el más desigual de México, aunque un poco menos desigual de lo que lo era 1994.

Chiapas tiene más habitantes sin primaria terminada que antes del levantamiento zapatista (INEGI, 1995-2010). Hoy el 37% de los chiapanecos mayores de 15 años no tienen primaria, en 1995 era el 34%. A nivel nacional, el porcentaje es de sólo 19% y en el Distrito Federal es 8%. El estado con peores niveles escolares en 1994 (Zacatecas con 35% de su población sin primaria) tiene mayor nivel educativo que el Chiapas de 2014.

Chiapas sigue siendo el estado con mayor proporción de analfabetismo del país (INEGI, 1995-2010)5. El porcentaje de personas que no saben leer y escribir en Chiapas es de 21%, muy por encima del 9% nacional y arriba de Guerrero (19%) y de Oaxaca (18%)6.

Algunas, aunque pocas, son las buenas noticias.

En ciertos aspectos las condiciones de la vivienda en Chiapas han mejorado (Conapo, 1995-2010). En los últimos 20 años el hacinamiento se redujo en 27 pp y la cantidad de personas viviendo con pisos de tierra en 26 pp. La carencia de agua entubada bajó 11 pp. Aún así, más de la mitad la población de Chiapas vive en hacinamiento (54%), y 15% tiene casas con pisos de tierra.

El Chiapas de hoy ya no es el estado más marginado del país, es el segundo (Conapo, 1995-2010). Fue superado por Guerrero, lo que se explica, en su mayoría, por la cada vez mayor cobertura de pisos de tierra, electricidad y drenaje, servicios que aumentaron 26, 18 y 22 puntos porcentuales de cobertura, respectivamente. Sin embargo, en Chiapas hoy 5% de la población carece de drenaje y 3.8% de electricidad (a nivel nacional los porcentajes son 3.5% y 1.7%, respectivamente.

Entre los trabajadores asalariados el porcentaje de individuos económicamente activos con ingresos de dos o menos salarios mínimos se redujo del 81% al 69% (Conapo, 1995-2010). Aún así, Chiapas es el estado con mayor número de individuos con estas condiciones de ingreso, tal y como lo era en 1994.

Chiapas sigue siendo un estado con bajo desempleo (2%), igual que antes del levantamiento (INEGI, 1990-2010). En 1990 el 43% de la población de Chiapas era económicamente activa, de ella sólo 2% era desempleada. Para 2010 el porcentaje de desempleo es el mismo a pesar de que ahora el 48% de la población es económicamente activa. Otros estados que tenían niveles similares de desempleo que Chiapas en 1990, como Zacatecas, Hidalgo y Sonora, han aumentado su desempleo a niveles de entre 6% y 7%.

Chiapas es más indígena, probablemente porque más personas se reconocen como tales (INEGI, 1995-2010). Desde la rebelión zapatista y hasta la fecha, los indígenas de Chiapas aumentaron en un 48% (de 768 mil a 1.1 millones) y en México en 22% (de 5.4 a 6.6 millones)7. Mientras que la población total de Chiapas ha aumentado menos que su población indígena (la población total aumentó 37%, yendo de 3.0 a 4.1 millones), la población total de México ha aumentado más que su población indígena (la población total aumentó 25%). En México, el 7% de la población es indígena, en Chiapas el 27%.

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En general, los números son claros y una es la premisa que este artículo deja a debate: el discurso romántico del levantamiento zapatista se ha desgatado pero sus argumentos no.

Existe hoy, tanto como en 1994, una lucha inacabada por reducir la pobreza, el hambre y la desigualdad de Chiapas. Una batalla por un crecimiento económico redistributivo que debe lucharse en algún lugar de las montañas del sureste mexicano, en algún lugar de la costa chica de Guerrero, en algún lugar de los cinturones de pobreza suburbana, en algún lugar de la Huasteca Potosina, en algún lugar de todo México.

Viridiana Ríos

Doctora en gobierno por la Universidad de Harvard e investigadora asociada del David Rockefeller Center for Latin American Studies de la misma universidad.

* El autor agradece a Nicolás Grosman por planear el viaje, a Mario Arriagada por ponerle coordenadas y a Marco Estrada por la brújula.

Referencias

Conapo, Índice de marginación (1995, 2010).
Coneval, Mediciones de la pobreza por estado (1990-2010).
EZLN 1993, Declaración de la Selva Lacandona. Hoy decimos basta, Comandancia General, Chiapas.
EZLN 1994, Al pueblo de México: las demandas del EZLN, CCRI-CG, Chiapas: marzo 1.
EZLN 1994b, Sobre las demandas centrales y las formas de lucha, CCRI-CG, Chiapas: enero 20.
INEGI, Censo de Población y Vivienda (1990, 2010).
INEGI, Conteo de Población y Vivienda (1995-2010).

 


1 Las demandas completas se expusieron en un comunicado y eran: (1) elecciones libres y democráticas, (2) la renuncia del Ejecutivo u órganos electorales ciudadanos, (3) reconocimiento del EZLN, (4) autogobiernos indígenas, (5) elecciones generales en Chiapas, (6) energía eléctrica, (7) revisión del TLCAN, (8) redistribución agraria, (9) hospitales, médicos con sueldos justos y medicamentos, (10) una radiodifusora indígena, (11) viviendas con agua potable, drenaje, teléfono, televisión, estufa, refrigerador, lavadora, (12) eliminación del analfabetismo, primaria, secundaria, preparatoria y universidad gratuita, (13) enseñanza obligatoria de lenguas indígenas en la escuela, (14) respeto a los indígenas, (15) eliminación de la discriminación, (16) autonomía indígena, (17) sistema de justicia indígena, (18) trabajo digno, (19) control de precios en la agricultura, (20) reducir el saqueo de riquezas de Chiapas, (21) condonación de sus deudas, (22) eliminación del hambre y la desnutrición, (23) liberación de presos políticos, (24) retiro del ejército, (25) indemnización por daños de la lucha, (26) paz, (27) eliminación del código penal de Chiapas, (28) cese de expulsiones indígenas, (29) guarderías, cocinas comunitarias, capacitación para mujeres, granjas, (30) juicios políticos, (31) perdón incondicional a miembros del EZLN, (32) comisiones independientes de derechos humanos, (33) una comisión nacional de paz con justicia y dignidad y (34) control indígena sobre la canalización de ayuda humanitaria (EZLN, 1994).
2 “Marginado” se utiliza en referencia al “índice de marginación”, un indicador que resume las condiciones de vida de estados y municipios basado en información sobre la cobertura de servicios básicos en las viviendas, y los ingresos y escolaridad de los individuos (Conapo, 2010). “Pobreza” se utiliza en referencia al concepto “pobreza patrimonial”, es decir, el número de individuos cuyos ingresos no les permiten comprar una canasta de bienes básicos diseñada por Coneval (2010). “Hambre” es “pobreza alimentaria”, es decir, el número de individuos cuyos ingresos no les permiten comprar suficiente alimento (Coneval 2010).
3 Los estados que más han logrado reducir sus niveles de pobreza son Querétaro (-11 pp), Hidalgo (-10 pp) y Yucatán (-8 pp) (Coneval, 1990-2010).
4 Gini es una medida de desigualdad que va de 0 a 1, siendo 1 una condición de total desigualdad (un solo individuo posee todas la riquezas) y 0 una condición de total paridad.
5 Población de cinco años y más que no sabe leer y escribir.
6 En números reales, el total de personas analfabetas en Chiapas se rejudo un poco (de 874 a 866 mil), pero el crecimiento poblacional ocasionó que Chiapas quedara en el mismo lugar a nivel nacional que tenía en 1994: tercero (INEGI, 1995-2010). Al día de hoy, Chiapas es superado por número total de analfabetas por Veracruz (931 mil analfabetas) y Edomex (909 mil) (INEGI, 1995-2010). Los mismos estados lo superaban en 1994.
7 Dos estados tienen mayor número total de indígenas que Chiapas: Yucatán (1.3 millones) y Oaxaca (1.1 millones). En ambos la población indígena disminuyó desde la rebelión zapatista y hasta la fecha.

 

22 comentarios en “Chiapas, peor que ayer

  1. Pero no comprendo por qué ligar la miseria de toda una entidad con el EZLN cuando la mayor parte es ajena a esta organización. Y peor aún, ni siquiera dedicarle una oración al trabajo de los caracoles donde ya ni siquiera se podrían utilizar los parámetros occidentales para “medir” la pobreza pues se han desprendido de la lógica del sistema mundial.

  2. Escribo mi comentario con dos propósitos. Primero para felicitar a la autora por el texto que me parece muy bien escrito y con una excelente presentación de las cifras estadísticas. Segundo, quiero pedirle a la autora si es tan amable ampliar la referencia “Coneval, Mediciones de la pobreza por estado (1990-2010)”. ¿Está el documento disponible en línea? Me llama la atención que en el texto se presenten resultados de pobreza y coeficientes de gini estatales para el año 1990, pues tengo entendido el Coneval ha elaborado y publicado mapas de pobreza y desigualdad sólo para los años 2000, 2005 y 2010.

    Gracias por la atención. Saludos.

  3. Buen comentario el de Aldo. Ni una palabra de la autora sobre los gobiernos chiapanecos y federales, pero sí una liga tramposa de la miseria estatal con la lucha zapatista. Qué lástima.

  4. Tramposa relación. Es como si dijera “En México hay menos lectores de revistas desde que Nexos apareció”.

  5. Un excelente trabajo de diagnóstico comparado sobre la realidad en Chiapas a veinte años del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que permite visualizar la magnitud de la pobreza en Chiapas. Desafortunadamente, considero que la autora no logra al final establecer los por qué en relación con la declaración que lleva a cabo en el sentido de que “[…] el discurso romántico del levantamiento zapatista se ha desgatado pero sus argumentos no”.

    Señalaría que el discurso del EZLN no es en ningún momento romántico, como insiste en destacar Viridiana Ríos, sino por el contrario demasiado contundente… es un mazo que golpea no sólo nuestra conciencia sino los cimientos de la propuesta neoliberal que proclama las bondandes del progreso que anuncia el establecimiento de sus medidas económicas.

    Habría que revisar que es lo que está fallando en Chiapas. ¿Las consideraciones estructurales?¿El quehacer político?¿La cosmovisión y la cosmogonía?¿El sentido de la propuesta de gobierno?

    Bienvenida la oportunidad para la reflexión que nos permite Viridiana Ríos.

  6. El artículo es conciso y está muy bien documentado. Pero le veo un error (que otros compañeros ya vieron): pareciera como si se estuviera culpando al EZLN de la tendencia negativa de todas estas cifras, o como si se quisiera empequeñecer la labor del EZLN, los caracoles y las juntas de buen gobierno. Cuando dice “el discurso romántico del levantamiento zapatista se ha desgatado pero sus argumentos no”, ya no me deja muy claro cuál es la intención de la autora. Lo que es un hecho es que el gobierno sigue sin atender la profunda desigualdad que existe en varios lugares de nuestro país, y por el contrario, sigue haciendo reformas y estableciendo políticas que abren más esta brecha de desigualdad.

    • Coincido completamente. La autora debió haber comparado los territorios Zapatistas con el resto de Chiapas. En fin, no logro entender la intención de la autora tampoco, en ese sentido el artículo no es claro. Saludos.

  7. La pobreza no sólo se mide por las condiciones de vida, sino por las condiciones intelectuales, me parece que el estudio está enmarcado en parámetros mundiales que rigen a las potencias actuales, a lo cual yo me pregunto si realmente los editores conocen el verdadero Chiapas, en donde los niños indígenas de nacimiento nacen casi bilingües, por una parte su lengua ancestral y por la otra el idioma español el cual es nuestro idioma oficial, estos niños los cuales crecen en un entorno tan libre de distracciones y tan rico en naturaleza, que a mí en lo personal no me parecen pobres por que sí, pero así los catalogan por no tener como defender su status.
    Chiapas es un estado rico en cultura, en tradiciones, y su vida corre por los paisanos como por los locales, la gente que visita el estado, se lleva algo de él, se lleva vida y se llevan una imagen que no borra nada, pero desgraciadamente no nos acercamos a las verdaderas imágenes, al pueblo creciente, a la fuerza que los mueve.
    Solo vemos la pobreza del Estado, no vemos cómo ayudarlo.

  8. Vivo en CHiapas, y ciertamente falta mucho para lograr la igualdad en el estado, la situación en comunidades indigenas con las de las ciudades en Chiapas es abismal, no es necesario comparar con otros estados, en el mismo estado se observa esto. Se señala un aumento en la población indigena, esto se le puede agradecer a las medidas paternalistas de los programas como oportunidades, donde un pago fijo bimestral por cada niño, incentiva el numero de hijos que una familia pobre tiene, creando un circulo vicioso (incluso las zonas indigenas cobran puntual y cabalmente su “oportunidades” de gobierno federal), aunque en el punto de analfabetismo, no ve reales los datos, ya que en la busqueda de estar en el padrón, la afluencia de niños a las escuelas ha crecido de manera abismal, solo falta vere el numero de escuelas creadas en los ultimos años, Chiapas es donde esta el subsistema de Educación Media Superior Mas grande del pais, triplicandose en los ultimos 10 años. Siento que cuando hablan de Chiapas, de plano cada quien escucha lo que quiere oir, no es una zona pestilente de muerte, pero obviamente si hay pobreza, y muchas estrategias para mejorar, tanto de gobierno como de Ongs, Ezln, entre otros, no han logrado los objetivos y/o se han desviado en el camino, sin contar que muchos solo quieren aparecer en la foto y desaparecer.

    Saludos desde Chiapas.

  9. Veo sesgado este trabajo, pues no muestra qué ha cambiado en la llamada “zona del conflicto”, donde están los municipios en rebeldía, la zona de influencia del EZLN, y lo único válido para valorar ese movimiento. Me queda totalmente claro que es difícil el acceso no por lo geográfico, sino por un error del EZLN que al cerrarse -como en sus recientes “Escuelitas”- al escrutinio externo, pierde la oportunidad de mostrar si su vía es una opción. El análisis comparativo, entonces, debería de ser entre los datos de esa zona hace 20 años y los actuales. Ojalá, pese a los problemas del cierre del EZLN, lo hagan.

  10. No me parece que Ríos ligue la desigualdad, pobreza, hambre y marginación con el movimiento zapatista. Ríos habla de Chiapas: zapatista y no zapatista. A diferencia de artículos publicados en La Razón, por ejemplo, Ríos no escribe cómo los MAREZ están peor que los otros municipios de Chiapas. Ella no escribe sobre una mujer de un municipio autónomo que, descalza, sale a buscar madera seca para cocinar porque no conoce una estufa: sentimentalismo fácil. Ríos, al contrario, se centra en las cifras que atañen a todo Chiapas.
    Francamente no sé cuál es la intención de Ríos con este texto, pero me parece que no es descalificar al movimiento zapatista. Ella escribe que “el discurso romántico del levantamiento zapatista se ha desgatado pero sus argumentos no” y coincido con ella. Justamente indica que la desigualdad y la injusticia aún son asuntos que requieren atención inmediata, que la lucha está inacabada pero aún debe hacerse; en Chiapas y en todo México. ¿Se desgastó el discurso romántico? Claro. Incluso tomado de forma literal, los últimos comunicados zapatistas tienen un estilo distinto a los primeros: menos románticos. De cualquier manera, los argumentos (la desigualdad) siguen ahí y sí son fuertes y sí son legítimos y sí nos deben empujar para terminar la lucha.
    Saludos.

  11. La responsabilidad de que el Estado de Chiapas no haya mejorado sus condiciones de pobreza y marginación a pesar del levantamiento armado del EZLN se debe a las políticas de los gobiernos federales y del estado. Que en lugar de inyectar los recursos económicos a la producción y al desarrollo de las comunidades y del estado, han preferido tirarlos al caño de la corrupción, de la compra de líderes y organizaciones sociales y políticas.Los gobernantes han saqueado las arcas públicas con el beneplácito de la federación y los inmensos recursos naturales del estado se han explotado sin beneficio del estado y la sociedad.
    ,

  12. Se ve que la autora se maneja desde las alturas. Su mirada es fría y desprovista de sentimientos. No alcanza a distinguir ni a fijar cual fue el papel real del EZLN contra la depredación de los gobiernos locales (casualmente todos priístas) y la negligencia del Gobierno Federal, por decir lo menos. Nos atiborra de cifras sin explicar la causa de su desenvolvimiento. El sólo hecho de que el EZLN se haya levantado en armas para hacer visible la miseria de los grupos indígenas, debería de mover un poco a esta simpática PH D. que desde su inviolable cubículo lamenta la inviabilidad de las propuestas de este grupo guerrillero. Una vueltecita a “algún lugar del sureste mexicano” no le haría nada mal.

  13. como bien ha dicho ya: pareciera como si se estuviera culpando al EZLN de la tendencia negativa de todas estas cifras. y bueno, el echo de que estan mostrando frente al mundo una alternativa de gobierno, creo es un gran inicio, sobre todo cuando por todos los medios han tratado de demoler la comunidad. 1) primero fue por el medio de usar la fuerza, no les resulto. 2) campaña sucia contra el EZLN, como ya se conoce que hace los medios manipuladores de mexico contra todo movimiento social. 3)y ahora, no muy distante al segundo punto, al ver que por los dos anteriores metodos no pudieron apacigualos, lo desprestigia menospreciando la continua lucha que han llevado.

  14. Me parece que el diagnóstico cuantitativo del artículo es bueno dado que presenta un panorama que puede ubicar al lector respecto a una de tantas realidades del estado de Chiapas y del país. Como otras opiniones expresadas, pareciera que la autora responsabiiza al EZLN de que Chiapas es peor que antes, sin considerar que el EZLN es un movimiento que rema contra corriente, que lucha por su autonomía ante un Estado mexicano autoritario, que la pobreza indígena es histórica y no es particular de Chiapas, que la alternativa que ha construido el EZ en algunas comunidades chiapanecas es de valorarse como ejemplo de organización, de identidad y de revaloración del ser indígena.

  15. Francamente no entiendo la fascinación de Nexos por Viridiana Ríos. Este es otro artículo típico de ella con una retórica inflamatoria pero vacía, acompañada de datos nada reveladores, no muy procesados, no muy útiles y mal abordados. Mucho ruido y poco rigor y seriedad. Claramente no está culpando al EZLN de nada. Otros lectores que comentaron aquí mordieron mal el anzuelo de una retórica amarillista.

    No me encanta, pero bajo la idea de presentar datos estadísticos para hacer una evaluación de los 20 años de zapatismo, en Animal Político se publicó un mucho mejor análisis, más profundo, más útil y con menos pretensiones de sensiblería literaria. Confunde menos, no distrae con fraseos escandalosos y definitivamente informa más. Por lo menos se arriesga a dar una evaluación de lo que realmente importa y despierta la invitación a pensar explicaciones e investigaciones más avanzadas que simplemente observar datos básicos de todo el estado de Chiapas, cuya evolución se puede explicar por un número de variables mucho más amplio que el zapatismo.

  16. Estoy de acuerdo contigo; la comparacion que hace la autora no estan en simetria, ademas para mi lo importante de los zapatistas es su mensaje, son personas no son perfectos tambien cometen errores.

  17. la lectura sería que ni el gobierno ni la lucha zapatista son fórmulas con resultados para sacar adelante un estado?

  18. Completamente de acuerdo con Aldo.
    Son interesantes y fuertes los datos que expone, pero el artículo carece de un análisis profundo sobre las causas. Asimismo, considero ocioso hacer énfasis en las demandas del EZLN en la introducción sin abundar en la labor que ellos han hecho en los municipios autónomos.

  19. Vividiana Rios, tu articulo nos esta dando informaciones falsas y manipuladas.
    Estas hablando de las estatisticas oficiales, quienes tienen que ver con las comunidades que NO SON ZAPATISTAS. Porque? Porque los Zapatistas no dejan al gobierno entrar en sus tierras y incluirles en sus estatisticas. Entonces no tienes nada aqui que describe la situacion atual en los MARES- estaria bueno ir por una vez y ver con sus mismos ojos wue esta pasando antes de escrivir un articulo asi, que -en fin- confirma de que en los municipios NO ZAPATISTAS la vida se ha mejorado nada, y confirma de que los Zapatistas tenian razon en levantarse!
    Leonidas Oikonomakis
    Investigador del European University Institute

  20. Sí, el artículo es tramposo porque acepta diferentes lecturas. Quizá a la que apunta la articulista es mostrar que el EZLN y su “discurso romántico” en nada han contribuido para disminuir los graves rezagos de la población indígena de Chiapas, por el contrario, las cifras presentadas muestran que van de mal en peor. Considero que la articulista, sin proponérselo, da cuenta que gracias al EZLN en los últimos 20 años los gobiernos en turno han prestado “especial atención” a la problemática indígenas, invirtiendo, como respuesta, cientos de millones de pesos en infraestructura, obviando por ignorancia o intencionalmente que el desarrollo de los pueblos indígenas no sólo implica carreteras, piso firme, estufas Lorena y proyectos para la reproducción de 20 chivos o borregos, sino también la autonomía, la libre determinación y la capacidad de decidir por cuenta propia, con todo lo que ello implica.