dispersión

Durante 2011 alcanzaron su madurez los principales procesos detonados por la agresiva política de seguridad pública iniciada en diciembre de 2006. Después de un ascenso vertiginoso, los niveles de violencia se han estabilizado lentamente. En algunas ciudades incluso es posible identificar una recuperación sostenida, pero la dispersión geográfica de la violencia continúa. Los cárteles siguen fragmentándose, pero Los Zetas y el Cártel de Sinaloa se perfilan claramente como las dos fuerzas dominantes y antagónicas en el panorama nacional. Luego de su pasividad inicial, algunos gobiernos estatales desarrollan acciones para enfrentar las crisis de inseguridad en su territorio.

Violencia vinculada con el crimen organizado
Durante 2011 la violencia desplegada por los cárteles contra sus rivales, pero también contra autoridades y ciudadanos inocentes, continuó siendo el tema de seguridad pública de mayor atención mediática. Al concluir el año las ejecuciones vinculadas con el crimen organizado en el gobierno de Felipe Calderón eran cerca de 51 mil. La cifra de ejecuciones para 2011 puede establecerse en el orden de 16 mil 600, un 9% superior a la cifra de 2010. El análisis detallado de las cifras sugiere que la violencia tiende a estabilizarse, sobre todo si consideramos que de 2009 a 2010 las ejecuciones aumentaron 60%.

Desafortunadamente —y a pesar de las solicitudes de información de ciudadanos— el gobierno federal se ha negado a actualizar la base de datos de ejecuciones publicada en enero de 2011, lo que permitiría a la comunidad académica, los medios de comunicación y a las propias autoridades (especialmente de los ámbitos estatales y municipal) realizar análisis más detallados y, con ello, comprender mejor el fenómeno de la violencia y tomar decisiones más eficaces para contenerla o disminuirla. Los datos de 2011 que presento en este artículo provienen de mis propias cuentas, hechas a partir de cifras consolidadas en los registros de ejecuciones de medios electrónicos nacionales y locales. Las tendencias resultantes aparecen en las gráficas 1 y 2 (ejecuciones mensuales y ejecuciones anuales), las cuales derivan tanto las cifras que llegan hasta diciembre de 2010, publicadas por la presidencia de la República, como las de mi propia base de datos para 2011.

dispersión2

 

dispersión3

Domina el panorama, nuevamente, la intensa regionalización de la violencia, aunque 2011 registra cambios sustantivos en las tendencias. Mientras en Guerrero, Nuevo León y Veracruz la violencia creció a un ritmo acelerado, en el noroeste del país (Baja California, Sonora y Chihuahua) hubo una importante disminución en las ejecuciones. Entre los estados con más violencia sólo repitió Guerrero, que lo había sido también en el periodo 2008-2010. Por el contrario, durante 2011 Baja California y Chihuahua abandonaron esa categoría, lo que sugiere que las crisis de violencia vinculadas al crimen organizado siguen patrones cíclicos. Después de un incremento acelerado de la violencia la tendencia se revierte por el despliegue de las fuerzas federales y, en algunos casos, por la reacción de los gobiernos locales ante la exigencia de los ciudadanos. Sin embargo, ninguno de los estados de mayor violencia ha vuelto a las cifras de ejecuciones de 2007 y años previos.

El mapa muestra la variación regional en el aumento de la violencia de 2011 respecto de 2010. El contraste, otra vez, es notable. Mientras Nuevo León, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas registraron aumentos superiores al 100%, Baja California, Chihuahua y Sonora tuvieron disminuciones de más de 30% (también ver tabla 1).

dispersión4

Más precisa en sus dimensiones, pero igualmente notable, es la gran variación que hay en la tasa de ejecuciones por cada 100 mil habitantes. Durante 2011 en Chihuahua registraron 80 ejecuciones por cada 100 mil habitantes, Yucatán sólo 0.1. El promedio nacional de ejecuciones por cada 100 mil habitantes es de 14.6, pero sólo nueve estados rebasaron este promedio nacional, y en otros nueve, del centro y el sureste, se registraron menos de tres ejecuciones por cada 100 mil habitantes.

dispersión5

Previsiblemente, en el nivel municipal destaca el aumento de la violencia en municipios de Guerrero, Nuevo León y Veracruz, donde hubo un repunte de las ejecuciones a lo largo del año. Sin embargo, en los casos de Acapulco, la zona metropolitana de Monterrey y la zona metropolitana de Veracruz/Boca del Río, el último trimestre de 2011 registró una disminución significativa de la violencia, como resultado de reforzamiento de operativos conjuntos y de acciones de depuración de las policías locales (ver tabla 2).

dispersión6

Los tres municipios en los que más disminuyó la violencia fueron Ciudad Juárez, Tijuana y Chihuahua, tres de las cuatro ciudades más violentas del país en el periodo 2007-2010. Durante 2011 las ejecuciones en Ciudad Juárez disminuyeron alrededor de 40%, debido a la presencia intensiva de las fuerzas federales en el municipio y al desgaste del Cártel de Juárez. Ésta es la disminución cuantitativa y cualitativa más importante de todas las registradas, aunque no ha regresado a la ciudad a sus cifras de violencia de 2007 y años anteriores (ver la tabla 3 en la que aparecen los 10 municipios en los que más aumentaron las ejecuciones en 2011).

dispersión7

dispersión8

Organizaciones criminales

Cártel de Sinaloa. Desde la muerte de Nacho Coronel en julio de 2010 los principales liderazgos del Cártel de Sinaloa permanecen estables, y el mayor rival de este cártel en años previos, la organización de los Beltrán Leyva, fue virtualmente desarticulada tras la detención o abatimiento de sus principales líderes. En marzo estalló un conflicto interno entre dos facciones del cártel: Los Cabrera (liderados por Felipe Cabrera y Noel Salgueiro) y Los M’s (liderados por Mario Núñez). Al parecer Salgueiro y Cabrera trataron de independizarse del Cártel de Sinaloa y controlar el mercado de drogas en Durango. Ambos fueron detenidos y el conflicto bajó de intensidad en los últimos meses del año.1 En esta coyuntura, el conflicto con Los Zetas se perfila como la principal amenaza para el Cártel de Sinaloa.

La iniciativa más importante del Cártel de Sinaloa durante 2011 fue la incursión en Veracruz —entidad considerada “territorio” de Los Zetas— de sus brazos armados, el Cártel de Jalisco-Nueva Generación y Gente Nueva. Esta incursión fue posible gracias a la disminución de la violencia en Juárez, lo que permitió trasladar a sicarios de Gente Nueva a Veracruz a mediados de año. El evento más notable dentro de esta incursión ocurrió el 20 de septiembre cuando fueron abandonados en Boca del Río 40 cuerpos de supuestos miembros del cártel de Los Zetas.

El Cártel de Sinaloa ha logrado consolidar ante la opinión pública una imagen “empresarial” y de uso limitado de la violencia (al menos en comparación con Los Zetas). El despliegue de brazos armados con nombres y estructuras separados al Cártel de Sinaloa en los ataques en contra de sus rivales (que concentran la reputación negativa, en lugar del propio cártel), y la utilización de filtraciones a las autoridades en lugar de “ajustes de cuentas” como mecanismo de disciplina interna, contribuyen a reforzar la imagen del Cártel de Sinaloa como una organización de corte empresarial.

Los Zetas. Durante 2011 Los Zetas se ubicaron como el principal blanco de las acciones del gobierno federal. Las principales detenciones en este año fueron las de Flavio Méndez Santiago El Amarillo, fundador de Los Zetas; Jesús Enrique Rejón Aguilar El Mamito, fundador de la organización y tercero al mando; Valdemar Quintanilla Soriano El Adal, principal operador financiero; Carlos Oliva Castillo La Rana, jefe de plaza en Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila; y Raúl Lucio Hernández Lechuga El Lucky, coordinador logístico en Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Campeche, Querétaro, San Luis Potosí, Quintana Roo y el Estado de México. Por otra parte, debido a que Los Zetas operan con un esquema de franquicias (un liderazgo central cohesionado vinculado a células locales con alto grado de autonomía) la detención o abatimiento de algunos líderes y jefes de plaza no desarticula su estructura ni genera fricciones entre grupos, en la misma medida que en otras organizaciones.

La participación de Los Zetas en el multihomicidio del Casino Royale el 25 de agosto, y los eventos del 23 de noviembre en Culiacán (donde 16 cuerpos calcinados fueron encontrados) y del 24 de noviembre en Guadalajara (donde 26 cadáveres fueron abandonados en la Glorieta de los Arcos del Milenio), contribuyeron a reafirmar la desarticulación de este cártel como una prioridad del gobierno federal.

Cártel del Golfo. Después de la muerte de Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén Tony Tormenta en noviembre de 2010 surgieron dos facciones: Los Metros, bajo el liderazgo de Samuel Flores Borrego Metro 3 como jefe de la plaza de Reynosa; y Los Rojos, bajo el liderazgo de Juan Reyes Mejía R1. Estas dos facciones se alinearon a uno de los liderazgos del Cártel del Golfo: Los Rojos se aliaron a la familia Cárdenas Guillén, y Los Metros a Eduardo Costilla Sánchez El Coss. El 2 de septiembre de 2011 apareció ejecutado el Metro 3, en Reynosa. La ejecución fue atribuida a Los Rojos y generó una confrontación entre las dos facciones, caracterizada por delaciones a autoridades en ambos lados de la frontera norte. La disputa entre Los Metros y Los Rojos podría provocar la disolución del Cártel del Golfo en los próximos meses.

Familia Michoacana/Caballeros Templarios. Tras el abatimiento de Nazario Moreno El Más Loco, el 9 de diciembre de 2010, La Familia Michoacana se dividió en dos facciones, una liderada por Servando Martínez La Tuta, y Enrique Plancarte Solís La Chiva, y la otra liderada por José de Jesús Méndez El Chango. La facción liderada por La Tuta anunció en marzo de 2011 que ahora operaría bajo el nombre de Los Caballeros Templarios. A pesar de haber anunciado su disolución, la facción de El Chango siguió operando bajo el nombre de La Familia Michoacana.

El 21 de junio de 2011 fue detenido en Aguascalientes José de Jesús Méndez El Chango. Esta detención terminó por minar por completo la estructura de La Familia Michoacana y en noviembre el gobierno federal anunció que esta organización delictiva se había extinguido por completo.

Varios de los antiguos miembros de La Familia Michoacana se han unido a otras bandas, como el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y La Resistencia, y otros han formados sus propias células delictivas, éste es el caso de aquellas que operaban en el Estado de México como Los Incorregibles o La Empresa. Por otra parte, hay indicios de que Los Caballeros Templarios intervinieron en las elecciones estatales de noviembre en Michoacán, por lo que esta organización será, junto con Los Zetas, el objetivo principal del gobierno federal en la coyuntura electoral de 2012.

Otros cárteles. Desde 2010 el cártel de los Arellano Félix o Cártel de Tijuana ha mantenido una tregua con el Cártel de Sinaloa, lo que explica la importante disminución de la violencia que se ha observado en Baja California. Esta tregua también ha permitido al Cártel de Sinaloa concentrarse en su actual prioridad, la confrontación contra Los Zetas.

Aunque el Cártel de los Carrillo Fuentes o Cártel de Juárez no ha establecido una tregua con el Cártel de Sinaloa, la intensidad del conflicto entre las dos organizaciones disminuyó durante 2011. Por una parte, las organizaciones criminales aliadas al Cártel de Juárez —principalmente La Línea— desempeñan cada vez un papel más protagónico.
Por otra parte, en Ciudad Juárez el gobierno federal ha seguido una política de arrestos de miembros de La Línea y Gente Nueva, respectivos brazos armados de los cárteles de Juárez y Sinaloa, que también ha contribuido a reducir la intensidad del conflicto.

Acciones de las autoridades
En 2011 se registró una disminución en el perfil y el número de los capos detenidos. De la lista de 37 criminales más buscados publicada en 2009 por la PGR, ese mismo año cayeron 12, durante 2010 cayeron cinco y sólo tres en 2011: Flavio Méndez Santiago El Amarillo, uno de los líderes fundadores de Los Zetas. José de Jesús Méndez Vargas El Chango, de La Familia Michoacana, y Raúl Lucio Fernández Lechuga El Lucky, coordinador logístico de Los Zetas, en Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Campeche, Querétaro, San Luis Potosí, Quintana Roo y el Estado de México.2

La disminución puede deberse a que los criminales libres son los que tienen una estructura más sofisticada o se exponen menos. También puede deberse a que el gobierno ha renunciado gradualmente a concentrar sus esfuerzos y recursos en capturar capos, rasgo característico de la estrategia, al menos hasta 2010.       

Al revisar la pertenencia criminal de los detenidos se observa que los cárteles más afectados han sido los Beltrán Leyva y Golfo/Zetas, mientras el Cártel de Sinaloa y el de los Carrillo Fuentes han sido los menos afectados. Desde que fue abatido Nacho Coronel en julio de 2010, no ha caído ningún líder del Cártel de Sinaloa, considerada la organización mexicana con mayor participación en el tráfico transnacional de drogas. El hecho sugiere que el gobierno federal está concentrando sus recursos en desarticular organizaciones más violentas o nocivas, particularmente Los Zetas (ver la gráfica 3 sobre el porcentaje de detenidos de los más buscados).

dispersión9

Los operativos del gobierno federal más importantes de 2011 fueron de dos tipos. En primer lugar, los de corte militar, como “Lince Norte” y “Escorpión”, orientados principalmente a debilitar a Los Zetas, que permitieron detener por igual miembros de esta organización y de policías vinculados con el crimen organizado, así como decomisar drogas y equipo, incluyendo el desmantelamiento de redes de telecomunicaciones clandestinas. En segundo lugar, hubo operativos de seguridad pública para contener la violencia y la delincuencia. Son los casos de “Guerrero Seguro” y “Veracruz Seguro”, emprendidos a principios de octubre, que lograron revertir el acelerado incremento en la violencia de los meses previos, principalmente en Acapulco y en la zona metropolitana de Veracruz/Boca del Río. El relativo éxito de estos operativos refleja el aprendizaje que a lo largo de la administración se ha logrado en relación a la operación de fuerzas federales en actividades de seguridad pública.

Rasgos políticos importantes del panorama fueron el nacimiento de un movimiento ciudadano de víctimas, una participación más activa de algunos gobiernos estatales y la fricción bilateral con Estados Unidos.

El 28 de marzo fue encontrado muerto Juan Javier Sicilia, hijo del poeta Javier Sicilia, junto con otras seis personas, en Temixco, Morelos. El homicidio de Sicilia tuvo importantes repercusiones en el ámbito político, pues su padre inició la mayor movilización de protesta en contra de la violencia hasta la fecha, “La Caravana por la Paz”, que recorrió varias entidades del país, y que probablemente contribuyó a algunos ajustes en la estrategia del gobierno federal que se observaron en los siguientes meses. El homicidio también hizo prioritaria la detención del presunto autor intelectual, Julio de Jesús Radilla El Negro, líder del Cártel del Pacífico Sur en Morelos, que se llevó a cabo el 25 de mayo.

Durante 2011 se observó una participación más activa de algunos gobiernos estatales en la lucha contra el crimen organizado. Un ejemplo han sido las acciones en materia de depuración y fortalecimiento de las policías estatal y municipal en Nuevo León, las cuales han contribuido a un mejoramiento de los índices de violencia en la entidad en los últimos meses de 2011. Por su parte, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México identificó a La Mano con Ojos como la organización más violenta de la entidad y llevó a cabo una investigación que condujo a la captura de su líder, Óscar Osvaldo García El Compayito (que constituye la primera captura del líder de una organización criminal importante por parte de autoridades estatales).

2011 se caracterizó por tensiones en la relación entre México y Estados Unidos, debido al combate al crimen organizado. El 15 de febrero fue asesinado en una carretera en San Luis Potosí el agente norteamericano Jaime Zapata de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE). Como represalia, el gobierno de Estados Unidos lanzó la operación “Fallen Hero” en contra de redes criminales mexicanas con presencia en su territorio (en pocos días se incautaron más de ocho millones de dólares, así como drogas y armas, y se arrestó a 33 personas). Por otra parte, las revelaciones en torno al operativo “Rápido y Furioso” y las operaciones encubiertas de lavado de dinero de la DEA han dejado de manifiesto que varias agencias de seguridad norteamericanas operan en el país sin conocimiento de las autoridades mexicanas.

Prospectiva
El combate al crimen organizado y los presuntos vínculos de cada partido con organizaciones criminales serán temas centrales durante los comicios de 2012. La declaración del presidente Calderón en octubre pasado de que algunos priistas creen que los “pactos del pasado” pueden funcionar, anticipa que el debate en la materia será ríspido. En este contexto, también es posible que en 2012 se registren detenciones de altos funcionarios por presuntos vínculos con el crimen organizado (de forma similar a como ocurrió en 2009 durante el “Michoacanazo”).

1. En el contexto electoral no se pueden descartar atentados u otras “demostraciones de fuerza” con el propósito de intimidar a los candidatos o al presidente electo. Sin embargo, es poco probable que alguno de los candidatos presidenciales acepte el apoyo directo de alguna organización criminal. Entre otras razones, en México hay un número considerable de grupos de interés (como sindicatos de trabajadores públicos o empresas de telecomunicaciones) que tiene mayores recursos y capacidad para operar electoralmente que las organizaciones criminales más grandes.

2. Aunque en el discurso oficial se mantendrá una posición firme de combate en contra de todas las organizaciones, el gobierno federal continuará realizando ajustes a la estrategia, ajustes que se iniciaron durante 2011 —focalizar las capturas y decomisos en contra de las organizaciones más violentas, particularmente Los Zetas, y reducir los arrestos de figuras cupulares, entre otros—. En este contexto —y en línea con la tendencia observada en los últimos meses— es posible que durante el primer semestre de 2012 se registre la primera disminución sostenida de la violencia a nivel nacional desde 2006.

3. Aunque el contexto electoral propiciará algunas confrontaciones, en términos generales en 2012 se profundizará la coordinación entre niveles de gobierno que se observó en 2011 de forma incipiente en algunas entidades. La creciente demanda ciudadana por mayor seguridad (y la percepción cada vez más arraigada de que contener la violencia también es una responsabilidad de los gobiernos estatales), así como las experiencias de relativo éxito que ya se observaron en algunos estados, incentivarán una actitud más proactiva de los gobiernos estatales y municipales en materia de combate al crimen organizado.

4. En 2012 la desarticulación de Los Zetas y Los Caballeros Templarios continuará siendo la prioridad para el gobierno federal. La primera organización seguirá siendo prioritaria porque es reconocida por gobierno y sociedad como la más nociva; y la segunda porque representa un riesgo en términos de intervención en los procesos electorales. Si el gobierno tiene éxito, es previsible que las facciones que integran estas organizaciones entren en conflicto, lo que en el mediano plazo generará mayor violencia, particularmente en Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Coahuila, Nuevo León y Veracruz. Lo anterior demandará un nuevo reforzamiento de la presencia federal en dichas entidades.

5. La reciente ofensiva de Los Zetas en Jalisco y Sinaloa busca demostrar su capacidad para generar violencia y dañar los intereses del Cártel de Sinaloa en sus baluartes en el poniente del país. Esta demostración de fuerza tiene el objetivo de propiciar una retirada del Cártel de Sinaloa y sus aliados en Veracruz. Sin embargo, en el mediano plazo es probable que continúen las agresiones entre los dos bandos, generando más eventos de violencia tanto en Veracruz como en los estados del poniente. El Cártel de Sinaloa decidió incursionar en Veracruz al identificar que Los Zetas se encuentran en una coyuntura de vulnerabilidad. Esta última organización no sólo mantiene un conflicto con el Cártel del Golfo en Nuevo León y Tamaulipas, sino que también se convirtió en 2011 en el principal blanco de las acciones del gobierno federal. Considerando dicha coyuntura favorable, es poco probable que el Cártel de Sinaloa renuncie a mantener su ofensiva contra Los Zetas y a consolidarse como la principal organización con capacidad para traficar drogas a Estados Unidos.

Agradezco el apoyo que me brindaron
Roberto Arnaud y Roberto Valladares
en la redacción de este artículo.

Eduardo Guerrero Gutiérrez. Consultor en políticas públicas. Twitter: @laloguerrero          

1 Noel Salgueiro fue detenido el 6 de octubre; Felipe Cabrera el 26 de diciembre.
2 No se toman en cuenta en esta relación los casos de Alberto Pineda Villa El Borrado, Marco Antonio Pineda Villa El MP, ambos del cártel de los Beltrán Leyva, quienes presumiblemente murieron durante un “ajuste de cuentas” en 2009.