Así llamó el presidente mexicano a los funcionarios del
Departamento de Estado y de la
embajada de Estados Unidos que se atrevieron a señalar la
inseguridad que sus connacionales(y también los nuestros) están

viviendo por esta ola de
violencia. Como si se tratara de
una declaración anunciando la
invasión de Bahía de Cochinos
o la intervención de la CIA para derrocar a Salvador Allende, el
gobierno mexicano reaccionó a las cartas enviadas por ambas
instancias del gobierno
estadunidense con todo vigor
y toda enjundia: “No se metan,
México sabe cómo enfrentar el
crimen”, advirtió muy ufano
el encargado de la política
interior. “Se trata de un error
de apreciación” puntualizó el
canciller Luis Ernesto Derbez.
Para los representantes del
gobierno mexicano en Poisonvilleno pasa nada de nada. ¡Los
mexicanos vivimos en el mejor
de los mundos posibles
y nuestros vecinos del norte
sólo pueden atreverse a emitir
cartas para certificar este
incontrovertible hecho!
El primero en el tiempo
en cometer la tan vituperada
imprudencia fue el cónsul
estadunidense en la mexicana
ciudad de Nuevo Laredo. Este
insensible funcionario “gringo”
advirtió que los niveles de
violencia en nuestro país se
estaban saliendo de control.
Prueba de ello eran los 21
secuestros, 10 desapariciones
y dos muertes de ciudadanos
estadunidenses que ocurrieron
durante los últimos meses. Este
funcionario sugirió en una misivaque el grupo de los Zetas, sicarioal servicio de Osiel Cárdenas,
líder del Cártel del Golfo, se
encontraba detrás de tales actos delictivos. El cónsul concluía
sus reflexiones advirtiendo a sus conciudadanos del peligro que secorre en la frontera tamaulipeca.