Se trataría de una operación
similar a la que en Italia, tras la
muerte de los jueces Giovanni
Falconi y Paolo Borsallino,
encabezara el procurador general,
Antonio Di Pietro, para llevar
ante la justicia a todos aquellos
que formaban parte de un
complejísimo sistema de
operaciones ilegales que
involucraba por igual a políticos
de diferentes tendencias y
colores, a funcionarios públicos,
a empresarios y a la mafia.
Desde luego que en México esta
operación de guerra llevaría al
desmantelamiento de una red de
intereses económicos y políticos
inmensamente superior a la que
se había formado dentro de los
penales. Sin embargo, en principio,
se trataría de una operación
parecida en planeación y estrategia. De no hacerlo así, de seguir
dejando vivas unas cabezas
mientras se termina con otras, el
animal del narcotráfico continuará
gobernando muchos de los
territorios nuestros.
¿Tendrá el gobierno de Vicente
Fox la entereza y el vigor para
enfrentarse la tarea más compleja
y difícil que la historia le haya
puesto por delante? ¿O preferirá,
como muchos de sus antecesores,
pasar la responsabilidad sobre el
exterminio de la hidra a quienes
le sigan en el poder?