LA INVERSIÓN SE VA

POR ARNULFO R. GÓMEZ

Gran parte de la inversión extranjera directa que se recibió en 2002 fue de mala calidad. Hay que concluir que no resultamos un país tan atractivo como se pudiera pensar, ya que estando junto a la principal fuente de inversión extranjera directa mundial, que es Estados Unidos, países como Brasil, China y Hong Kong nos superan en el monto de captación, gran parte de ella procedente de nuestro vecino del norte.

Entre 1994 y 2002 el flujo total de inversión extranjera directa (IED) en el mundo ascendió a 6,041 billones de dólares. Los países desarrollados captaron el 71.6%, los países en desarrollo el 25.6%. Estados Unidos fue el principal captador con 1,247 billones de dólares, seguido de Bélgica- Luxemburgo con 509,075 millones, Reino Unido con 463,057, Alemania con 389,650 y China con 378,440.

La IED mundial bajó 40.8% y 21%, en los años 2001 y 2002, pero entre 1994 y 2002 creció 156.3%, pasando de 254,000 a 651,000 millones de dólares por año. Los países desarrollados han sido los más beneficiados. En 1994 recibieron 146,000 millones de dólares (57.7% del total), y en el 2002 recibieron 460,000 (70.6%). Los países en desarrollo aumentaron su captación en números absolutos, pasando de 101,000 a 162,000 millones de dólares pero redujeron su participación de 39 9% a sólo 24.9%.

En el año 2002 China fue el segundo país receptor de IED con 52,700 millones de dólares, sólo superado por Bélgica-Luxemburgo. Fue el país en desarrollo más favorecido, seguido de Brasil con 16,566 millones, Hong Kong con 13,718 y México con 13,627 millones.

1994 fue durante mucho tiempo el año en que México alcanzó el máximo nivel de IED con 12,362 millones de dólares. El año 2000 superó esa suma al alcanzar 15,484 millones y en el 2001 llegó a 25,334 millones al realizarse la compra de Banamex (11,834 millones sin dicha operación). En el 2002, la cifra alcanzó los 13,627 millones de dólares, para un promedio de 12,154 millones anuales en el periodo 1994-2002, y de 13,654 incluyendo la operación de Banamex.

Debido a que la captación de IED en México prácticamente se ha mantenido en el mismo nivel desde 1994, nuestra participación en el flujo de IED mundial disminuyó de una forma drástica. En 1994 captábamos el 4.88% del total disponible; en 2002 sólo alcanzamos el 2.09%. El crecimiento de los flujos de IED hacia México para el periodo 1994-2002 fue de 10.3% (1.3% anual), el de China fue de 56%, el de Hong Kong de 75.2% y el de Brasil de 539-9%.

Como consecuencia, para el periodo 1994-2002, el flujo total de IED que China recibió fue 378,440 millones de dólares, seguido de Hong Kong con 174,668, Brasil 164,949, en tanto que México recibió 109,387 millones (incluyendo la compra de Banamex, la cifra alcanza 122,887 millones).

Estados Unidos es la principal fuente generadora de IED en el mundo, con 989,800 millones de dólares entre 1994 y 2002. Si se agrega Canadá, el monto de IED asciende a 1,210,547 millones de dólares. A pesar de la vecindad y de que forma parte del TLCAN, México sólo captó 77,408 millones procedentes de esa área, es decir, el 6.39%, cifra que a la vez se constituye en el 70.1% de la inversión total que recibimos en el periodo.

Un análisis detallado de la composición de la IED que en el 2002 llegó a nuestro país muestra que, de acuerdo con los parámetros establecidos por los organismos internacionales, recibimos 3,930 millones de inversión estimada, y 9,696 millones de IED notificada, que incluye 2,044 millones de importación temporal de activos de las empresas maquiladoras, de tal manera que el flujo real de IED en México alcanzó los 7,653 millones de dólares. Esta última cifra incluye 4 operaciones que correspondieron a la adquisición de Bital por 1,131 millones de dólares, Pepsi Gemex (1,100 millones de dólares), Aseguradora Hidalgo (966 millones de dólares) y Farmacias Benavides (62 millones de dólares). Es decir, 3,259 millones de dólares en compra de activos que influyeron positivamente en la balanza de pagos, en las reservas internacionales y el tipo de cambio, pero no generaron los otros beneficios que se supone se logran con este tipo de operaciones: no se crearon nuevos empleos, el elemento fundamental que busca un “país en desarrollo” como México.

Gran parte de la IED que se recibió en 2002 fue de mala calidad. Llevando este análisis al extremo, puede decirse que el monto real de IED que México recibió en ese año fue de sólo 4,394 millones de dólares. Hay que concluir que no resultamos un país tan atractivo como se pudiera pensar, ya que estando junto a la principal fuente de IED mundial, que es Estados Unidos, países como Brasil, China y Hong Kong nos superan en el monto de captación, gran parte de ella procedente de nuestro vecino del norte. n