SANTUARIO EN CRUDO

Faulkner escribió Santuario con el firme propósito de entregar a los lectores aquello que pedían a gritos: violencia y sexo. La novela estaba concluida en 1929, pero no se publicó hasta 1931 Su crudeza hizo difícil encontrar un editor arriesgado. Finalmente, Faulkner encontró un editor en Nueva York, pero cuando recibió las galeradas quedó horrorizado por lo que había escrito y se entregó a una profunda revisión del texto, dejándolo tal y como hoy lo conocemos.

Santuario es la historia de tres personajes: Horace Benbow, un abogado idealista; Popeye, un “gángster” impotente y sin escrúpulos que es capaz de matar a sangre fría; y Temple Drake, una niña bien sureña que es violada por el “gángster” con una mazorca de maíz. Santuario pertenece a la saga de Yoktapatawpha, es la historia del sur profundo en el que se debaten clases sociales y clanes familiares sin futuro. Es la historia de la mujer sureña, apasionada y oprimida por el hombre, personificada en la mujer de Lee Goodwin y en la propia Temple.

Algunos críticos han juzgado a la novela como una obra menor. Quizás otras novelas, como ¡Absalom. Absalom! o El ruido y la furia atesoran unos valores formales y de contenido más sobresalientes. Pero Santuario se ha erigido en una muestra destacada de la crudeza narrativa de Faulkner y en un símbolo del sur profundo en el que se surmerge el lector desde la primera frase. En 1933, la industria de Hollywood compró el guión y la novela fue llevada al cine bajo el título de La historia de Temple Drake.

-Alfredo Bryce Echenique