CISEN:

INDEFENSO O ILEGAL

Por primera vez en la historia del país el director de los servicios de inteligencia del gobierno federal. Eduardo Medina Mora, director del Centro de Investigación y Seguridad (CISEN), presentó a los medios la evaluación de ese organismo, anunciada por el presidente Fox el día de su toma de posesión.

El CISEN es un órgano de la Secretaría de Gobernación dedicado a “establecer y operar un sistema de investigación e información que contribuya a preservar la estabilidad y permanencia del estado mexicano”. No tiene facultades operativas ni policiales. Su labor se limita a analizar y sistematizar información sobre una Agenda Institucional de Riesgos. La Agenda incluye: crimen organizado, subversión y terrorismo, dinámica demográfica, fenómenos fronterizos y migratorios, riesgos ecológicos, globalización de la economía, combate a la corrupción, fortalecimiento institucional. gobernabilidad democrática.

La debilidad mayor del Cisen, según el diagnóstico, es “la ausencia de un marco jurídico apropiado”, lo cual le impidió negarse al espionaje político y “evitar que (esa) información fuese puesta a disposición de instancias o personas a las que no correspondía conocer de los trabajos del Centro”. Peor: gente del CISEN filtró esa información para “satisfacer sus intereses … y dio pauta a que otras informaciones fuesen falsamente atribuidas al Centro”.

Entre las fortalezas del Cisen. Medina Mora destacó la profesionalización. el rigor metodológico y analítico y un servicio civil de carrera. Sobre todo, dijo, “el CISEN es un organismo no penetrado por el narcotráfico o el crimen organizado”.

El compromiso del CISEN para el futuro es volverse “un auténtico órgano de Estado… no un instrumento del régimen y menos aún al servicio de un grupo político”.

La evaluación terminó con tres anuncios. Primero, el refrendo de que desde el primer día del gobierno de Fox, el CISEN no hace espionaje político. Segundo, que dará acceso a la información de sus archivos sobre perseguidos y desaparecidos políticos. Tercero, prepara una Ley de Seguridad Nacional que norme las actividades de inteligencia del Estado.

El documento concluye: “Sin una Ley de esta naturaleza, el Estado deberá debatirse permanentemente entre una situación de indefensión y otra de ilegalidad”.

Es difícil describir mejor el lugar de indefensión de la sociedad y o ilegalidad del gobierno en que se han movido hasta hoy los servicios de inteligencia en México. n