LÁZARO CÁRDENAS

MIRAR HACIA LA GENTE Desde su juventud, desde sus cuadernos a los 16 años, Lázaro Cárdenas pensaba y soñaba con la historia mexicana, vivía en la historia mexicana y ya escribía: cuando sea grande, algo grande voy a hacer. Mucho de lo que fue Cárdenas o el pueblo mexicano en los años treinta, en los años fulgurantes y oscuros de este siglo, mucho de eso ha moldeado lo que sigue siendo hoy el pueblo mexicano. El gobierno de Lázaro Cárdenas no fue una dictadura, fue un gobierno que repartió la tierra, que hizo ejidos y escuelas, que miró hacia la gente, como dijo Don Daniel Cosío Villegas Fue una época en la que se condensó el gran desorden de la revolución y una época extremadamente creadora, no digo del alma mexicana, el alma mexicana viene de muy lejos, condensadora de grandes constantes del alma de los mexicanos.

Cárdenas fue uno de los grandes hombres del siglo XX y lo digo como puedo decir quién fue De Gaulle en la Francia de su tiempo. Los mexicanos y las mexicanas que cambiaron al México de los años treinta fueron heroicos, todos estaban allí, en el corazón de una efervescencia increíble. Lo que me duele es que eso que pasó y se organizó quedara subordinado al Estado convertido en corporativismo.

—Adolfo Gilly

CÁRDENAS Y LAS DECISIONES

El presidente Cárdenas fue un presidente de rupturas, un presidente que no buscó reconciliarse con los callistas, por ejemplo. Algunas de sus decisiones fueron muy divisorias. Tengo la visión de un presidente Cárdenas con una idea muy clara de hacia dónde va y a partir de esa idea clara toma ciertas decisiones, a pesar de que sabe que esas decisiones pueden dividir las opiniones. Además. Cárdenas sabía jugar con el silencio. No era un presidente muy platicador, era un hombre de gestos que sopesaba las implicaciones de cada uno de ellos con mucho cuidado.

Lo importante del presidente Cárdenas son las decisiones que tomó. Fueron decisiones difíciles pero que tuvieron consecuencias de muy largo alcance. Cárdenas es uno de los grandes constructores del México moderno. La expropiación petrolera fue una decisión histórica con consecuencias de largo plazo muy importantes, que contribuyó a la industrialización del país y a entender el futuro de México.

Lo único que quisiera subrayar es que lo que me parece un error, y lo que ha sido un error de varios políticos, es querer emular al presidente Cárdenas. Cada vez que lo han intentado han provocado un desastre espantoso, lo cual quiere decir que Cárdenas era un hombre de su tiempo, un hombre que medía el contexto, que hacía un diagnóstico y tomaba decisiones adecuadas.

Quizá lo extraordinario, que no es exclusivo de Cárdenas, porque ocurre con otros líderes, es que las figuras de ruptura se vuelven figuras de unidad nacional. ¿Cómo ocurre este proceso de conversión? Estoy convencida de que no es únicamente un proceso de oficialización de la historia. Creo que tiene que ver con el efecto de las decisiones.

—Soledad Loaeza

UN HOMBRE DE IDEAS

Cárdenas no tenía ideología pero era un hombre de ideas, un hombre de convicciones. Su preocupación era humanista, y sin cierto respeto por las ideas era imposible haber pensado en la reforma agraria y el ejido como lo pensó, contrario a otro hombre de ideas como Calles. Haber pensado la expropiación petrolera desde mucho antes está en sus apuntes. Y qué dicen de haberla conducido del modo en que no hubiera choque y en dividir a los ingleses de los americanos, en saberse entender con un hombre muy parecido a él: el embajador americano que también venía del campo, de Carolina del Norte. Y qué dicen de la tenacidad en las escuelas, en la tenacidad en la enseñanza, en la tenacidad en que la gente se organizara. Hay un diseño en lo que hace, en apurar, en darse cuenta de que la expropiación debía ocurrir el 18 de marzo del 38 o no se hacía más, porque se pasaba la ocasión. Era el momento de la división de sus oponentes, y a Cárdenas se le había acabado la fuerza interna, una fuerza que le dio la gran reforma agraria. Sin ideas nadie expropia la tierra como lo hizo. Lo dijo: expropio la tierra no sólo porque es justo, sino porque de otro modo habrá guerra, y no queremos otra guerra, no queremos otra revolución.

Cárdenas apoyo a la España republicana y no ganaba nada con eso. Mandó armas, recibió refugiados, y el hecho totalmente gratuito de recibir a Troski, por lo cual se echó encima a los comunistas, a la Unión Soviética, ¿qué es sino respeto a ciertas ideas? Algunos les llamarán creencias, el caso es que se mantuvo fiel hasta el final de sus días y por eso se puso a escribir un testamento que era un programa político, correcto o no. Lo último que hizo Cárdenas fue escribir sus ideas.

—Adolfo Gilly

CARDENAS Y LA DEMOCRACIA

Cárdenas y la democracia pluralista, electoral, como la entendemos ahora, no hacían una buena pareja, y ahí están las elecciones de 194tO. Esa si es una zona de oscuridad en la trayectoria del presidente Cárdenas. En la historiografía panista la famosa casilla de Juan Escutia era en donde debía votar el presidente Cárdenas. Cuando llegó a votar, los instaladores y quienes estaban en la mesa (portaban el moño verde de los almazanistas) le dijeron: señor presidente, no puede usted votar porque no nos entregaron la papelería. No respondió. En sus memorias, Gonzalo N. Santos cuenta cómo fue a limpiar de almazanistas las casillas y le avisó al presidente Cárdenas que podía ir a votar. El fraude de 1940, o por lo menos la violencia en las elecciones de 1940, arroja una sombra de fraude que siempre está presente en la conciencia panista. Quizá los rancheros de La Laguna también hablaron del autoritarismo de Cárdenas: fueron expropiados para que La Laguna fuera distribuida, a pesar de que no había grandes propietarios.

Me gustaría que recuperáramos el sentido de dirección que entonces era mucho mas claro y que en cierta forma impulsaba la creatividad. Fueron años de una extraordinaria creatividad y de mucho entusiasmo aun entre aquellos que estaban enojados con el presidente Cárdenas y con sus políticas.

—Soledad Loaeza n

UN HOMBRE PRAGMÁTICO

Dentro de la historia de bronce, el general Cárdenas es un hombre que tiene, se supone, una ideología de izquierda. Dentro de la historia de bronce, el general Cárdenas es un hombre muy preocupado por los pobres, por los indígenas y por otra parte, muy nacionalista. No creo que haya sido esto lo que más lo caracterizara. En primer lugar, el general Cárdenas no tenía ideología, no era ni de derecha ni de izquierda, fue un hombre pragmático a más no poder. En segundo lugar, el general Cárdenas tenía la misma facilidad de solidaridad, no sólo con los pobres, los indios, etcétera, sino un verdadero afecto por todos los seres humanos, era humanista nato. Por otra parte, si ustedes preguntan por él en los pueblos de México, sobre todo en los que visitó muy seguido, dirán: sí, era un gran amigo, y un hombre muy platicador. En público rara vez hablaba, pero con sus amigos hablaba a más no poder de caballos, de muchas cosas de la vida cotidiana.

En una ocasión el general Cárdenas le jaló las orejas a los industriales de Monterrey, pues se consideraba un hombre que iba contra la política de que el país se industrializara. Poco después se presenta la Segunda Guerra mundial y entonces propone a los industriales que es el momento oportuno para que México se industrialice.

Yo no le reprocho nada al general Cárdenas, lo conocí bastante bien y llegué a estimarlo.

—Luis González y González n