EL CIERRE CICLÓNICO

HORA Y VEINTE

CULTURA Y VIDA COTIDIANA

En este número de Nexos contamos, a orgullo, con un texto de José Luis Martínez sobre Hernán Cortés. Tenía que ser él, por ser también el autor del Libro sobre el conquistador (Hernán Cortés, FCF., 1990). Esto trae otra asociación: ¿cómo habría sonado la suave patria de López Velarde si el poeta hubiera retomado su borrador en el famoso “Intermedio” del poema dedicado a Cuauhtémoc? (“Cortés y López Velarde”.

El 13 de agosto se dio a conocer un borrador del Programa de Cultura 2001, elaborado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. El 22 de agosto lo daría a conocer la presidenta del Conaculta, Sari Bermúdez. Una de las buenas noticias del Programa es el énfasis en el libro como eje rector del proyecto; una de las malas noticias es que el Estado se pone en tal eje como editor de libros. Otra de las buenas noticias del Programa es que el Estado se propone conseguir financiamientos de instituciones privadas; otra de las malas noticias es que el Estado ejercerá entonces el monopolio de los Mecenas. (“¿Competente o competidor? El Estado y los Mecenas”.

La encuesta que CONACULTA encargó a Alduncin y Asociados sobre Cultura Nacional deja resultados alarmantes -es decir, previsibles—. Tres de cada diez mexicanos no acostumbran leer (por no leer entiéndase aquí: no leer ni la caja de Corn Flakes). El 36% lee una o dos horas por semana: el 22% lee de 3 a 6 horas: el 9% de 7 a 15 horas: el 2.1% de 16 a 20 horas; sólo el 0.5% lee más de 20 horas a la semana. Un 47% de entrevistados ranqueó así los libros más populares del año 2000: Juventud en éxtasis (7.3), El Principito (3.2), Volar sobre el pantano (2.7), El Caballo de Troya (2%), Un grito desesperado (1.8%), Cien años de soledad (1.6), El Capital de Marx (1.4%), La Biblia (1.4%), El diario de Ana Frank (1.2%) y El llano en llamas (1.1%). So the winner is Cuauhtémoc Sánchez, que logró colar tres de sus libros en los hábitos de lectura de los mexicanos. ¿Mejor no leer nada? (Ver en este mismo número “Los libros derrotados”, por Fernando Escalante.)

El escritor de novelas policiacas Elmore Leonard dio a conocer sus diez reglas para narrar. Aquí están: 1. Nunca abrir un libro con un reporte climatológico. 2. Evitar los prólogos. 3. Nunca usar un verbo que no sea “dijo” para los diálogos. 4. Nunca usar un adverbio para modificar el verbo “dijo”. 5. Tener bajo control férreo a los signos de exclamación. 6. Nunca usar la palabra “repentinamente”. 7. Usar sólo aquí y allá el patois, el dialecto regional. 8. Evitar las descripciones detalladas de personajes. 9. Lo mismo para lugares y cosas. 10. Tratar de dejar fuera la parte que los lectores tienden a saltarse.

El lunes 6 de agosto murió el novelista brasileño, bahiano, Jorge Amado. Su amiga de toda la vida, Lygia Fagundes Telles, dice que era un revolucionario conservador. ¿Una bella alma, de las que ya no se hacen más en Bahía?

(“Un revolucionario conservador: Jorge Amado”.

En la edición anterior no alcanzamos a consignar la muerte de John Lee Hooker (1917-2001), el amo del blues. Alguien que lo conoció, Charles Shaar Murray, recuerda en la revista Prospect (agosto-septiembre 2001): “En cierta ocasión le pregunté si alguna vez tomaba alguna de sus muchas guitarras para tocar el blues por puro gusto. Me miró, incrédulo. ‘¿Estás loco?’ Entonces recordé su celebrado intercambio verbal en el show de David Letterman en 1989, cuando apenas empezaba el último revival de su carrera. En la entrevista, Letterman hizo un comentario sobre los dos broches que John Lee llevaba prendidos en el sombrero y en la solapa: una estrella y un signo de dólar. John Lee dio esta explicación: ‘Soy una estrella. Y toco por dinero’

Poetas: ya lo peor no es suicidarse sino exhibirse, sin quererlo, como suicidas en los propios poemas. La publicación inglesa Psychosomatic Medicine cree haber descubierto una constante, referida al uso de palabras, en poetas que se suicidan. (“Poetas: cuidado con el yo”. Ver pág. 101.)

Murió a los 96 años de edad Pierre Klossowski (n. París, 1905), escritor, ensayista, pintor y erotómano. Perdurará por Roberte esta noche y sus grabados.

 La revista Forbes (julio 9, 2001) da cuenta: la edad promedio de los 538 milmillonarios del mundo es de 62 años. Su riqueza combinada es de 1.73 billones de dólares, más que el Producto Interno Bruto de Francia.

En su edición anterior Nexos dedicó buena parte de su número al tema del sexo. Uno de los artículos, escrito por Salomón Derreza, hablaba de Cibersexo y pornocracia, para ocuparse de una zona de la criminalidad, activa en Internet, y dirigida a la pornografía infantil. El desmantelamiento de una red de pornografía infantil vuelve a alertar sobre este asunto. (“Noticias de Pornointernetlandia”. Ver pág. 101.)