POETAS: CUIDADO CON EL YO

La revista inglesa Psychosomatic Medicine publicó el resultado de un estudio por computadora sobre la obra de nueve poetas suicidas, comparándola con la obra de otros poetas muertos por causas “naturales”. El autor del estudio, James Pennebaker, cree haber descubierto esto: un patrón constante en los poetas suicidas es el uso de las palabras “yo”, “mi” y “mío” un mayor número de veces que otros poetas muertos de modo involuntario. Más aún: los poetas autodestructivos como Sylvia Plath y John Berrvman rara vez usan palabras como “compartir” y “escuchar”. Tened entonces, cuidado, poetas, con vuestros usos y abusos de la primera persona del singular o “el más odioso de los pronombres” que decía Edward Gibbon. Pensad que un verso puede ser un predictor lingüístico de suicidio. O recordad la pregunta del poeta español Jorge Guillén: “¿Hasta dónde se llega con un yo?”. n