En el (torneo de) invierno de nuestro descontento, los americanistas bien podríamos juzgar necesarias las consideraciones que siguen.

* Lo primero es lo primero: que el equipo vuelva a llamarse Los Cremas del América, como antaño, y que se haga un diseño limpio del uniforme (como antaño) sin renunciar al trazo moderno de los diseñadores alemanes. Y quitarse, por fin, de encima, esas ridículas plumas y semialas de la camiseta. Y nada de “Aguilas”. Aguila, la de beisbol del Veracruz y Aguilas las de futbol americano de Filadelfia.

* El centro delantero no es extremo derecho. No comprar, por eso, más de dos centros delanteros titulares al mismo tiempo. Verónica Castro no puede conducir el mismo programa que Lucía Méndez.

* No contratar jugadores que nadie del “cuerpo técnico” haya visto jugar antes, sobre todo defensas centrales como Margas, Jozic o aquel otro cantante de reggae cuyo nombre omito aquí para evitarles problemas hepáticos a los americanistas. Fuera “promotores”; viva Panchito Hernández.

* En lo mismo: no dejar salir nunca de “la organización” a gente que después vamos a extrañar; gente de años en el América como Zaguinho o, un poco más atrás, Alfredo Tena. (Las vueltas que debieron darse antes de traer de nuevo a De Los Cobos. Las vueltas que se darán antes de traer de nuevo, en un futuro no lejano, al mismo Tena como entrenador.) No queremos “hijos pródigos”.

* En cambio, en sentido contrario al común, pareciéramos estar leyendo estos letreros: “No tener un torneo de gran éxito porque luego te corren como a Leo Beenhaker”; “No ser el mejor medio de contención de México porque luego te mandan al equipo de segunda como a Joaquín del Olmo”.

* No es lo mismo irle a un equipo que a su dueño. Ese malentendido es una de las grandes y eternas monsergas que los americanistas hemos debido tolerar. Los directivos debían saber un chiste predilecto entre nosotros:

-¿Cuánto traes?

-80 pesos.

-¿Y tú?

-Como cincuenta pesos. ¿Por qué?

-No, por nada: para ver si le compramos nuestro equipo a esa empresa que lo tiene confiscado.

* Menos Siempre en domingo y más fuerzas infantiles jugando en los medios tiempos. Los shows de traileras y gruperos empobrecen el carácter y merman el americanismo histórico. Además, no se les entiende nada.

* No más Secularacs y anexas: en caso de duda, darle la oportunidad definitiva, sin interinatos vergonzosos, al Monito Rodríguez para que ejerza de entrenador.

Mientras tanto, vednos con nuestras capuchas confeccionadas con bolsas de pan.