Al narrar la estancia en México de André Breton, Jean Clarence Lambert puntualiza lo que Breton buscaba en estos territorios: “un reino imaginal, un conjunto de imaginaciones e invenciones, datos sensibles y productos del pensamiento y la memoria, el mundo intermedio de la magia poética, donde los símbolos y los mitos confunden sus fronteras”. La cita de El Centauro en el paisaje abrevia la manera en que procedió Sergio González Rodríguez a lo largo de su obra: como investigador de datos sensibles y transformador de productos de la memoria y el pensamiento.

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Fotografía cortesía de Milenio

González Rodríguez —ganador del Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, del Casa Amèrica Catalunya a la Libertad de Expresión en Iberoamérica y del Anagrama de Ensayo— mezcló el rigor del periodismo con la libertad de la narrativa y el ensayo. “Una mano activa es mucho más que una mano inmóvil: la danza de las manos es un gestual único en el tiempo […]. La mano que escribe, automática, pero enguantada”, apuntó el escritor, que vivió y analizó la violencia hasta convertirla en un desafío intelectual.

Su trilogía dedicada al estudio de la violencia y la crueldad extremas está constituida por Huesos en el desierto, reportaje sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez; El hombre sin cabeza, interpretación de las decapitaciones y prácticas de la violencia por parte de asociaciones criminales; y Campo de guerra, exploración de la geopolítica como escenario bélico. A ese conjunto podrían sumársele Los 43 de Iguala. México: verdad y reto de los estudiantes desaparecidos y El robo del siglo. Novela política sin ficción, sobre Zhenli Ye Gon —“el rey del tráfico ilegal de efedrina”— y el decomiso que la policía federal hizo al empresario chino por 205 millones de dólares.

También escribió Los bajos fondos. El antro, la bohemia y el caféLa noche ocultaEl triángulo imperfecto,El plan SchreberLa pandilla cósmicaDe sangre y de solInfecciosa y El artista adolescente que confundía el mundo con un cómic, y compiló y prologó Los amorosos. Relatos eróticos mexicanos. Gran conversador, siempre estuvo atento a la creación de jóvenes autores.

Hoy desperté con la noticia de su muerte. Releo El Centauro en el paisaje y no me queda sino citarlo de nuevo a manera de epitafio para evocar su pensamiento, su visión del mundo:

Pero fue el romanticismo el que inventó una belleza en la que se fundían el placer y el dolor, el gusto por la muerte y la corrupción que recogerían después los simbolistas. Mario Praz afirma que a través de toda la literatura, desde los románticos hasta nuestros días, se insiste en esta sensibilidad. La mejor literatura de la época moderna, lo demuestra Praz en La carne, la muerte y el diablo, proviene de esta matriz cultural, del genio de los escritores que saben traficar con la euforia vital y el reposo mórbido y reflexivo del cuerpo.

 

Alejandro García Abreu

Ensayista y editor.

 

Un comentario en “El “reino imaginal” de Sergio González Rodríguez

  1. LOS INTEGRANTES DE LA PRIMERA GENERACIÓN DE LA MAESTRÍA EN ESTUDIOS REGIONALES IMPARTIDA EN EL INSTITUTO JOSÉ MARÍA LUIS MORA (1980-1985) LAMENTAMOS PROFUNDAMENTE LA PARTIDA DE NUESTRO QUERIDO MAESTRO DE LITERATURA REGIONAL, SERGIO GONZÁLEZ RODRIGUEZ, AGRADECIDOS POR SUS PROFUNDAS ENSEÑANZAS, SU HONESTIDAS INTELECTUAL Y SU MANEJO MAGISTRAL DE LA LENGUA CASTELLANA. SERGIO ESTARÁS SIEMPRE EN NUESTRA MENTE Y NUESTRO CORAZON. OLGA MONTES, PILAR IRACHETA, MARÍA LUIS CHAVOYA, CIRILA QUINTERO, TERESITA REZA, YOLANDA PADILLA, ANDRÉS REYES, PABLO SERRANO, SERAFÍN MALDONADO, ARTURO YAMAZAKY.