¡Construyamos ese muro! Ese fue el lema de campaña más atractivo de Donald Trump, pero ¿qué significa? ¿Importaría que los Estados Unidos invirtieran en un proyecto de obra como este?

En México comienza a haber algo de consenso, a nivel informal al menos, en el sentido de que el muro como proyecto tiene algo de irrelevante. Cementos Chihuahua incluso se ha ofrecido como proveedor. ¿Quieren un muro? ¡Construyámoslo! Incluso hay quienes piensan que una obra así podría beneficiar a México. ¿Tienen razón? 

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Ilustración: Patricio Betteo

Finalmente, es verdad que existe ya un muro. Que lo del muro no es novedad. Desde 1994 los Estados Unidos han invertido en sellar su frontera con México, y hoy alrededor de mil  kilómetros de frontera están bardeados. Esa obra costó alrededor de siete mil millones de dólares, amén de lo que cuesta anualmente en manutención. Si extrapolamos a partir de esa cifra, construir un muro sobre los alrededor de dos mil 300 kilómetros faltantes costará unos 15 mil millones de dólares, más o menos, además del mantenimiento, y sin estimar costos por demandas judiciales por violaciones a tratados ambientales, o adquisición de predios en casos de dueños renuentes a que se construya en sus terrenos, o las compensaciones que habría que pagarle a la etnia tohono o’odham, cuyo territorio atraviesa la frontera internacional.

Además, los estadunidenses han invertido enormemente en aumentar el patrullaje de la frontera. En 1994 “la migra” (la Border Patrol) tenía cuatro mil 100 agentes, en 2015 tenía ya 21 mil. ¿Acaso la combinación entre una migra quintuplicada y los mil kilómetros existentes de muro no ha sellado ya la frontera? Veamos.

En 2015 las capturas de migrantes en la frontera fueron de arribita de 337 mil (230 mil son mexicanos), una cifra parecida a los niveles de 1970, y muy por debajo del pico de arriba de 1.6 millones de aprehensiones fronterizas de fines de los años noventa. Además, por razones tanto demográficas como laborales, el flujo de migrantes mexicanos a los Estados Unidos ha estado en números negativos desde 2009, y era cercano a cero desde 2005. Por último, está el hecho de que la mayor parte de los indocumentados que ingresan a Estados Unidos no entran por la frontera con México, sino por los aeropuertos, y con visas de turista. En 2015 la migra capturó, como dijimos, a 337 mil migrantes que cruzaron la frontera sin documentos, pero pescó a 527 mil indocumentados que habían ingresado legalmente, con visas de turista.

Por todas estas razones hay quienes argumentan desde México que si los Estados Unidos construyen un muro fronterizo no afectará demasiado a México. Finalmente, la gran migración mexicana a Estados Unidos básicamente ya concluyó, y lo del muro no será sino una concesión política a las bases políticas de Trump, que quieren tener en la migración un chivo expiatorio. El muro sería entonces un gigantesco expendio ritual, hecho para sosegar miedos que en realidad tienen otras causas, como la robotización, por ejemplo. Incluso, hay quienes especulan que un muro así podría beneficiar en algo a México (más allá de Cementos Chihuahua): el muro y el patrullaje actual obliga a los migrantes a atravesar por cruces difíciles o peligrosos, cosa que ha facilitado que Los Zetas y otros criminales del estilo controlen el flujo migratorio. Según cifras oficiales, ha habido más de seis mil 500 muertos en cruces fronterizos a Estados Unidos desde 1998. Hay también muchos miles de centroamericanos que han muerto en los cruces a la frontera sur de México —algunos calculan decenas de miles—. Además, según la CNDH, en 2012 hubo alrededor 11 mil migrantes centroamericanos que habían sido secuestrados y extorsionados por traficantes en México. Quizá una frontera norte totalmente sellada reduciría el uso de México como territorio de trasiego y, con ello, disminuirían algunas de estas cifras. Son algunas de las especulaciones que circulan hoy (al mal tiempo, buena cara).

No hay duda de que agregar otros dos mil kilómetros al muro ya existente entre México y Estados Unidos sería una mala inversión de los dineros públicos de Estados Unidos. El doctor Everard Meade, director del Trans-Border Institute de la Universidad de San Diego, ha alegado que los recursos invertidos en el muro tendrían un efecto muchísimo más positivo para la economía estadunidense si se invirtieran en mejorar la calidad de las carreteras y puertos de entrada en la frontera con México, que en la actualidad parecen galllineros. Tendría, además, un efecto político y simbólico importante. Tiene razón.

Invertir otros 15 mil millones de dólares en un muro, y miles de millones más en su mantenimiento, será invertir fuertemente en el aislamiento cultural y político de Estados Unidos, y será también una magna inversión en la representación de México como tierra bárbara, con todas las consecuencias que eso pueda tener. Como en la teleserie Game of Thrones, servirá para endurecer las relaciones entre una supuesta civilización y una supuesta barbarie. 

Y en una ecuación así el riesgo para Estados Unidos no será menor. En la valla fronteriza de Tijuana hay un graffiti que reza así: “Please don’t feed the gringos”.

 

Claudio Lomnitz
Profesor de antropología de la Universidad de Columbia. Es autor de La nación desdibujada. México en trece ensayos y El regreso del camarada Ricardo Flores Magón, entre otros libros.

 

5 comentarios en “La importancia del muro

  1. me parece muy acertado este articulo y considero que la gestion del muro no ha sido mas que manipulacion barata de este señor, por otra parte y lo que entiendo como hecho de mayor gravedad es como Trump alienta con su discurso y promesas la discriminacion y xenofobia hacia aquellos que sostienen su pais con trabajo, con impuestos, etc. Comparto con Michel Obama el que la diversidad no es amenza si no que parecemas amenazante incluso para el propio Estados Unidos la homogeneidad que pretende este Sr. no es mas que puro cuento

  2. La ignorancia de este nuevo politico no sabe que el mayo y mas importante territorio de Usa era de Mexico y que sus ancestros tambien eran migrantes

  3. Ojalá que el pueblo estadounidense que aún no comprende el efecto positivo que ha tenido la diversidad cultural en su país empiece por entender las graves consecuencias que tendría aislarse del mundo.

  4. Una precisión justa.
    Enrique Escalante Ochoa, director de Cementos de Chihuahua NUNCA ofreció participar en la construcción del muro.
    Lo que dijo fué que a ellos, como propietarios de cenenteras en losEEUU les podría ir muy su ganaba Donald Trump al incentivar la industria.
    Me gustan los escritos de Lomnitzy me extraña que se deje informar por notas mal elaboradas y tergiversadas.
    Gracias por cominicarlo.

  5. Felicito por la diestra pluma al Sr Claudio Lomnitz, muy interesante su artículo. Este muro no se puede comparar a otros muros que sellaron el paso totalmente, las personas con visa podrán cruzarlo tantas veces como lo deseen, a esas personas ni les va ni les viene el muro, si los americanos desean hacerlo es su gusto, es su casa. Lo que es poco entendible es porque intelectuales y políticos le dan tanta importancia a ello. Lo que si es ridículo, es que quieran que paguemos por el.
    Ahora bien, referente a los migrantes, existen, porque el gobierno principalmente de Echeverría a la fecha (incluyendo los Panistas) han sobajado, engañado, diezmado a su propio pueblo. Recordemos por ejemplo: el dólar de 12.50 ahora de 21,000 han mermado nuestra economía 1680 veces, han hecho trizas el ahorro y el esfuerzo de la gente. El Fobrapra deuda generacional. La corrupción desmedida que azota a todos, los salarios ínfimos, miserables, aplastantes que han ayudado a las transnacionales a instalarse en el país. La inseguridad, existe, porque en buena parte las mafias están protegidas por funcionarios. Todas estas cosas han motivado que la gente abandone su terruño y arriesguen su vida para pasar la frontera. Cada vez que se va un indocumentado el gobierno siente alivio, ya no va a tener necesidad hacerle infraestructura, escuela, habitación, hospital, el problema se lo pasan a los norteamericanos y después de todo, va a mandar una buena cantidad de dinero, (el dinero que mandan ya es el principal ingreso del país). El gobierno sería feliz que la mitad de la población se fuera, ya ha logrado un buen número en la pobreza extrema. Dos millones más en este sexenio. Con que cara los políticos van a Estadios Unidos a pedir el buen trato a los connacionales, vergüenza les debería dar siendo los causantes de tal desgracia, de que estén allá relegados.
    Ahora SI, los políticos piden unidad, apoyo a los migrantes, PORQUE NO LOS APOYARON CUANDO ESTABAN AQUI? Imaginemos por un momento, El día que crucen la frontera los devueltos, habrá presupuesto para que un funcionario le de una torta y un refresco a ese pobre? (Como no es periodo electoral creo que no) serán abandonados como es la costumbre. Pobres políticos, es de asustar, amenazaron funcionarios de Trump que serán confiscadas las cuentas de empresas y personas que estén relacionada con el hampa, que no puedan demostrar la procedencia. Es motivo de estar asustados. En resumen: Solo el Gobierno y nadie mas que el tiene la culpa de lo que esta sucediendo. Ahora que EL resuelva el problema.
    Sr Claudio Lomnitz agradecería su comentario