A las once de la noche con treinta y ocho minutos la televisión oficial cubana anunció la muerte de Fidel Castro. Sabemos la hora con precisión porque a partir de ese momento Yoani Sánchez, la periodista y disidente cubana, comenzó a reportar a través de Twitter sus impresiones sobre la que sería la noche más larga en la Cuba de de este siglo. Los tuits alcanzaron inmediatamente a cientos de miles de personas. Hemos ordenado los mensajes para presentar la apresurada crónica.

Murió Fidel Castro, lo acaban de anunciar en la TV oficial. Todavía muchos en La Habana no se dan por enterados, las calles calles vacías en mi edificio. El silencio se extiende, es madrugada, pero el miedo se palpa en el aire. Vienen días complicados.Faltan varias horas para el primer amanecer sin Fidel Castro que he vivido en mi vida.

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Una errática y nerviosa locutora de TV, vestida de negro, habla sobre reacciones por la muerte de Fidel Castro. La televisión desencadena una programación oficial, que evidentemente ha estado preparada por largos años.

Mi madre creció bajo Fidel Castro, yo nací bajo Fidel Castro… mi hijo nació bajo Fidel Castro, mis nietos nacerán sin Fidel Castro. Fidel Castro murió este 25 de noviembre, pero el “fidelismo” lleva varios años sepultado. Hay que estar atentos a cualquier vuelta de tuerca represiva. En momentos así el oficialismo se pone muy nervioso. Hoy damos el portazo final al siglo veinte.

El hombre que decidió cada detalle de la Cuba en la que nací y crecí, ya no está. Una extraña levedad se extiende por la Isla. Ahora comienzan a cobrar lógica tantos ejercicios militares de los últimos días. Durante mi infancia y adolescencia Fidel Castro decidió desde lo que comí, hasta el contenido de mis libros escolares. El hombre que intentó moldear la nación a su imagen y semejanza se ha ido… pero Cuba queda.

Fidel Castro: Nunca, en el último medio siglo, había estado tan olvidado como al momento de su muerte. Termina la vida… empieza el credo. Los seguidores de Fidel Castro se preparan para su “canonización” histórica”.  La represión contra activistas había aumentado especialmente en los últimos días ¿Preparando el funeral? Ahora mismo recuerdo al escritor Jorge Zalamea: el Gran Funeral ha comenzado y la madrugada habanera parece no acabarse nunca: es larga, silenciosa, en vilo.

Hastío, indiferencia, desgano… por el momento son las reacciones que he podido captar en muchos. Pudo controlar un país hasta el mínimo detalle pero no pudo cambiar el curso del tiempo, el inevitable fin de la vida. La historia dirá la última palabra… pero mis nietos no escucharán sus interminables discursos. Tantos rumores sobre su muerte, que la gente se acostumbró a que ya no estaba. Algunos lo enterraron en vida. Su legado: un país en ruina, una nación donde los jóvenes no quieren vivir.

Plaza de la Revolución apagada sin una luz… un cirio sin fuerza para un difunto largamente velado. Las luces en el Ministerio de las Fuerzas Armadas delatan rara actividad de madrugada.  Unos lo despiden con dolor, otros con alivio… la gran mayoría con cierto toque de indiferencia.

El Consejo de Estado decreta 9 días de duelo nacional hasta el 4 de diciembre. Los jóvenes en el malecón habanero se van enterando de la noticia. Es madrugada de sábado, son jóvenes… Posponen el desfile que estaba planificado para el 2 de diciembre y lo programan para el próximo 2 de enero. Amanece en La Habana tras el anuncio de la muerte De Fidel Castro. Suspenden la venta de bebidas alcohólicas en varios puntos de la capital cubana. “De eso no se habla” parecen decir las miradas con las que tropiezo en las calles cubanas. Un país de silencios el de este sábado.

 

Yoani Sánchez

 

9 comentarios en “La muerte de Fidel Castro

  1. Nosotros en México vvivimos igual. No necesitamos mirar a Cuba. Con la diferencia de en Cuba tuvieron a un caudillo revolucionario que apostando su vida, sacó a la Isla de la dictadura de Batista, gobierno entreguista y servil a EUA. Y le devolvió a Cuba su soberanía.

    • Irma Vélez, tu comentario en esta página es la mejor prueba de la propia falsedad contenida en el mismo. En México no vivimos igual que en Cuba; según algunos, mejor, según otros, peor, pero definitivamente no igual.

    • Pues… yo no veo las filas de personas migrando para Cuba o Venezuela…
      Que alivio no haber vivido bajo su régimen.

      • Vivimos bajo el régimen de nuestra propia estupidez creyendo en democracias falsas, con muertes, desapariciones y una tremenda ignorancia e indiferencia social. Cuba es distinta, México es distinto pero el enemigo es el mismo.

    • Irma yo te pago el voleto para que te vayas a cuba a vivir! solo dejame y trabajo unos 4 meses, pero te quedas a vivir aya por un salario de 20 dolares? quieres eso? quieres hacer fila, no tener productos, no tener internet, ser ciudadano de segunda clase, porque los turistas tienen mas derechos que tu? ser pobre no significa que no eres libre, si te esfuerzas puedes ser rico, mientras en cuba ricos solos eran los de gobierno y el mismo fidel con mas 4 yates, y 20 casas para domir todas con todos los lujos de occidente. Ahora si realemnet te gusta cuba vete para aya. eso si lleva buena ropa, y que ojala te dure. porque solo podras comprar si acaso 4 mudas de ropa al ano. el odio tuyo al capitalismo te hace pensar mal

      • Horacio, tampoco estaría nada mal que fueras a Cuba una temporada, tal vez ahí podrías mejorar tu ortografía y redacción.

    • Irma, créeme, cientos de miles de cubanos, gustosos te dejarían su lugar en Cuba para vivir en México. Por qué no te vas. Aquí, en tu país, nadie te lo va prohibir

  2. No será igual en México, pero tampoco es mejor. Las personas que por ventura hacen su maleta y caen por aquí, lo hacen simplemente porque es la vía de paso obligada a lo que creen su sueño…no pocas veces este lugar se termina convirtiendo en su tumba… por otro lado, las cifras en educación, salud e incluso impunidad y represión muestran que México no tiene NASA que criticar

  3. Por favor vean la pelicula ” Acorazado ” de Curiel , es un buen tema para platicar sobre la dignidad humana, que existe ( es real ) ya sea en Miami o en Cuba.