Termostatos como el de Alphabet’s Nest ya pueden ajustar la temperatura basándose en las condiciones climáticas externas y así esté o no alguien en la casa. En el futuro, más aplicaciones anticiparán tus necesidades: Una cafetera que pueda sentir tus movimientos automáticamente empezará a hacer el café en cuanto te bajes de la cama. Las luces y los ventiladores del techo se encenderán y apagarán conforme entres y salgas de los cuartos. El refrigerador y la despensa incluso cotejarán notas y sugerirán recetas basadas en la comida que tienes a la mano.

03-casa

Aunque muchas de tus aplicaciones dependerán de la conexión a internet y el control de voz, no necesariamente estarás sujeto a una cacofonía de aparatos disputándose tu atención. En vez de eso, tu casa podría tener un solo asistente cognitivo —una voz incorpórea, omnipresente, siempre esperando tras bastidores— que podría controlar todas tus aplicaciones e incluso ayudarte a manejar tu vida.

Hoy el Amazon Echo y el venidero Google Home responden a comandos de voz y pueden hacer cosas como poner música y recordarte una próxima cita con el dentista. En una década o dos, las máquinas asistentes podrán hacer mucho más, dice James Kozloski, un inventor de IBM. Junto con sus colegas, patentó un sistema que utiliza sensores y aprendizaje automático para predecir las necesidades de una persona. Un sistema así podría recordarte, mientras conversas en FaceTime con una vieja amiga, que ya viene su cumpleaños. Incluso podría cambiar la dinámica social de tu casa. En vez de que haya una persona que de modo constante le insiste a otra para que descargue el lavatrastes o saque la basura, el asistente cognitivo podría predecir el tiempo óptimo para llevar a cabo la tarea y animarte a que la hagas. O, mejor aún, podría sin palabras darle instrucciones a una máquina para que haga el trabajo por ti.

 

Fuente: The Atlantic, julio/agosto, 2016.