El sexenio llega a la mitad de su camino: atrás ha dejado las reformas más profundas que el país ha vivido en décadas. Y sin embargo, lo que está adelante es una opinión pública enardecida por los escándalos de corrupción, violencia, impunidad y violación de derechos humanos. Los números del sexenio no son los peores en la historia reciente de México, pero la percepción afirma que el país cruza por una hora negra. Héctor Aguilar Camín, José Woldenberg y Jesús Silva-Herzog Márquez analizan aquí el momento mexicano, trazan sus coordenadas, sitúan la irritación pública, el malestar que acompaña nuestra democracia, el rechazo a la impunidad, a la corrupción, a la ineficacia gubernativa, asignaturas pendientes de un régimen al que le urge recobrar la credibilidad y el respeto de sus ciudadanos.


Octubre, 2015

Héctor Aguilar Camín

¿Dónde estamos?

José Woldenberg

El vaciamiento democrático

Jesús Silva-Herzog Márquez

01-momento

 

4 comentarios en “El momento de México

  1. Es difícil aceptar como ciudadano el momento cumbre en echos de corrupción que vive actualmente nuestra nación, aun mas cuando la sociedad esta enterada de estos crueles negocios de nuestros gobernantes, en lo personal me duele mas saber que la ley protege al máximo mandatario de este país, no es posible que siga en el poder después de su in eficiencia al resolver problemas desde económicos y sociales. En lo social la población esta arta de ver a 43 estudiantes desaparecidos y el mandatario mexicano sigue en el poder, de verdad que esto si es difícil de aceptar, si no puede fácil que renuncie…. Existen casos similares de otros países donde el presidente a renunciado por su in eficiencia… y creo que esto debe pasar en México de inmediato..

    • Primero que revisen con lupa su ortografia, porque esta da al traste con toda su opinion, que es por lo menos simple, ya que los articulos que se publican hablan de otras cosas poco mas amplias. Si en efecto es muy interesante como se conduce este pais, que es bastante diferente en su sociedad y en sus porcesos historicos que no tienen nada de lineales y que en efecto dicen que avanzamos, pero la verdad es que para mucha gente la gran mayoria no se avanza, ni tampoco se retrocede, pero para nada somos una sociedad democratica, somos algo amorfo dificil de encasillar. Apenas el papa y televisa conocen a su publico, los demas conocemos al estrato social al que pertenecemos y parale de contar