Durante los primeros seis meses del gobierno de Enrique Peña Nieto los homicidios vinculados con el crimen organizado mostraron, a nivel nacional, una tendencia moderada de disminución. Dicha tendencia había comenzado durante el último año del gobierno de Felipe Calderón, cuando se registraron 13 mil 371 ejecuciones, 17% menos que el año previo. Si se comparan los dos primeros trimestres del gobierno de Peña Nieto con los últimos de Calderón, la disminución fue de 9%.1 Esta tendencia, sin embargo, ha perdido fuerza recientemente: durante el trimestre que comprende de marzo a mayo de 2013 el número de ejecuciones fue prácticamente igual al del trimestre previo.

La violencia no ha descendido de modo significativo desde la llegada al poder de Peña Nieto, pero sí ha ocurrido un cambio notorio en el ámbito de la comunicación social. El gobierno dejó de anunciar arrestos, decomisos, operativos y pormenores de la política de seguridad, e impulsó otros temas en la agenda pública. La medida provocó que la prensa internacional dejara de enfatizar la presencia del ejército en las calles, las masacres y las violaciones a los derechos humanos, y diera mayor resonancia a notas positivas, como el auge del sector exportador (incluso se ha llamado a México “el nuevo Detroit”, por el dinamismo de la industria automotriz).

Nuevas coordenadas de la violencia

Las cifras indican, sin embargo, que en el país siguen teniendo lugar eventos de violencia de alto impacto. Por ejemplo, el número de masacres (eventos en los que son asesinadas cuatro o más personas) ha permanecido estable desde el segundo semestre de 2012 (se registran alrededor de 30 masacres al mes). Las cifras señalan, también, que el mapa de la violencia ha observado cambios importantes: ahora hay una mayor dispersión geográfica de la violencia que la que hubo en el último semestre de Calderón. Por otra parte, el mayor aumento en los homicidios ocurre hoy en Jalisco y en el centro del país. En la ciudad de México las ejecuciones registradas de diciembre de 2012 a mayo de 2013 (el primer semestre de la administración de Miguel Ángel Mancera) fueron 43% superiores a las observadas durante el último semestre de Marcelo Ebrard.

Hasta ahora la Secretaría de Gobernación ha difundido algunas cifras agregadas a nivel nacional, relativas a los homicidios vinculados con el crimen organizado. Algunos analistas han manifestado dudas respecto a dichas cifras. Sin embargo, en términos generales, los datos difundidos por Gobernación y el monitoreo que yo coordino en Lantia Consultores coinciden.2 Por ejemplo, del 1 de diciembre de 2012 al 30 de abril de 2013 Lantia contabilizó cinco mil 59 homicidios vinculados con el crimen organizado, cifra 4% menor a los cinco mil 296 que el secretario Miguel Ángel Osorio Chong reportó para el mismo periodo. Sería conveniente, no obstante, contar con bases de datos públicas que permitieran examinar a detalle la forma como se alcanzan las cifras reportadas por Gobernación, particularmente la distribución de los homicidios por entidad federativa y por municipio. La difusión de estas cifras podría convertirse en un mecanismo de rendición de cuentas que incentive un apoyo más eficaz de los estados y municipios al esfuerzo de la federación para reducir la violencia, y permitiría analizar la evolución de la violencia e identificar de forma oportuna tendencias en el comportamiento de las organizaciones criminales (ver gráfica 1).

Gráfica

Desplazamiento de la violencia

Cuando se lleva a cabo un análisis desagregado por entidad federativa, se observa que el panorama de la violencia ha cambiado de forma sustancial en el último semestre. En términos generales, las ejecuciones han disminuido en las entidades que hacia el final del sexenio pasado registraban las crisis de violencia más severas. En los cinco estados que registraron mayor número de homicidios durante el último semestre del gobierno de Calderón (Guerrero, Chihuahua, Sinaloa, Coahuila y Nuevo León) se observó una marcada disminución durante el primer semestre del gobierno de Peña Nieto. En el caso de Guerrero esta disminución fue cercana al 40%. Sin embargo, en estas cinco entidades se siguen observando niveles elevados de ejecuciones.

En el otro extremo, los homicidios vinculados con el crimen organizado han registrado aumentos importantes en algunas entidades —particularmente del centro del país— que previamente habían registrado niveles de violencia relativamente bajos. Este es el caso de Puebla, Guanajuato y el Distrito Federal, donde, como se ha asentado, en el primer semestre de la administración de Mancera esos niveles fueron 43% superiores a los observados durante el último semestre de Ebrard (aunque las ejecuciones per cápita en el Distrito Federal continúan siendo mucho menores al promedio nacional). En Sonora, un estado fronterizo en donde la violencia había sido relativamente moderada, las ejecuciones aumentaron 45%. Más adelante describo a detalle el caso de Jalisco (particularmente de la zona metropolitana de Guadalajara), donde se observó el mayor aumento en el número absoluto de ejecuciones (ver tabla 1).

Tabla 1. Homicidios vinculados con el crimen organizado por entidad federativa

Estado Último semestre FCH Primer semestre EPN Variación Variación porcentual
Aguascalientes 4 7 3 75.0
Baja California 231 157 -74 -32.0
Baja California Sur 2 3 1 50
Campeche 3 4 1 33.3
Coahuila 496 376 -120 -24.2
Colima 55 57 2 3.6
Chiapas 34 56 22 64.7
Chihuahua 782 653 -129 -16.5
Distrito Federal 113 161 48 42.5
Durango 216 203 -13 -6.0
Guanajuato 68 117 49 72.1
Guerrero 888 530 -358 -40.3
Hidalgo 34 39 5 14.7
Jalisco 424 506 82 19.3
México 332 327 -5 -1.5
Michoacán 329 235 -94 -28.6
Morelos 242 228 -14 -5.8
Nayarit 37 38 1 2.7
Nuevo León 490 426 -64 -13.1
Oaxaca 95 79 -16 -16.8
Puebla 30 89 59 196.7
Querétaro 7 14 7 100.0
Quintana Roo 19 60 41 215.8
San Luis Potosí 128 120 -8 -6.3
Sinaloa 673 577 -96 -14.3
Sonora 128 186 58 45.3
Tabasco 15 29 14 93.3
Tamaulipas 224 222 -2 -0.9
Tlaxcala 4 7 3 75.0
Veracruz 231 240 9 3.9
Yucatán 4 7 3 75.0
Zacatecas 215 200 -15 -7.0
Total 6,553 5,953 -600 -9.2

Las tendencias de la violencia en las zonas metropolitanas del país reflejan en buena medida las tendencias por entidad antes descritas. Destaca que, de diciembre de 2012 a mayo de 2013, el Valle de México concentró por primera vez el mayor número absoluto de ejecuciones a nivel nacional, desplazando a Acapulco —que en dicho periodo ocupó la quinta posición, también detrás de Monterrey, Guadalajara y La Laguna— (ver gráfica 2).

Gráfica

La violencia muestra también una tendencia de rápido incremento en las dos principales poblaciones de Sonora: Hermosillo y Ciudad Obregón. Otras tres zonas en las que se observaron repuntes significativos fueron Saltillo, Cancún y Ciudad Victoria. Aunque en Cuernavaca se observó una curva de disminución durante el último semestre, el número de ejecuciones en esta ciudad fue elevado.

Cabe destacar que durante el primer semestre del gobierno de Peña Nieto hubo una mayor dispersión geográfica de la violencia vinculada con el crimen organizado que en el último semestre de Calderón. De junio a noviembre de 2012 cada mes se registraban ejecuciones en 217 municipios, mientras que de diciembre de 2012 a mayo de 2013 esta cifra aumentó a 236 municipios (ver tabla 2 y gráfica 3).

 

Tabla 2. Homicidios vinculados con el crimen organizado por zona metropolitana

Zona metropolitana* Último semestre FCH Primer semestre EPN Cambio Tasa de cambio
1. Aguascalientes 3 5 2 66.7
2. Tijuana 191 112 -79 -41.4
3. Mexicali 17 32 15 88.2
4. La Laguna 489 325 -164 -33.5
5. Saltillo 54 92 38 70.4
6. Monclova Frontera 1 23 22 2200.0
7. Piedras Negras 38 15 -23 -60.5
8. Colima-Villa de Álvarez 23 18 -5 -21.7
9. Tecomán 24 22 -2 -8.3
10. Tuxtla Gutiérrez 2 11 9 450.0
11. Juárez 244 193 -51 -20.9
12. Chihuahua 215 168 -47 -21.9
13. Valle de México 359 394 35 9.7
14. León 23 24 1 4.3
15. San Francisco del Rincón 2 4 2 100.0
16. Moroleón-Uriangato 2 1 -1 -50.0
17. Acapulco 543 286 -257 -47.3
18. Pachuca 9 13 4 44.4
19. Tulancingo 2 4 2 100.0
20. Tula 3 12 9 300.0
21. Guadalajara 279 326 47 16.8
22. Puerto Vallarta 17 16 -1 -5.9
23. Ocotlán 3 2 -1 -33.3
24. Toluca 36 56 20 55.6
25. Morelia 56 70 14 25.0
26. Zamora-Jacona 12 3 -9 -75.0
27. La Piedad-Pénjamo 5 11 6 120.0
28. Cuernavaca 162 147 -15 -9.3
29. Cuautla 15 24 9 60.0
30. Tepic 11 14 3 27.3
31. Monterrey 421 351 -70 -16.6
32. Oaxaca 6 13 7 116.7
33. Tehuantepec 5 1 -4 -80.0
34. Puebla-Tlaxcala 16 39 23 143.8
35. Tehuacán 3 6 3 100.0
36. Querétaro 3 10 7 233.3
37. Cancún 11 46 35 318.2
38. San Luis Potosí-Soledad
de Graciano Sánchez
87 78 -9 -10.3
39. Rioverde-Ciudad
Fernández
8 1 -7 -87.5
40. Guaymas 7 3 -4 -57.1
41. Villahermosa 4 6 2 50.0
42. Tampico 13 13 0 0.0
43. Reynosa-Río Bravo 46 68 22 47.8
44. Matamoros 17 21 4 23.5
45. Nuevo Laredo 48 29 -19 -39.6
46. Tlaxcala-Apizaco 0 3 3
47. Veracruz 64 38 -26 -40.6
48. Xalapa 21 19 -2 -9.5
49. Poza Rica 1 8 7 700.0
50. Orizaba 1 8 7 700.0
51. Minatitlán 4 7 3 75.0
52. Coatzacoalcos 5 7 2 40.0
53. Córdoba 15 29 14 93.3
54. Acayucan 2 3 1 50.0
55. Mérida 1 4 3 300.0
56. Zacatecas-Guadalupe 81 47 -34 -42.0

Gráfica

Evolución de las organizaciones criminales

En 2012 se redujo en México el número de cárteles, tras un periodo de alta inestabilidad y fragmentación. Esta diminución se debió a que organizaciones menores, como La Mano con Ojos, el Cártel Independiente de Acapulco y La Resistencia, fueron desarticuladas a consecuencia de la detención de sus líderes. Dichas capturas provocaron que las organizaciones se atomizaran en células criminales menores, compuestas por sicarios dedicados principalmente al narcomenudeo y la extorsión a nivel local.

El número de cárteles no ha cambiado durante 2013, pero se ha acelerado la aparición de organizaciones de “tercera generación” desprendidas de cárteles mayores —como Sangre Zeta (de Los Zetas), Golfo Nueva Generación (del Cártel del Golfo) y Los Coroneles (del Cártel de Sinaloa)— las cuales, desde la detención de sus líderes, operan de forma autónoma, aunque mantienen vínculos con el cártel que les provee de drogas y recursos a cambio de que sus intereses sean protegidos en una localidad determinada (ver tabla 3).

Tabla 3. Presencia de cárteles

2011 2012 (1er semestre) >2012 (2o Semestre)/ 2013 (1er Semestre)
Cártel de Sinaloa Cártel de Sinaloa Cártel de Sinaloa
Cártel del Pacífico Sur Cártel del Pacífico Sur Cártel del Pacífico Sur
La Mano con Ojos Extinto Extinto
Cártel Independiente de Acapulco Cártel Independiente de Acapulco Extinto
Cártel de Juárez Cártel de Juárez Nuevo Cártel de Juárez
Cártel de Tijuana Cártel de Tijuana Cártel de Tijuana
Cártel del Golfo Cártel del Golfo Cártel del Golfo
Los Zetas Los Zetas Los Zetas
La Familia Michoacana La Familia Michoacana La Familia Michoacana
Los Caballeros Templarios Los Caballeros Templarios Los Caballeros Templarios
La Resistencia La Resistencia Extinto
Cártel de Jalisco-Nueva Generación Cártel de Jalisco-Nueva Generación Cártel de Jalisco-Nueva Generación
12 11 9

La tendencia de aumento de las ejecuciones en la zona metropolitana de Guadalajara (la segunda con mayor población del país) constituye el principal foco rojo en materia de violencia vinculada con el crimen organizado. Durante el último trimestre del gobierno de Calderón y los dos primeros de Peña Nieto, en dicha zona se registraron cifras de ejecuciones sin precedentes. El principal factor que propició este escalamiento fue la escisión del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) del Cártel de Sinaloa. La ruptura tuvo lugar después de que el primer grupo estableciera vínculos con una célula conocida como Los Garibay, que compite con otras facciones del Cártel de Sinaloa por el trasiego de droga en el noroeste del país (particularmente en Mexicali, Baja California, y Puerto Peñasco, Sonora).

Como represalia, el Cártel de Sinaloa auspició la incursión en Guadalajara de Los Caballeros Templarios y Los Coroneles, para atacar al CJNG en su principal bastión. En este contexto, el 19 de febrero fue asesinado en dicha ciudad uno de los líderes de Los Garibay, José Manuel Garibay Félix, El Gordo. Por otra parte, el homicidio ocurrido el 9 de marzo del titular de la Secretaría de Turismo de Jalisco (quien, según sus presuntos homicidas, prestaba apoyo financiero a los rivales del CJNG), y las agresiones ocurridas en abril en contra del periódico Mural, sugieren que la violencia entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG no mantendrá un perfil bajo.

Hasta ahora Guadalajara ha sido el principal escenario de lucha entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG. Sin embargo, este conflicto podría escalar y tener repercusiones en varias regiones del país, como ocurrió en 2008 luego de la escisión de la organización de los Beltrán Leyva (que al igual que el CJNG surgió como un apéndice del Cártel de Sinaloa). Un ejemplo: el CJNG está vinculado con las policías comunitarias que recientemente han surgido en varias poblaciones de Michoacán con el propósito de poner fin a la extorsión por parte de Los Caballeros Templarios. La tensión en Michoacán todavía no se ha reflejado en un incremento dramático de las ejecuciones, sin embargo, los “bloqueos” de Los Caballeros Templarios ocurridos en abril y mayo en contra de algunas comunidades de la región de Tierra Caliente ocasionaron pérdidas millonarias a los productores locales, e hicieron necesario el despliegue de alrededor de dos mil 500 soldados, el mayor registrado en lo que va del gobierno de Peña Nieto. Aunque las ejecuciones en Morelia no han alcanzado una magnitud equiparable a la que se observa en Guadalajara, la tendencia de incremento de la violencia es igualmente preocupante. El conflicto entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG se perfila como el principal factor de inestabilidad en el panorama de las organizaciones criminales y el conflicto que en el corto plazo podría generar un mayor repunte en las ejecuciones (ver gráfica 4).

Gráfica

Vacío informativo

Las gráficas anteriores señalan que en el país siguen ocurriendo eventos de violencia. Algunos medios han dejado de reportarlos, especialmente en regiones donde también se ha observado una mayor incidencia de agresiones en contra de reporteros. El pasado 10 de marzo, por ejemplo, tuvo lugar un enfrentamiento en Reynosa con un saldo de 50 muertos (lo que lo convierte en la mayor masacre que ha ocurrido a lo largo de 2013). Originalmente, el enfrentamiento sólo se conoció por los videos y comentarios que las personas que presenciaron los hechos difundieron en redes sociales —de forma destacada el perfil de Facebook “Valor por Tamaulipas”—. Algunos medios nacionales emitieron notas en las que se retomaba la información generada en esas redes sociales. Sin embargo, en la mayoría de los casos, dichos medios no mencionaron el elevado número de muertos. A pesar de su magnitud, el evento pasó casi inadvertido en el ámbito nacional.

Nuevas coordenadas de la violencia

Llevar al extremo el bajo perfil mediático de la violencia puede resultar contraproducente. La ausencia de información —tanto de medios como de fuentes oficiales— no puede sino generar incertidumbre. Esta incertidumbre es particularmente crítica entre las comunidades y los actores económicos en las regiones con mayor violencia (donde existe la percepción de que la crisis continúa, pero se carece de información, incluso de la necesaria para tomar medidas preventivas). En los próximos meses será inevitable que la opinión pública lleve a cabo un balance de los resultados alcanzados por la política de seguridad del nuevo gobierno. Si al concluir el año no se observan avances satisfactorios en materia de reducción de la violencia y la incidencia delictiva, el vacío informativo será evidente, lo que podría afectar los niveles de confianza en las autoridades. n

 

Eduardo Guerrero Gutiérrez. Consultor en seguridad de www.lantiaconsultores.com. Twitter: @laloguerrero.

Agradezco el valioso apoyo que me brindaron Eunises Rosillo, Roberto Aranud y Roberto Valladares para elaborar este texto.


1 Al difundir información relativa a la violencia vinculada con el crimen organizado, la Secretaría de Gobernación ha reportado recientemente comparaciones entre las cifras observadas en el gobierno de Peña Nieto y las registradas un año atrás. Debido a la tendencia a la baja de las ejecuciones que se observó en los últimos meses de 2012, estas comparaciones permiten reportar una mayor tasa de disminución de la violencia. Sin embargo, en tanto no existe estacionalidad significativa en la violencia vinculada con el crimen organizado, considero que la comparación con los meses inmediatamente previos es más apropiada.
2 Lantia Consultores actualiza diariamente una base de datos de homicidios vinculados con el crimen organizado. Esta base de datos se integra a través de búsquedas sistemáticas en medios nacionales y locales, así como en redes sociales, y en páginas de internet que reportan incidentes delictivos. Para distinguir los homicidios vinculados con el crimen organizado de otros homicidios dolosos se toman en consideración las armas y el método del homicidio, el procedimiento que se siguió para disponer de los cuerpos, y cualquier información de contexto que indique el móvil de los homicidas. Salvo en los casos en los que se indica explícitamente, todas las cifras y gráficas que se presentan en este artículo provienen de dicha base de datos.