AUGURIO. Este año José Emilio Pacheco cumplirá 70. En palabras del poeta Jaime Sabines: “José Emilio Pacheco sí es el poeta que me gusta, a pesar de que seamos diferentes en tratamiento de los asuntos. Tiene poemas excelentes, tratados de una manera tan singular, tan simple y tan sencilla, que se me hace que puede llegar a ser, y en muchos aspectos ya lo es, el gran poeta de México”. Esto lo dijo Sabines conversando con Rolando Cordera en el programa televisivo Memoria de Calidad. En breve, la editorial Cal y arena publicará esta y otras conversaciones con figuras fundamentales de la vida mexicana en un libro que llevará por nombre Volver con la memoria.
BLOG. Dicen los españoles que al blog se le debe llamar “bitácora”. Bueno, pues el escritor José Joaquín Blanco inauguró recientemente su bitácora El Ojete de la Iguana (iguanadelojete.blogspot.com). El mejor crítico contemporáneo de nuestras letras, autor de, entre otros muchos libros, Se llamaba Vasconcelos (FCE), figura central en la educación, la literatura y la política mexicanas que murió hace 50 años, y de la más reciente antología Guillermo Prieto (Los Imprescindibles, Cal y arena, 2008), tiene ahora un sitio en internet que hay que consultar por ser indispensable en esta época en que no sobra —más bien falta— la vocación de conocimiento y la cultura literaria.
CÍRCULO. “Creemos que hay un círculo de lectores de literatura que identifica el prestigio de un catálogo a partir de su oferta y la selección de títulos que buscan mantener siempre una exigencia de calidad y es a ellos a quienes queremos llegar”, afirmó en entrevista con Reforma Geney Beltrán, crítico y director editorial de Páramo Ediciones, que debuta con un libro del autor brasileño Graciliano Ramos, traducido por Cristina Peri Rossi en los años setenta. Páramo también espera convertirse en la editorial de los traductores literarios mexicanos: “Es una respuesta generacional. Cada generación vuelve a traducir a sus autores y genera un canon o panorama de lectura. Esa es nuestra apuesta”. En tiempos de oscuros presagios culturales hay que celebrar su decisión.
DIGITAL. La Filarmónica de Berlín inauguró un proyecto pionero en el campo de la música, el Digital Concert Hall. Es un portal en la página web de la Filarmónica (www.berliner-philarmoniker.de) que permite, mediante un correo electrónico, una clave y una tarjeta de crédito, escuchar sus conciertos en vivo y en directo desde la computadora. La imagen es transmitida por cámaras de alta definición, situadas en lugares estratégicos y que se manejan a control remoto para no perturbar ni a los músicos ni a la audiencia. El precio por concierto es de 9.90 euros. Simon Rattle, director de la Filarmónica, comentó: “Tenemos que colocarnos en la cresta de la ola”, inaugurando así una nueva página en la historia de la orquesta más prestigiosa del mundo.
ENAMORAMIENTO. “Quien se enamora procede de dos maneras: calla y sufre o, por el contrario, busca proclamar su amor, hacer que aquel o aquella que lo ha trastornado sepa que es la causa, la fons et origo de su arrebato. En este último caso, es frecuente que el enamorado escriba. Cartas o poemas, da igual. El enamorado busca en las palabras decir lo indecible”. De esta afirmación partió el crítico y ensayista Alberto Manguel para armar su antología Breve tratado de la pasión (Lumen, 2008), donde reúne textos de amantes de todos los tiempos, que incluyen a personajes tan disímiles como Chateaubriand, Wilde, Napoleón, Joyce, Pierre Curie, lord Byron, Enrique VIII, Luis de Camoes y Cees Nooteboom.
FELICIDAD. En el artículo “La felicidad en un mundo hecho trizas”, publicado por El País, Timothy Garton Ash escribió: “Lo crean o no, existe ya todo un subcampo académico de estudios sobre la felicidad”. El economista Richard Layard ha escrito un interesante libro llamado Happiness: Lessons from a New Science. ¿Es eso a lo que se refería Nietzsche al hablar de la gaya ciencia? Un estudioso holandés, Ruut Veenhoven, ha creado una base de datos mundial de la felicidad, con clasificaciones nacionales. Sus resultados aparecieron en una página web de California bajo el título “Canadá derrota a Estados Unidos en el índice mundial de la felicidad”. Existe incluso una publicación, el Journal of Happiness Studies (el editor debe de reírse mucho cuando va al banco).
GAJES DEL OFICIO. Revela Orhan Pamuk en La maleta de mi padre (trad. Rafael Carpintero, Mondadori, 2008): “Todos los días necesito ocuparme un tanto de la literatura para ser feliz. Como esos enfermos que tienen que tomar cada día una cucharada de su medicamento para seguir vivos. […] En primer lugar, la ‘medicina’ tiene que ser buena. Y por ‘buena’ entiendo auténtica y potente. Un fragmento de novela que me convenza, compacto, intenso y profundo, me hace más feliz que cualquier otra cosa y me une a la vida. También prefiero que el autor esté muerto. Para que ni la más mínima sombra de celos pueda estropearme el disfrute sincero de mi admiración”.
HUECO. El Rockefeller Center de Nueva York tendrá un hueco a partir de este año. La Librairie Française cerrará sus puertas después de 73 años pues, además de que la renta del local que ocupa pasará de 360 mil dólares a un millón de dólares al año, el Rockefeller se ha convertido principalmente en un centro comercial y a sus visitantes les importa poco la literatura, explicó su propietario Emmanuel Molho. Además, están las compras en línea. En su momento de esplendor, la década de los sesenta, “ordenábamos tres mil ejemplares del ganador del Premio Goncourt, ahora no tenemos más de diez ejemplares”. Pese a haber pedido ayuda al gobierno francés en diferentes ocasiones, “cuando el presidente francés Nicolas Sarkozy vino a cenar al Rockefeller Center en septiembre pasado, ni siquiera atravesó nuestro umbral”.
INTERNET. Actualmente se envían casi siete mil millones al día de mensajes cortos o SMS, según un artículo de Alberto Barbieri publicado en El País en el que entrevista al filólogo José Pazo Espinosa, quien opina sobre su influencia en el lenguaje: “Lo que está ocurriendo, de forma paradójica y algo invisible para la sociedad, es que la escritura se está oralizando. Está adoptando los rasgos de la oralidad: inmediatez, aceptación del error, predominio de la síntesis y de la simplificación e inclusión de los aspectos afectivos (emoticones en la escritura)”. Y luego sigue: “El móvil, internet, nos hacen más vulnerables a los mensajes de los demás. Somos seres comunicados hasta en el cuarto de baño, en ámbitos que antes se rodeaban de una mayor intimidad. Además, estamos obligados a la respuesta inmediata”.
JOB. En 1939, hace 60 años, murió el escritor Joseph Roth. José María Pérez Gay presenta y define a Job (Cal y arena, 2001) como “la novela más judía de la literatura alemana”, y luego cuenta: “E. K. Gartner, un amigo de Roth, le hizo notar que el título no correspondía a la trama de la novela, porque el Job de la Biblia perdió y volvió a encontrar a Dios. Joseph Roth le respondió: ‘Mi Job no supo lo que era perder a Dios, porque nunca lo encontró’. La novela no habla de la falta de fe de su autor, sino más bien de nuestra falta de fe para cambiar la vida. La fe en Dios, por más poderosas que sean las pasiones que suscita, no explica enteramente la persistencia del mal en el mundo. El justo doliente es un pretexto para hablar de la injusticia del mundo, de nuestra incapacidad para entender el daño que nos hacemos unos a otros”.
LITERATURA. Manuel Fernández Perera, coordinador de La literatura mexicana del siglo XX (FCE, Conaculta, Universidad Veracruzana, 2008) nos presenta el libro: “Desde hace tiempo se ha hecho manifiesta la necesidad de contar con una obra de carácter general y no especializada sobre la literatura mexicana contemporánea, con la que el lector tuviera el medio de seguir el desarrollo de las letras mexicanas, conocer quiénes han sido los escritores más destacados, las tendencias o generaciones literarias en que se han congregado y, por supuesto, las obras de mayor relieve artístico y amplio reconocimiento”. Esa tarea la llevaron a cabo él mismo, Antonio Saborit, José Joaquín Blanco, Sergio González Rodríguez, Rafael Pérez Gay, Juan Antonio Rosado, Adolfo Castañón, Isabel Quiñónez, Rocío Olivares Zorrilla y José Carlos Castañeda.
MEDIOS. Escribe Philippe Sollers en Una verdadera novela. Memorias (Páginas de Espuma, 2008): “Sólo Dios sabe lo mucho que puede dar de sí el asunto de los medios. Ir o no ir, detestarlos, pensar en ello, fingir despreciarlos, mirarlos y escucharlos sin parar, volverse imagen, tomarse por su imagen, periodismo o no periodismo, fotos o no fotos, etc. Las dos cosas más divertidas que me han dicho a este propósito: una azafata en un avión: ‘¿Puede decirme su nombre para que yo parezca culta con mis amigas?’. Pero sobre todo (y juro que es verdad), un tipo, en cierta ocasión: ‘¿He sido yo el que le vi ayer en la televisión?’ ”.
ONETTI. El escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, creador de la legendaria Santa María, nació hace 100 años en Montevideo. Una buena manera de recordarlo es leyendo El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti (Alfaguara, 2008), de Mario Vargas Llosa, quien afirma en su introducción: “La ficción […] acaso en ningún otro autor moderno aparezca con tanta fuerza y originalidad como en las novelas y los cuentos de Juan Carlos Onetti, una obra que, sin exagerar demasiado, podríamos decir está casi íntegramente concebida para mostrar la sutil y frondosa manera como, junto a la vida verdadera, los seres humanos hemos venido construyendo una vida paralela, de palabras e imágenes tan mentirosas como persuasivas, donde ir a refugiarnos para escapar de los desastres y limitaciones que a nuestra libertad y a nuestros sueños opone la vida tal como es”.
PLÁSTICA. “El arte se ocupa de lo real y de lo cotidiano; esto es, de lo maravilloso y de cómo combaten los planetas con las libélulas”, decía Luis Cardoza y Aragón. Un aforismo que ni mandado a hacer para hablar de la exposición “Cinco Décadas. Una Mirada” de Gilberto Aceves Navarro, en el Palacio de Bellas Artes. Es una muestra de 454 obras que incluyen pintura, dibujo grabado y el trabajo escultórico Las puertas monumentales, expuestas en la explanada, y Las bicicletas: 98 vehículos de colores rojo y negro colocados desde el vestíbulo del Palacio hasta la Alameda Central.
REINO DE REDONDA. Los editores de este paraíso personal del escritor Javier Marías han tenido el buen tino de publicar Revolución en el jardín, una antología de la obra de Jorge Ibargüengoitia, seleccionada y prologada por Juan Villoro. Este libro, dice Villoro, “ofrece el desembarco [en España] de un cronista excepcional”. Y también apunta: “Admirado por los lectores, careció de respaldo crítico y académico en un país convencido de que el humor es poco profundo y, en consecuencia, no define prestigios. Las grandes obras de la cultura mexicana han tenido un tono desgarrado. Las sangrantes mujeres de Frida Kahlo y los extenuados peregrinos descalzos de Juan Rulfo son figuras emblemáticas de una cultura donde la intensidad rara vez se asocia con la risa”. Ciertamente, mucho humor nos ha hecho falta, nos hace falta y nos hará más falta.
SCIASCIA. Federico Campbell, escritor y especialista en México de su colega italiano que murió hace 20 años, escribe en su presentación al libro La memoria de Sciascia (FCE): “En la medida en que lo era Voltaire, Leonardo Sciascia es un escritor seco: pertenece a esa especie de narradores y ensayistas que aspiran a decir lo más con lo menos: provocar el mayor número de significados y matices con el menor número de palabras. Su estilo conciso, su propensión a la frase incisiva, plástica, a los textos y los libros breves, lo sitúan en una trayectoria afín a las maneras de Diderot y Jorge Luis Borges”. Este libro es una invitación a leer y festejar al autor de El contexto y Todo modo.

TEATRO. Una de las primeras obras de teatro del recién fallecido Harold Pinter, Premio Nobel 2005, fue The Caretaker, escrita hace 50 años. En una entrevista publicada en Playwrights at work (The Paris Review), Pinter contó algo divertido: “Después de escribir The Caretaker tuve una pesadilla terrible sobre los dos hermanos. Mi casa se incendiaba y yo intentaba averiguar quién había sido el responsable. Pasaba por todo tipo de callejones y cafés y de pronto llegaba a una habitación en donde estaban los hermanos de la obra. Y les decía, así que ustedes incendiaron mi casa. Ellos me respondían no se preocupe por eso, y yo les decía todo lo tenía allí, todo, no se dan cuenta de lo que han hecho, y ellos: está bien le compensaremos, vamos a cuidarlo —hablaba el hermano menor— y entonces yo les hacía un cheque por cincuenta libras… ¡Yo les daba a ellos un cheque por cincuenta libras!”.
VENTAS. Al cerrar 2008 los libros más vendidos a nivel internacional (con más de un millón de ejemplares por título) fueron: Un mundo sin fin, de Ken Follet, la segunda parte de Los pilares de la tierra; la séptima entrega de la saga Potter: Harry Potter y las reliquias de la muerte, de J.K. Rowling; El juego del ángel, de Carlos Ruiz Zafón; La apelación, de John Grisham, y cada uno de los libros que forman la saga de los vampiros enamorados de Stephanie Mayer: Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer.
WILLIAM. A los ya clásicos El mundo de Shakespeare de Wystan Hugh Auden, Shakespeare. Nuestro contemporáneo de Jan Kott, Shakespeare. La invención de lo humano de Harold Bloom y El tiempo de Shakespeare de Frank Kermode, se le suma ahora Shakespeare. La biografía (Edhasa, 2008), de Peter Ackroyd. Sobre esta obra escribe en ABCD las artes y las letras el escritor español Eduardo Chamorro: “Peter Ackroyd ha convertido lo poco e impreciso que se sabe sobre Shakespeare en un pormenorizado y brillante catálogo de informaciones y datos desmenuzados hasta su último suspiro”. Y más adelante: “[…] un meticuloso panorama de concreciones e hipótesis iluminado por unos deslumbrantes relámpagos en los que brilla toda la capacidad del autor para la insinuación y la sugerencia”.
ZAPEO. Así define este palabra el Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española: “Sustantivo propuesto en sustitución de la voz inglesa zapping: acción de cambiar reiteradamente de canal de televisión por medio del mando a distancia. […] Aunque sigue siendo mayoritario el uso del anglicismo, se recomienda substituirlo por esta adaptación, que simplifica la doble consonante y substituye el sufijo inglés –ing por –eo, que en español sirve para formar, a partir de verbos, sustantivos que designan acción y efecto, como abucheo, bombeo, regateo”. Como sea, los hombres nunca dejaran de zapear a mitad de la noche.
Delia Juárez. Editora y traductora. Su libro más reciente es Gajes del oficio, la pasión de escribir.